Bolibar = Pradera de Molino


BOLIBAR = PRADERA DE MOLINO
Por: Jorge Mier Hoffman

La ciudad de Caracas está de júbilo cuando la familia Bolívar anuncia una fiesta o una celebración… En la lujosa mansión ubicada en todo el centro de la ciudad, se congrega lo más selecto de la sociedad… El Coronel Don Juan Vicente Bolívar y Ponte recibe a los invitados que lucen sus más lujosos atuendos… Los imponentes salones que normalmente permanecen cerrados, han sido adornados con flores frescas traídas de Galipan, para acoger a los invitados, y donde el lujo, el confort, y el poder económico de los anfitriones se hacen presente: sobrias pinturas de familiares cuelgan de las paredes; ambientados con muebles de caoba labrada y tapizados con finas telas procedentes de la india; alfombras persas de inusitados colores, pesados espejos que llegan casi hasta el techo, sobrios baúles, figuras de porcelana francesa, estatuas de mármol, cristalería veneciana, cortinas de damasco que cubren los altos ventanales, y alumbrados con arañas de cristal de bohemia montadas sobre exquisitas estructuras de bronce…

 

No faltan en esas recepciones los títulos de personas que, a cada momento el esclavo ubicado en la entrada, anuncia a la concurrencia: el señor Obispo, el señor Oidor, el señor Conde, el señor Marqués, el señor Coronel, la excelentísima señora, el excelentísimo señor, en fin, todas y cada una de las personalidades más relevantes y adineradas de Caracas… Negras esclavas con su uniforme de delantal blanco, sirven variados pasapalos y suministran los refrescos, mientras Juan Vicente, treinta años mayor que su esposa, celebra la felicidad de la familia, alzando su copa del mejor vino traído de Burdeos… Sus ojos azules sonríen de contento cada vez que lo abrazan en felicitación…

 

Por su parte, las damas penetran en la alcoba de Doña María Concepción Palacios y Blanco, madre por cuarta vez, a pesar de su juventud, cuya hermosura resplandece entre finos encajes, sobre un lecho alto, severo, de cuatro columnas salomónicas y aparatoso baldaquín de brocado que armoniza con los muebles de caoba que adornan la habitación… A un lado está la cuna vigilada permanentemente por la esclava Hipólita, y entre espumas de encajes y sábanas de seda, duermes el recién nacido… Es una ocasión especial, por la celebración del bautizo de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, de nombres fervientemente cristiano, ya que su madre María Concepción es fiel creyente de la “triada católica”, que también es la patrona de la familia, cuyo altar no sólo fue dispuesto en un rincón de la casa, sino que un Panteón familiar del mismo nombre fue construido en la iglesia catedral de Caracas.

 

El Presbítero Juan Félix Jerez Aristeguieta y Bolívar, condujo al niño a la pila bautismal de la Catedral. De regreso a la casa, éste sorprende al matrimonio Bolívar con una confesión: “Al momento de rociarle el agua bendita no lo llamé Pedro José (como quería el padre)… Una extraña voz interior, una inspiración divina que probablemente viene de Dios, me dio el nombre de Simón, porque este niño será el Macabeo (salvador) de la América”… Sea verdad o mentira esta afirmación hecha por Simón Camacho, sobrino del Libertador, nos lleva a reflexionar de cuanto no se ha escrito sobre Bolívar… y cuanto falta aún por descubrir sobre ese ilustre venezolano, cuyo apellido dejó una huella imborrable en el pasado, presente y futuro de América… Pero muy poco o casi nada se dice del entorno familiar, que al igual que el Libertador, constituyeron un linaje emprendedor, aventurero, de arrogancia y valentía, como caso excepcional en la historia de un Continente. Si Simón Bolívar fue único e inimitable, su familia, necesariamente debía estar a la altura del Padre de la Patria…

19 DE ENERO DE 1799

El joven Simón Bolívar con 15 años de edad, es enviado a Europa a continuar sus estudios de matemáticas e idiomas en la Academia de San Fernando en Madrid…

El 5 de mayo, la embarcación arriba al puerto de Santoña en España; pero el joven no va directamente a Madrid donde lo espera su tío Don Esteban Palacios y Blanco, sino que se dirige a Bilbao, la tierra de sus ancestros…. Se hospeda en un edificio de cuatro pisos, en la calle Matadero, donde hoy funciona el Banco de España… En la remembranza de los recuerdos narrados por sus padres, el joven Simón tendrá la vivencia de una estirpe, que sin saberlo, dejará una huella imborrable en la historia universal: De la Puebla de Bolívar en el Valle de Ondarroa, en una pradera del Monte Oniz, en las montañas de Vizcaya, partió el primer Bolívar (El Viejo), un lugar muy cerca del mar a 5 km de Cenarruza, que en el año 1300 Diego López de Haro fundó un caserío, de donde partió el primer Bolívar, llevando consigo el Escudo Familiar, que lleva representado la “Pradera de Molino” que emulaba el paisaje vasco español, de donde se originó el apellido “Bolívar”.

 

Es ese lugar histórico, en el siglo X, los Bolívar fundaron la Puebla que lleva su nombre, levantaron la iglesia de Santo Tomás en terrenos de la Casa Solar De los Bolívar, e instalaron un molino que le dio prosperidad y futuro a la región. Un molino activo, rico de agua, listo para servir los procesos industriales de una estructura que se hizo siderúrgica y en la fabricación del papel. De allí, el nombre de Bolívar y su significado “Pradera de Molino”.

Nos cuenta el escritor Llano Gorostiza: “Por alguna esquina todavía le quedan viejas losas de la traza de una vía romana sobre la que pasaron mercaderes y guerreros a lo largo de toda la Edad Media. Luego, la ruta se hizo jacobea: en el viejo camino de Santiago contaba un ramal vizcaino que cruzaba La Puebla de Bolívar. De Bolívar ascendían los peregrinos hasta el cerro de Cenarruza en cuya Hospedería encontraban pan y frutos de la tierra, jergón y rezo. Fue Carlos González Echegaray, quien situó a Cenarruza en el camino de Santiago. Desde Guarnida o desde Marquina, todavía puede llegarse hoy a la Puebla de Bolívar con paso firme de peregrino. Lo más seguro, es que los Bolívar fundadores de la Puebla que lleva su nombre, los que también dieron nombre al río que movía calces y fuelles ferrones, crearon una iglesia y poblaron las tierras de Marquina”

En Bilbao, valle rodeado por los montes Arnotegui, Miravilla, Archanda y Abril, atravesado por el río Nervión, Simón Bolívar pasará algún tiempo recorriendo los lúgubres callejones de calles empedradas, las verdes praderas sembradas de hortalizas, los viñedos, las bodegas de vino, las tiendas de artesanía y los talleres metalúrgicos que caracterizan a esta histórica región, por las minas de hierro que son explotadas desde la edad Media… En ese lugar pintoresco cargado de recuerdos, viene a su mente la historia de la familia que tantas veces le narró su madre, donde el apellido y el abolengo familiar lo heredaban sólo los varones y no en las hembras, como una condición de injusticia histórica que aún prevalece en nuestros días; y cuyo “Escudo de los Bolívar” adornaba la entrada de la lujosa mansión colonial. Pero para el momento en que el venezolano visita la tierra de sus ancestros, en Bilbao ya no existían gentes de su apellido en La Puebla; mientras que los del apellido “Rementería”, continuaban dando brillo al linaje a orillas del río Bolibar.

 

Bolívar, apellido de origen vasco por la combinación de dos palabras: Boli = piedra de molino, ivar = el valle de la piedra del molino… La piedra de molino utilizada para moler el trigo, representaba el trabajo al que se ocupaban los hombres de la familia:

Cuadro Izquierdo: en campo de oro, cuatro panelas de color verde puestas en dos palos medio partido.
Cuadro Derecho: en color rojo con una banda de plata cargada de una cotiza de gules, engoladas ambas en bocas de dragones de sinople y acompañadas en lo alto, de una estrella de oro de ocho puntas.
Cuadro Inferior: en campo de plata, un árbol de sinople. Lleva por timbre un yelmo de hijodalgo con lambrequines colgantes a los lados.

La noble casa de los “Bolívar” tuvo varios escudos desde que ellos se comenzaron a utilizar como distintivo familiar, desde la primera cruzada del año 1096 al 1099. Desde esa remota época, los “Bolívar” modificaron sus blasones en 15 escudos distintos con algunas modificaciones: en sus campos, piezas, esmaltes y colores, los cuales tienen un especial significado: Oro, como el primer de los metales: nobleza, fuerza, fe y pureza; Verde: Esperanza, abundancia, libertad, fe, amistad, servicio, respeto, constancia, intrepidez, honra; Rojo: valor, atrevimiento, intrepidez, fortaleza, honor, osadía; Plata: como el segundo de los metales: pureza, integridad, obediencia, firmeza, vigilancia, elocuencia… El árbol verde bien puede representar el viejo roble de la Villa de Guernica, bajo cuya sombra juraban los reyes los fueros de Vizcaya, y se reunía la Junta del Señorío, pare la defensa de privilegios y libertades. El Yelmo o casco es el ornamento principal de las armerías: esta formado por un caparazón de metal de acero pulido, con una amplia abertura en el lugar de los ojos, con la visera levantada y dejando ver tres rejillas, con un tocado de color rojo. Los Lambrequines, son trozos de tela cortado en forma de hojas y flores del mismo esmalte del escudo, que arrancando desde el yelmo como símbolo de la guerra, caen en caprichosas vueltas a ambos lados del escudo en color amarillo.

AÑO DE 1559: Reinaba en España Felipe II, hijo de Carlos V y de Isabel de Portugal. La consolidación de los territorios de ultramar se intensifica durante su reinado, donde la depravación, la inmoralidad y la prevención de la Corte en todos los órdenes, se traslada al Nuevo Mundo junto a la Sagrada Inquisición que llevaba a la hoguera a miles de inocentes nativos americanos… Miles de barcos traían de América inmensas riquezas: oro, perlas, plata, platino, piedras preciosas, finas maderas, cacao, maíz, tabaco, papa, tomate, vainilla, añil, chicle, caucho, y un sin fin de frutos tropicales… La fortuna que acompañaba a los aventureros del Nuevo Mundo, llegó al pequeño poblado de Bilbao, provincia de Vizcaya donde vivía un joven de nombre Simón Bolíbar, nativo del pueblo de Marquina, en el señorío de Vizcaya, hijo del matrimonio Marlín de Ochoa Bolíbar Jáuregui y la Rementería, y Magdalena Ibargüen, ambos nativos de la misma localidad, al igual que sus abuelos Miguel Ochoa de la Rementería Bolíbar Jáuregui, y María de Andixpe.

SIMON BOLIBAR, conocido como (el Viejo), se ganaba la vida copiando manuscritos, profesión muy lucrativa, ya que la mayoría de la gente no sabía leer ni escribir… La historia del Dorado con ciudades de oro que se hallaban en algún lugar distante en Venezuela, perlas más grandes que un huevo de paloma que esperaban en el fondo marino de Cubagua; así como la “Fuente de la Eterna Juventud” que se suponía en algún lugar de los pantanos de Florida, constituyeron esos relatos fantásticos que cautivaba a los europeos, y que convencieron también al joven para embarcarse rumbo a Santo Domingo, isla conquistada por Colón el 5 de diciembre de 1492, como la primera tierra colonizada por los españoles, a la que bautizaron como La Española…

 

Casa de Bolibar-Jáuregui en la Plaza de la Puebla de Bolibar

Ese primer Bolívar que llegó a América en 1588, y que la historia identificará como Bolívar (el Viejo), tenía como dato curioso, que su apellido se escribía con la “b” labial, y por error del escribano, la cambió por la “v” labiodental cuando nació en Santo Domingo su hijo Simón Bolívar (el Mozo), como el primer Bolívar nacido en América, de la unión conyugal con una dominicana de nombre Ana Hernández de Castro… Simón Bolíbar (el Viejo) comenzó a trabajar como amanuense (escribiente) de los Tribunales de la Real Audiencia… Su excelente caligrafía le hizo ganar prestigio y motivó para que el Gobernador de Venezuela, Don Diego de Osorio y Villegas, lo contratara como Secretario, cargo que aceptó luego de la muerte de su esposa… Es así como el primer Bolívar arriba a Venezuela… La Caracas de entonces era un conglomerado de humildes viviendas que se trazaron alrededor de una picota donde Alonso de Ojeda ejecutaba a los indios rebeldes, insigne lugar histórico de Caracas, que posteriormente se convertiría en la Plaza Mayor, hoy Plaza Bolívar… Su indiscutible inteligencia, liderazgo y poder de convocatoria, le permitió organizar una Federación de Provincias, con la asistencias de todos los cabildos que existían para entonces en el país… Allí Simón Bolíbar (el Viejo), impuso la supremacía de “Caracas” sobre las demás regiones, preeminencia que le otorgaría con el tiempo la condición de capital de la República… La arrogancia de los “Bolívar” y el espíritu organizador que aplicó en beneficio de la colonia, pronto cautivó a las autoridades locales, quienes lo nombraron Procurador de la Provincia… Fue comisionado a España para suplicar ante el rey Felipe II ciertas ventajas políticas y económicas para los nativos no peninsulares, puesto que sólo los blancos nacidos en España gozaban de tales privilegios económicos y políticos.

Caserío de Bolibar donde se asentaron los Bolibar en Vizcaya

Tal fue la importancia que tuvo el apellido Bolívar en Venezuela, que gracias a este quinto abuelo del Libertador, Simón Bolíbar (el Viejo), el rey permitió a Venezuela abrirse al comercio con Europa, y por primera vez, barcos venezolanos llevan mercancías, no en calidad de contrabando, sino para la venta legal de mercancía hacia España… Si el último Simón Bolívar de toda una generación americana logró la independencia de un continente, gracias a éste primer Simón Bolíbar, Venezuela obtuvo: su libertad económica, autonomía política que ya no dependería de la Audiencia de Santo Domingo, la posibilidad de utilizar las “perlas” como instrumento monetario, la designación de Caracas como capital de la República, y fue aún más allá, cuando fundó el Seminario Tridentino, que se convertirá en la Universidad de Caracas y más tarde en la Universidad Central de Venezuela; e irónicamente, fue un Simón Bolívar, quién logró que la Corte española autorizara el primer contingente de negros africanos en calidad de esclavos para Venezuela.

SIMON BOLIVAR, conocido como (el Mozo), siguió los exitosos pasos de su padre en amasar fortuna y prestigio, siendo figura importante en la sociedad oligarca, cuando celebró su matrimonio con Beatriz Díaz Moreno de Rojas, hija del famoso Capitán Alonso Díaz Moreno, fundador de la ciudad de Valencia a orillas del lago Tacarigua, con lo cual el apellido “Bolívar” se constituye en uno de los más importantes de la colonia, de cuya unión matrimonial nacerán: Antonio y Luisa… Simón Bolívar (el Mozo), era un hombre entregado a la defensa de los indios; fue encomendero de los nativos de San Mateo, lo que le permitió consolidar la hacienda más importante del país, conocida como la “Hacienda de San Mateo”, que en el futuro, sería el bien más preciado de la familia de los “Bolívar”… A la muerte de su esposa, buscó consuelo en el seminario, para convertirse en Sacerdote, mientras que su hijo Antonio Bolívar Rojas, se encargó de administrar la fortuna de la familia “Bolívar”, y que de acuerdo a la Ley beneficiaba a los hijos varones.

María Antonia Bolívar – La mayor de las hermana de Simón Bolívar, El Libertador

ANTONIO BOLIVAR, como la tercera generación de los “Bolívar”, será la más prolifera de todo el linaje familiar… Don Antonio Bolívar consolidó el abolengo de blancos criollos, al casarse por primera vez con Doña Luisa de Marmolejo, y en segundas nupcias con Doña Leonor de Rebolledo Argumedo y Almendariz, de cuyos matrimonios tendrá nueve hijos..! Don Antonio Bolívar, al igual que sus antecesores, cautivará a las autoridades locales con su indiscutible liderazgo y fortuna, que le permitirá ocupar importantes cargos públicos reservados sólo a la oligarquía de blancos criollos o peninsulares: Alcalde de Caracas, Corregidor de los Valles de Aragua y Alcalde de la Santa Hermandad… De todos sus hijos, Luis Bolívar y Rebolledo, nacido en Caracas el 27 de febrero de 1627, será quién continúe la estirpe de los “Bolívar” que dará nacimiento al futuro Libertador.

Juana Nepomuceno, hermana mayor de Simón Bolívar, El Libertador

LUIS BOLIVAR, siguiendo el linaje de los “Bolívar” como lo más puro de blancos criollos, se casó con Doña María de Martínez Villegas y Ladrón de Guevara, lo cual le permite ocupar importantes cargos públicos: Alcalde de Caracas, Corregidor y Justicia Mayor de los Valles de Aragua. Luis Bolívar se destaca como un exitoso empresario, aumentando aún más la inmensa fortuna de los “Bolívar”, para convertirse en un personaje muy apreciado en la elite política… Su habilidad en los negocios, lo obliga a emprende una lucha frontal contra la piratería que atacaba incesantemente las propiedades de la familia “Bolívar”: almacenes, residencias, haciendas, y toneladas de productos agrícolas para exportación… Para proteger su inmensa fortuna, planifica, organiza y financia con su propio peculio la construcción del castillo de La Guaria, como una impenetrable edificación que desde las alturas del Avila, defendía el puerto contra el asedios de piratas que azotaban las colonias españolas, principalmente: ingleses, franceses y holandeses, quienes desembarcaban impunemente, y en un fugaz recorrido de desolación y muerte por el camino real, asaltaban la ciudad de Caracas para continuar sus fechorías, obligando a sus habitantes a huir hacia los valles de Aragua… Un hecho anecdótico objeto de bromas entre los amigos de Don Luis Bolívar, se debía a que no obstante su obsesiva aversión a los ladrones, se casó con “un ladrón”, es decir, con Martínez Villegas y Ladrón de Guevara, hija de Don Juan de Villegas, fundador de Barquisimeto y quién fuera Capitán General de Venezuela. Fue un feliz matrimonio que consolidó aún más la inmensa fortuna de los Bolívar, y de cuya unión nacerá Juan Bolívar Martínez y Villegas.

Juan Vicente, padre de Simón Bolívar, El Libertador

JUAN BOLIVAR con esa visión innata para los negocios que siempre caracterizó a los “Bolívar”, compró una inmensa extensión de tierras, sobre la cual, en 1690 funda el pueblo de Villa de Cura, y que en honor a su padre, la bautiza como San Luis de Cura… Este abuelo del Libertador, Don Juan Bolívar y Villegas, al igual que sus antecesores, ocupa importantes cargos públicos: dos veces gobernador de Venezuela, dos veces Alcalde de Caracas y además de Justicia Mayor de los Valles de Aragua… La alta alcurnia que venía acompañando el apellido Bolívar, se ve de pronto empañada, cuando Don Juan Bolívar y Villegas se casó en segundas nupcias con Petronila de Ponte y Marín, hija de madre natural Josefa Marín Narváez..! algo inadmisible en la sociedad mantuana de la época, por cuanto con ese casamiento se había mancillado la estirpe de blanco criollo de familiar honorables que con orgullo exponían los “Bolívar”, y con el agravante, de que los hijos de ese matrimonio pudieran ser calificativo por la sociedad de “mestizos”, si se comprobaba que, su madre Josefa, llevaba en sus venas sangre india.

PERO… ¿..COMO OCURRIÓ ESE DESLIZ
QUE NO PERDONABA LA OLIGARQUÍA..?

El Bisabuelo de Petronila, Francisco Marín de Narváez era rico, poseedor de las fabulosas minas de cobre de Aroa en 1663, y un soltero empedernido, que no cayó en las trampas de tantas mujeres que hacían lo imposible por pescar su inmensa fortuna… A su muerte en Madrid en 1673, dejó un testamento que conmocionó a la familia Narváez, ya que en ese documento confesaba sus amores secretos con una “Doncella Indígena de Aroa”, de cuya unión nació Josefa Marín Narváez..! es decir, que Josefa era una mestiza, como resultado hereditario de la unión de un blanco y una india… Así dejó escrito en el testamento: “Tengo una hija natural y por tal la reconozco nombrada Josefa, la cual hube en una doncella principal, cuyo nombre no mencionaré por decencia”; y por tal motivo, Petronila como hija de Josefa, podía ser acusada, no sólo de bastarda por el linaje materno, sino de mestiza, por una sociedad cruel y prejuiciosa, que sólo aceptaba en su círculo social a los blancos.


Retratos de Simón y su hermana María

Esta es la razón, por la cual, de los cuatro hermanos Bolívar, Simón Bolívar el Libertador, y su hermana María Antonia, heredaron las facciones mestizas de su bisabuela: pelo negro oscuro encrespado, piel canela, ojos negro azabache, y pequeña estatura; mientras que sus otros dos hermanos: Juana Nepomucena y Juan Vicente, mantuvieron el tipo vasco español, con pelo rubio, liso, ojos azules y mayor estatura. Rasgo que lo hace aún más representativo del gentilicio venezolano, no sólo por haber nacido en el país, sino por la sangre indígena que llevaba en sus venas el Libertador Simón Bolívar.

Petronila de Ponte y Marín, heredará de su madre (la doncella indígena), las famosas minas de cobre de Aroa, situada en la costa de Tucaras al Occidente de Venezuela… Bolívar realmente se dedicó a las minas en 1824 cuando la alquiló a una compañía inglesa “The Bolivar minino Association”, cuyo dinero lo utilizó el pagar una pensión vitalicia al publicista francés Abate de Pradt, a las actividades educativas de Joseph Lancaster, en pensiones para las viudas de la guerra y el resto lo enviaba a su hermana María Antonia… Cuando el Libertador fue vilipendiado hasta la saciedad por los enemigos de la Revolución Bolivariana, el gobierno de Páez intentó incautarle las minas de Aroa, aludiendo la falta de prueba por la muerte de su hermano, ocurrido en un naufragio en el año de 1810, donde Juan Vicente viajaba desde Washington rumbo a Venezuela… Veinte años después escribirá Bolívar: “No es justo ni razón que me quieran quitar lo poco que me ha dejado la revolución. Mañana, que se hará la paz, dejaré la presidencia, y no tendré nada de que vivir, no siendo mi intención recibir sueldos del gobierno”… Lo irónico, es que estas minas de Aroa heredada de la casta indígena nativa, fue el único bien material que poseyera Bolívar al momento de su muerte en Santa Marta el 17 de diciembre de 1830, mientras que la inmensa fortuna que heredó por la estirpe europea, se perdió en la guerra… Luego de su muerte, a los dos años siguiente en 1832, las minas fueron vendidas por su hermana María Antonia, a otra empresa inglesa, quienes la convirtieron en la posesión más valiosa de Venezuela en el campo minero… Testamento de Bolívar: “no poseo otros bienes más que las tierras y minas de Aroa, situadas en la Provincia de Carabobo, y unas alhajas que constan en el inventario que debe hallarse entre mis papeles, las cuales existen en poder del señor Juan Francisco Martín”… 10 de diciembre de 1830

María Concepción, madre de Simón Bolívar, El Libertador

Don Juan Bolívar y Villegas intentará limpiar el abolengo familiar, con la compra de un título de “marques” que gestionó hasta su muerte ante la Corte de los reyes de España; título nobiliario que podía ser heredado por sus descendientes, ante el peligro de ser discriminados por la sociedad clasista que imperaba en la colonia… Del matrimonio de Don Juan Bolívar y Doña Petronila de Ponte, nacerá en Aragua en el año de 1726, el padre del Libertador, Juan Vicente de Bolívar y Ponte… No obstante la mancha imborrable en su linaje blanco criollo, el porte español de Juan Vicente le permitirá ocupará importantes cargos públicos… Cuando contaba 47 años de edad, el 30 de noviembre de 1773 contrae matrimonio con María Concepción Palacios y Blanco, quién tenía apenas 15 años, y venía de una rica familia caraqueña de sana estirpe de blancos criollos… A la muerte de Juan Vicente, María quiso honrar el honor de la familia “Bolívar”, gestionando infructuosamente ante la Corte de España el “marquesado de los Bolívar”, que había gestionado el padre de su esposo Don Juan Bolívar y Villegas; título nobiliario que sí obtuvo el marqués Don Francisco Rodríguez del Toro, el cual le costó la exorbitante suma de 22.000 ducados… María, quería que sus dos hijos llevaran el marquesado, cuyo título infundía respeto y admiración en la sociedad… Pero en vano fueron las exigencias, a pesar de la fortuna que gastó en los tribunales, y las gestiones, que desde España hizo su hermano Esteban… El motivado de la negativa siempre salía a relucir: el abolengo mancillado de la estirpe de los “Bolívar”, al casarse con una hija de Josefa Marín Narváez, cuya sangre india era imborrable a los ojos de la aristocracia, y un hecho imperdonable en la discriminación racial de la colonia.

Luego de seis generaciones nativas de América, la familia Bolívar se convierte en la más importante, pudiente y adinerada de la época… Don Juan Vivente y Doña María Concepción tuvieron cinco hijos: María Antonia, Juana Neponucena, Juan Vicente, Simón José Antonio, y María del Carmen, hija póstuma quién murió a las pocas horas de nacer. Cuando en las reuniones de la alta sociedad se recordaba con sarcasmo la sangre india que corría por las venas de Juan Vicente, padre del futuro Libertador, éste aprovechaba la ocasión para recordar las virtudes de su padre Juan Bolívar y Villegas, como fundador de Villa de Cura en tierras de su propiedad: Durante su juventud fue un insigne guerrero valiente y soldado incansable, pero en su vejez volcó su atención al fervor religioso e insigne creyente católico… Conciente del antagonismo de ser el guerrero y el católico a la vez, se inmoló, no en vida sino en la muerte..! y dando un ejemplo de valentía, humildad y abnegación a su fe cristiana, ordenó su testamento para que se le enterrase justo a la entrada del Convento de la Concepción, para que en ese sitio de paso obligado de miles de personas, pisara todo el mundo las cenizas del pecador, y su alma nunca pudiera descansar en paz..! Su voluntad fue cumplida religiosamente, y allí quedaron sus cenizas a perpetuidad, bajo los pies de las generaciones, en el olvido y en la gloria de su voluntaria humillación, como un ejemplo de lo que significa el temperamento tenaz e infranqueable de un “Bolívar”.

Don Juan Vicente, padre del futuro Libertador, desde siempre tuvo la visión de la independencia, por ello, junto a sus amigos: Martín de Tovar y el Marqués de Mijares, contactaron a Francisco de Miranda el 24 de febrero de 1782, estimulándolo a venir a libertar el país, en la seguridad de que ellos le prestarían todo su apoyo; razón por la cual Miranda hará los preparativos para sus dos intentos fallidos por invadir a Venezuela. Luego será el propio Simón Bolívar, el que convencerá a Miranda para regresar nuevamente a Venezuela y colaborar en la instalación del nuevo gobierno… Por su parte María de la Concepción, pertenecía a una de las familias más distinguida de la sociedad caraqueña… María Concepción tocaba el arpa y la flauta con gran habilidad y destreza, por venir de una familia de músicos como Pedro Soto, quién fundó la Escuela de Música de Caracas… María de la Concepción tenía tres hermanas menores: Josefa, Paula y Rufina, que junto a su padre Don Feliciano, vivían en una casa solariega y colindante con el muro de atrás a la casa natal del Libertador… Una de sus hermanas, Josefa Palacios, tenía 9 años cuando nació Simón Bolívar. Desde el primer momento se dedicó a cuidarlo con especial cariño y atención, razón por la cual, a la muerte de la madre de Simón, su abuelo dejó escrito: “es mi voluntad que mis nietos Juan Vicente y Simón se queden viviendo en mi casa acompañados de sus tías, que desde que nacieron los han mirado y tratado como a hijos suyos”…

Josefa se entregó por entero al cuidado de Simón, convirtiéndose en su segunda madre luego de la muerte de su hermana, hasta que el joven Simón fue enviado a estudiar a España… Josefa en víspera de ese viaje, se casó nada más y nada menos que con José Félix Ribas, héroe de mil batallas al lado del Libertador, y personaje emblemático del Día de la Juventud con la célebre batalla de La Victoria… Josefa era una mujer de una personalidad indoblegable, y un carácter aguerrido, cualidades que también heredó el Libertador: AÑO DE 1814: El sanguinario Boves y sus hordas de bandoleros y asesinos, cautivan a los miserables caseríos, para aglutinar una especie de ejército devastador que todo lo arrasa, todo lo quema y todo lo destruye. José Félix Ribas se llena de gloria al vencerlo en La Victoria; sin embargo, sus aguerridos llaneros se sobreponen a la derrota y se dirigen a Caracas con más sed de venganza. Bolívar quiere evitar más derramamientos de sangre, y ordena la evacuación de la ciudad. Los más afortunados se embarcan por La Guaira, incluyendo a las hermanas del Libertador, que en su destierro irían a Curazao: Su hermana mayor, María Antonia viuda y con cuatro hijos, se casará nuevamente en esa isla y tendrá siete hijos más. Pero su tía Josefa en su terquedad decide quedarse en su casa… No le teme a Boves..! y por más que insistió el Libertador no la pudo convencer de acompañarlo… Los más indefensos no tienen a donde ir y en su desesperación se atropellan unos a otros por refugiarse en las iglesias, cuando aparece el Libertador que no los abandona, sino que organiza en pocas horas una movilización por tierra de más de veinte mil personas en la célebre Migración de Oriente que huyen del asesino Boves. Durante la extenuante y mortal travesía perecen más de diez mil personas en una selva aún más peligrosa y traicionera que el propio Boves y sus asesinos… Luego de la caída de la Segunda República, Bolívar se dirige a Cartagena de Indias, mientras que Boves muere en la sangrienta batalla Urica, que irónicamente ganaron los realistas. José Félix Ribas tiene que ocultarse luego de la destrucción de toda su tropa. Es en ese momento, cuando transita por los parajes orientales, es apresado, torturado y asesinado el 11 de diciembre… Su cabeza frita en aceite es llevada con júbilo realista a la Plaza Mayor de Caracas… Josefa Palacios con el rostro cubierto por un velo negro, se dirige a la multitud que en la plaza reza por el héroe que se exponía como un trofeo de guerra, sin importar los insultos y groserías que les lanzaban los enemigos de la Patria, que celebraban el nuevo gobierno español… Luego de rezar por el lama de su esposo, se encerró en su cuarto como una costumbre de la época de guardar luto; pero no por unos días, sino para siempre; ya que para ella, el luto no sólo era por su esposo, sino por Venezuela… Cortés escribió: “Cuando casi toda Venezuela fue subyugada en 1814, una caraqueña, la señora Doña Josefa Palacios, viuda del benemérito Don José Félix Ribas, prefirió enterrarse viva, antes que soportar la presencia de los devastadores de su país”… Siete años después, Bolívar sabía del encierro de su tía, y en la célebre entrevista que tuvo con el realista Pablo Morillo cuando se firmó el Armisticio que hizo un alto a la guerra, le habló de élla, para que la convenciera de salir de su encierro voluntario: Cuando Morillo volvió a Caracas en 1821, a través de un emisario, le envió una nota a la tía del Libertador, para invitarla a compartir las vivencia que tuvo con su sobrino; a lo que Josefa le respondió por escrito: “Diga Usted a su General, que Josefa Palacio no abandonará este lugar, mientras que su Patria sea esclava; no lo abandonará sino cuando se anuncie que Venezuela es libre y eso sucederá cuando el General se vaya del país”… Ese sentimiento patriota que tanto ha enaltecido al Libertador, también lo encontramos en su entorno familiar… Juan Vicente Bolívar, hermano mayor del Libertador, fue un insigne revolucionario de la Sociedad Patriótica, como la primera organización política constituida en el Venezuela. Desde la Cuadra de Bolívar, quinta de recreo a orillas del río Güaire, Juan Vicente organiza reuniones clandestinas donde se conspira contra el gobierno español… Mientras su hermano se encontraba en España consolándose por la muerte de su esposa María Teresa, Juan Vicente se encarga de la administración de todos los bienes de la familia Bolívar, por lo que tuvo que vender la Casa de sus padres por siete mil pesos a Don Juan de la Madrid… Luego que se declara la independencia el 5 de julio de 1811, el nuevo Congreso lo designa como integrante de la misión diplomática en los Estados Unidos, para que Venezuela sea reconocida como nación libre del yugo español; mientras que su hermano menor, Simón, debe hacer lo mismo en Londres. Ambos hermanos se despiden, y se desean éxitos en la difícil misión que les han encargado, sin embargo sería un intento frustrado, puesto que Inglaterra y Estados Unidos ya se perfilaban como Potencias Extranjeras, que veían con desprecio e indiferencia a las débiles naciones hispanoamericanas.

De regreso a Venezuela, Juan Vicente Bolívar aborda el bergantín San Felipe Neri…. Todo vislumbra un viaje feliz en tiempos de mar tranquila, puesto que lejos estaba la temporada de huracanes que azota el Caribe entre agosto y octubre. Confiado el capitán, se aventura en las temibles aguas cercanas a la Florida, ya conocidas como el Triángulo de las Bermudas, cuyo lugar misterioso hacía desaparecer embarcaciones sin explicación alguna… Esa fue la última despedida de los hermanos Bolívar… El mar se tragó el barco con todos sus ocupantes..!

UN MISTERIO MÁS que se anota en la bitácora del enigmático Triángulo de la Muerte, donde también aparece escrito el inmortal apellido “BOLÍVAR”

Con el Libertador cesa la estirpe de los “Bolívar” en América, que por nueve generaciones y 271 años, engendró hijos que elevaron por todo lo alto el apellido Bolívar, hasta lograr la libertad de todo un continente… Al menos catorce conquistadores de Venezuela están vinculados al apellido Bolívar… El capitán Andrea de Ledesma, a fin a la familia Bolívar, es la valentía personificada del Libertador, cuando suena la alarma de peligro..! toma su caballo y con sólo una lanza, se dirige a todo galope a enfrentar a los piratas ingleses que desde el puerto de la Guaira tomaron el camino real para saquear Caracas… Mientras la población y las autoridades recogían sus pertenencias y huían despavoridos por la llegada de los forajidos, Ledesma monta su caballo, y con una lanza al mejor estilo de los caballeros medioevales, corre a enfrentar a los bandoleros… va sólo… y sin importar ser despedazado..! Tal fue el gesto de valentía de este ascendiente de los Bolívar, que los propios piratas luego de asesinarlo, lo cargaron en hombros y le dieron cristiana sepultura con todos los honores que merecía un hombre de valor increíble: Miguel Bolíbar, Marlín Bolíbar, Simón Bolíbar (el Viejo), Simón Bolívar (el Mozo), Antonio Bolívar, Luis Bolívar, Juan Bolívar, Juan Vicente Bolívar y Simón Bolívar (el Libertador) como el último de los herederos de una casta de hombres inteligentes, valientes, exitosos y emprendedores, que libertó seis naciones que hoy llevan el escudo de la libertad: Colombia, Venezuela, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia, y su obra inspiró la liberación de todo un continente.

De acuerdo a lo que señalan los historiadores ortodoxos, en base a lo escrito en su testamento, Simón Bolívar, el Libertador, no dejó descendientes; sólo un hijo varón de su difunto hermano, Juan Vicente Bolívar, mantuvo vivo el apellido Bolívar: Fernando.

Fernando Bolívar, quién fuera el amanuense del Libertador, hizo honor a la profesión del primer Bolívar que llegó a América, y también será el último de esta digna profesión de escribientes, que hizo posible inmortalizar la dinastía de los “Bolívar” en la historia universal, profesión que finalizó con Simón Bolívar el Libertador, quién redactó y escribió más de once mil documentos en veinte años de guerra.

18 comentarios

  1. Excelente Trabajo amigo!!

  2. esta bien su blog me parece que es el mejor de internet de la historia de bolivar porque e visto cosas q me sacan de quisio de verdad tengo hacer un trabajo de el y esta es la mejor aternativa q consegui muy bien felicitaciones

  3. excelente trabajo investigativo, pero falta aclarar que el apellido original de los Bolívar era Ocho, qu luego fue cambiado por el nombre del pueblo vizcaino.
    saludos

  4. bueno esta muy buena la informacion del libertador y gracias me ayudaron con la materia de catedra bolivariana x un trabajo de el libertador

    gracias

  5. Señor Mier Hoffman, lo felicito por la calidad de este, Blog. Y lamento profundamente que el grupo de yahoo.es, por el que le llegue a conocer, sea de alto contenido politico, no adecuado según mi criterio absolutamente personal en cuando a Cátedra Bolivariana se refiere. Me parece muy bueno este sitio y le reitero mis felicitaciones…Ojala hubiera mas igual de serios y no contaminados…

  6. Espero pueda mantener este nivel…att. MM

  7. pongan mas imagenes

  8. Bolivar con “V” Boli”V”ar, BoliVar Es asi que se escribe compatriotas soludos patria socialismo o muerte venceremos viva chavez

  9. caras de huevo eso no sirve

  10. Es un buen trabajo el han realizado… me han ayudado mucho…

  11. FELICITACIONES, MUY BUENO ESE TRABAJO. QUISIERA SABER QUE ES DE LOS BOLIVAR HOY.
    SALUDOS

  12. Para el que no leyó desde el principio, el apellido original es BOLIBAR… al nacer el primer hijo de Simón el viejo en Vzla, el escriba lo escribió con “V” para diferenciar al criollo de su padre

  13. IGNORANTE ” PEDRO” NO VES QUE BOLIBAR ES UN VOCABLO DE LA ESPAÑA DE 1600 Y BOLIVAR UN APELLIDO ESPAÑOL, A VER SI SACAS EL 6ª GRADO

  14. Hola, pues Freddy Alemán, tengo la virtud y el priovilegio de ser una Bolivar de los de hoy, como dices tu, pues estamos mejor que nunca y muy orgullosos de llevar este digno apellido….saludos

  15. me encanto me parece que contiene muy buena información GRAN INVESTIGACION FELICITACIONES

  16. [...] Cenarruza-Puebla de Bolívar, la cuna de los antepasados del Libertador Fuente de la imagen: http://tedejo2.wordpress.com/bolibar-pradera-de-molino/        En el valle de Ondarroa, en una pradera del Monte Oiz entre las montañas de Vizcaya [...]

  17. BOLIBAR es una palabra no del español o castellano, sino de la lengua vasca (euskara) y que significa “valle de molinos”. Se pasa a escribir con “V”, porque la gran parte de los escribanos o registradores son castellanohablantes y no conocen la lengua vasca, en la que no existe la “V”. Igualmente pasa con ETXEBERRIA (casa nueva), que terminan castellanizándola en “Echeverria”, por ejemplo, y muchos otros apellidos vascos (Otxoa-Ochoa, Olabe-Olave, Etxabe-Echave…) o toponímicos. Si viajan al País Vasco, una visita a la Puebla de Bolibar y su museo, dedicado al Libertador, pueden ser una bella experiencia.

  18. Interesante esta documentación a pesar de algunos detalles y comentarios del blog hasta el momento, yo soy de Panama pero mi padre es de Colombia, así que posiblemente sea descendiente de esta familia, o quizás no…algún día lo sabré…….…saludos


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    Esta Sección complementa la Sección “Bolívar un Enigma Americano” donde se presentan artículos referidos a la magia y el misterio que envuelven la Gesta Libertador de Simón Bolívar. Ambas Secciones constituyen un legado del Libertador, que ahora está al alcance del CIBERESPACIO, para profundizar en la BOLIVARIANOLOGÍA, como yo llamo a esa ciencia inédita que nos introduce en el interesante pasado americano, donde ese venezolano de nacionalidad continental llamado Simón Bolívar, fue el redentor de la extintas civilizaciones americanas, para convertirse en un Mesías que nos trajo, no sólo la libertad, el gentilicio y la nacionalidad, sino la Doctrina de una Religión que profesamos todos los nacidos o asimilados a estas prodigiosas tierras americanas: el BOLIVARIANISMO Por: Jorge Mier Hoffman
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