Bolívar y La Iglesia

BOLÍVAR Y LA IGLESIA
Por: Jorge Mier Hoffman

“Yo soy religioso en mis promesas y mi gloria la fundo en cumplirlas, porque mi ambición se limita a libertar a mi país y ser estimado como hombre de bien por mis coetáneos” Simón Bolívar

LA IGLESIA INQUISIDORA DE LA CIENCIA

Desde la más remota antigüedad, uno de los aspectos más destacados de la naturaleza humana ha sido la pasión por lo desconocido, y todos los misterios que nos rodean… A lo largo de la historia se reconocen dos grandes aspectos vinculados al mundo de lo oculto: la astrología y la alquimia… Cuando no existían las religiones, sin excepción, todo giraba en torno a estos dos conceptos… Por astrología se definía una técnica sumamente compleja, para interpretar los signos y mensajes revelados por los astros y las estrellas, como sucesos astronómicos predecibles y que podían develar el futuro… La alquimia era un conjunto particular de sofisticados métodos para manipular los elementos de la naturaleza, con el objeto de curar al enfermo, lograr la vida eterna, o convertir el hierro en oro… Lo único que tenían estas ciencias en común con la religión, es que ambas especialidades se englobaban dentro del campo místico de la magia, para ofrecer al practicante un control sobre poderes superiores al común de los hombres y mujeres… Pero a diferencia de la religión, la magia de la astrología y la magia de la alquimia, sí daban respuestas concretas a las expectativas del colectivo, quienes encontraban en estas prácticas una mejor calidad de vida… Con el tiempo la magia de las ciencias evolucionó hacia lo tangible, lo predecible y perceptible: la astrología se convirtió en una ciencia compleja relacionada con las físicas y las matemáticas, la alquimia evolucionó hacia la química, la farmacología y la medicina, mientras que la religión se quedó en el pasado invocando la magia y lo invisible… es por esta razón, y no otra, que la Curia Pontificia le declaró la guerra a las ciencias, cuando éstas comenzaron a ganar el terreno donde antes la religión era quien gobernaba la fe del hombre… Las ciencias captaban adeptos a través del amor y el agradecimiento, mientras que la religión lo hacía por el temor y el padecimiento… La ciencia se convirtió en los laboratorios, mientras la religión se convirtió en un ejército devastador… y a pesar de los siglos transcurridos, aún la religión ve con reticencia y desprecio muchos de los adelantos científicos; dentro de los que podemos destacar: la clonación, los anticonceptivos, y la genética… porque estos aspectos científicos tiene que ver con la generación de vida, aspecto que fue secuestrados por la religión cuando dice: “Dios y sólo Dios da la vida”

Para el momento en que nació el futuro Libertador, Venezuela estaba sometida al imperio inexorable de la iglesia católica y a los designios del Vaticano, donde los templos, conventos y seminarios e iglesias, se construían preferentemente a los hospitales, escuelas públicas y teatros que carecía la capital de la Provincia, y de esta forma los jesuitas reclutaban los misioneros que demandaba la colonia en todo el continente… Se puede afirmar que Caracas, en su arquitectura, era una de las ciudades más atrasadas del continente en contraste a México, Bogotá, Lima, Cuzco, Buenos Aires, donde la edificación era exuberante, majestuosa y de una calidad comparable a las capitales europeas… Caracas era prácticamente un valle campestre… Sobre Caracas, su ciudad natal, decía Bolívar:

“Si en los valles de Caracas no se hallaran frailes truhanes, tigres y funcionarios de una administración rapaz, aquello parecería un rincón del Paraíso Terrenal”

La sociedad caraqueña estaba inmersa en una religiosidad exacerbada, impuesta desde el Vaticano bajo el siguiente principio papal:

“Los frailes son los aliados inseparables de la oligarquía y voceros de la monarquía en el Nuevo Mundo, porque sobre la fe católica reposa la fuerza mística del rey por la gracia de Dios, de suerte que los privilegios del poder y del dinero, estaban seguros bajo la guardia del Vaticano, como fiel defensor de la monarquía europea”

Con este adoctrinamiento se manipulaba la conciencia colectiva de los feligreses que debían asistir diariamente a las tres misas, y luego se repetía desde el púlpito a la clase proletaria que entraba a las homilías, luego que la aristocracia dejaba el recinto de la catedral, ya que existía una celosa discriminación social que no permitía que los mantuanos y blancos peninsulares, respirasen el mismo aire que exhalaban pobres y mestizos… Tal era la segregación racista apoyada por la iglesia, que sólo as mujeres mantuanas podían cubrir sus rostros con un velo de tejido, mientras que a los indígenas, negros y mulatos se les prohibía pisar el recinto católico.

Los clérigos eran los depositarios de la cultura y el conocimiento, a través de la Compañía de Jesús que fue instaurada por los jesuitas en América… Era una época donde el tema científico estaba vetado en las escuelas, y se prohibía expresamente divulgar la tesis que se debatía en Europa: “La Tierra gira alrededor del Sol”… La iglesia basaba su poder en la ignorancia de un pueblo que, durante 300 años, seguía las enseñanzas católicas y el temor que inspiraban los Tribunales de Inquisición… Los libros estaban prohibidos bajo penas de traición para los contrabandistas que intentaban desembarcarlos desde Europa; los pobres no debían leer, y los hijos de ricos eran adoctrinados por los curas, quienes se convertían en celosos vigilantes de las inclinaciones intelectuales de sus pupilos… Este era el caso del joven Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, perteneciente a la familia más católica de Caracas: la que financiaba el lujo y el confort que desplegaba el Nuncio Apostólico, la que colaboraba en todos los actos litúrgicos de la capital, la que asistía a todos los actos religiosos por invitación especial que les hacía la curia capitalina, la que vivía justo al lado del Convento de San Jacinto, y la que ostentaba el símbolo de la “Santísima Trinidad” en el Panteón familiar en la Catedral de Caracas, como lo más sagrado del catolicismo… en fin, los “Bolívar y Palacios” eran fervoroso católicos, con una larga lista de curas y monjas en la tradición familiar, desde que el primer Bolívar nacido en América, Simón Bolívar “El Mozo”, se asimiló al sacerdocio luego que murió su esposa… y más tarde, Juan Bolívar y Villegas, abuelo del futuro Libertador, que en los últimos años de su vida, volcó su atención al fervor religioso como insigne creyente católico:

Juan Bolívar y Villegas, conciente del antagonismo de ser un potentado y ferviente católico, se inmoló, no en vida sino en la muerte..! al dar un ejemplo de valentía, humildad y abnegación a su fe cristiana: ordenó su testamento para que se le enterrase justo a la entrada del Convento de la Concepción, para que en ese sitio de paso obligado de miles de católicos, los visitantes pisaran las cenizas del pecador y su alma nunca pudiera descansar en paz..! Su voluntad fue cumplida religiosamente… y allí quedó su alma a perpetuidad, bajo los pies de las generaciones, y en el olvido y en la gloria de su voluntaria humillación católica, como un ejemplo de lo que significa el temperamento tenaz, infranqueable y religioso de los “Bolívar”.

Cuando Simón tenía 10 años, ya huérfano de padre y madre, un capuchino le enseño los primeros rudimentos de las matemáticas; otro la botánica, pero lo principal en su educación era asistir todos los días a misa, besarle la mano al obispo, rezar por la salud de lo reyes de España, desearle vida eterna al Papa, a los cardenales, a los obispos, y preservarse de las peligrosas ideas modernas que infestaban el ambiente capitalino: políticos revolucionarios, filósofos progresistas, nuevos descubrimientos y teorías científicas… El Precursor, Francisco de Miranda, en marzo de 1790, en un plan presentado al primer ministro inglés, William Pitt, alertaba sobre el enfermizo adoctrinamiento del catolicismo que imperaba en el Nuevo Mundo, de espalda a la realidad cultural, científica y tecnológica de los pueblos de Europa… Decía Miranda: “Denuncio la perniciosa censura de la Inquisición Pontificia que prohíbe a los hispanoamericanos leer libros útiles o instructivos”

El escritor Jorge Zalamea, nos describe cual era la visión sesgada del conocimiento que imperaba en las colonias españolas del Nuevo Mundo:

“Sabido es que uno de los más atentos cuidados de la política española en su América, fue el monopolio de la instrucción. Un peregrino concepto hacía suponer a los gobernantes, que un pueblo ignorante, supersticioso y atemorizado por los castigos temporales y eternos, era de más fácil gobierno que una sociedad capaz de libre e ilustrado juicio. Partiendo de esta idea, los reyes delegaron en el clero el cuidado de educar a las juventudes india y criolla, seguros de que sus ministros sabían mantener a los pueblos de América, en esa dichosa inocencia del entendimiento que ellos reputaban, indispensable para los intereses terrenales de la corona y salvación eterna de las almas americanas. Basta decir a este respecto, que sólo en México y Lima se permitía la enseñanza del derecho de gentes, matemáticas y ciencia náutica; que la instrucción popular se reducía al aprendizaje de memoria de unas cuantas oraciones y cánticos, que indios y negros recitaban sin recibir explicaciones sobre su significado; que la introducción de libros que no hubiesen sido revisados y aprobados por el Consejo de Inquisidores, estaba rigurosamente prohibida, y que en cuanto a lo que en el resto del mundo sucedía, vivíase en una incomparable ignorancia”

Bolívar se encuentra por segunda vez en Europa… Luego de superar el dolor y el infortunio por la muerte de su esposa, que lo llevó a dilapidar una inmensa fortuna y hasta pensar en el suicidio, ahora la lectura apaciguaba su desventura… A partir de ese momento ya no frecuenta los salones de diversión… ahora se le encuentra en los museos y bibliotecas de París, investigando, haciendo anotaciones y compartiendo con ilustres personalidades del mundo literario, los temas escritos por: Fray Bartolomé de las Casas, Plutarco, Montesquieu, Voltaire, Rousseau; pero sobre todo, los interesantes relatos de Maquiavelo sobre la maldición de los Borgia: Cesar, Lucrecia, y la perversidad de los dos máximo representantes de la curia pontificia: Alfonso Borgia y Rodrigo Borgia, llamados Papa Calixto III y Papa Alejandro VI… Eran libros prohibidos, pero que circulaban en Francia, gracias al período de ilustración que impuso Napoleón Bonaparte, que no sólo encendió la luz del conocimiento, sino que favoreció el surgimiento de movimientos independentistas en América, cuando expandió su política antimonárquica en Europa.

En Bolívar había madurado una personalidad revolucionaria en contra del imperialismo monárquico; un sentimiento de justicia por vengar el genocidio cometido contra sus hermanos; y una personalidad crítica al adoctrinamiento católico impuesto desde el Vaticano, el cual se reseñaba con lujo de detalles en muchas de las obras Nicolás Maquiavelo que leía ávidamente Bolívar: La Mandrágora, El Príncipe y las Historias Florentina.

De visita en Roma, el joven venezolano se dirige al Vaticano, en su innata curiosidad de conocer al Papa Pio VII: el gran inquisidor con sus Tribunales que castigaba las ideas modernistas; el protector de los jesuitas que esclavizaron al Nuevo Mundo a través de la Compañía de Jesús; el rector de la educación sesgada que se impartía en América; el gran instigador que excomulgaba las ideas revolucionarias; pero además, al sumiso Pontífice que, no obstante su poder omnipotente, sucumbió ante la arrogancia de Napoleón, cuando en la Catedral francesa de Notre Dame, el 18 de mayo de 1804, el Gran Corso le arrancó la corona de su mano pontificia, y en un claro gesto de prepotencia hacia el Papa, la iglesia y todo lo que representa el Vaticano y el catolicismo, Bonaparte se coronó frente a la multitud congregada, entre las cuales de encontraba el joven Simón Bolívar.

Bolívar estaba perplejo ante la fastuosa arquitectura que se le presentaba ante sus ojos: Un conjunto arquitectónico encerrado en una gran muralla custodiada por un ejército pontificio de vestimenta multicolor… El Vaticano era lo más moderno, lo más fabuloso, lo más atesorado en arte y riquezas de Europa… Nada podía competir en grandiosidad y riquezas… El Vaticano es el corazón económico y religioso del catolicismo… y era además el Centro Financiero del Comercio del Nuevo Mundo, a través de la Compañía e Jesús creada por Ignacio de Loyola en 1534, y manejada por los jesuitas en los siguientes 250 años.

El Vaticano en su magnificencia es un santuario lúgubre colmado de pasillos y recovecos… es un lugar inmenso, histórico y glorioso rodeado de mármoles labrados, oro esculpido, piedras preciosas, exquisitas telas y las más finas maderas talladas por los artistas más afamados del renacimiento, donde están representadas todas las culturas desde Egipto hasta América; y donde el lujo y el arte compiten en riquezas, majestuosidad, elegancia y arrogancia infinita, en un ambiente de paz, espiritualidad y reverencia obligada al Sumo Pontífice Romano, como norma diplomática que debían cumplir rigurosamente todos los visitantes a la Santa Sede… y donde se respira el poder omnipotente de la iglesia católica, que hace recordar aquellos días de su máximo esplendor, cuando por esos mismos pasillos caminaba el Papa Borgia y su séquito de cardenales.

A las puertas del inmenso Palacio de San Pedro, oficiales vestidos a la usanza de las “cruzadas”, custodian el recinto papal para resguardar la integridad del Sumo Pontífice… El venezolano va acompañado del embajador de España ante la Santa Sede, Don Antonio Vargas Laguna… Bolívar debió recordar aquella fatídica fecha para América, cuando el 3 de mayo de 1493, el Papa Borgia, Alejandro VI, les concedió a los Reyes Católicos el derecho a gobernar los territorios descubiertos por los conquistadores:

“Mediante un Contrato de Capitulación, el jefe de la expedición adquiría el derecho de explotarlas sin ninguna limitación, autorizado a su vez a reclutar presidiarios con salvoconducto si se enrolaban en las expediciones descubridoras; es por ello que el fanatismo, crueldad, arrogancia, intolerancia, avaricia, el sadismo y la ignorancia, llegó a estas nobles tierras americanas”

También debió recordar la “Leyenda Negra” del Vaticano, cuando Alfonso, Rodrigo, Cesar, Lucrecia, y los demás integrantes de la familia Borgia, controlaban los designios de la iglesia católica, cuyos episodios fueron narrados por Maquiavelo… Al tiempo que se detiene ante la imagen santa de “San Francisco de Borgia”, nieto de uno de los cuatro hijos del Papa Borgia… y lo insólito: este personaje fue santificado por el Vaticano, por ser el Director Principal de los Jesuitas, cuando fue designado en 1554 por Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús… Francisco Borgia tuvo una labor destacada organizando los Tribunales de Inquisición en España, y luego las misiones jesuitas que llegaron a América para instaurar la tortura como medio de persuasión religiosa… Y a pesar de toda esa mórbida historia de maldad, inmoralidad, lujuria y depravación que representaron los Borgia y la Compañía de Jesús para la moral, para la religiosidad, para el Vaticano y para el Nuevo Mundo, con toda seguridad, Bolívar debió quedar impactado ante la sumisión de la feligresía que rezaba al pie del altar del santo Borgia, su salmo que se celebra cada 10 de octubre… oración del Santo Borgia:

“Señor: que como tu amigo Francisco de Borjia sepamos dominar el cuerpo y el orgullo y dedicarnos con todas nuestras fuerzas y cualidades a obtener que las gentes te amen más y te sirvan mejor… Amén.

Luego de una larga espera, la comitiva es recibida por su excelencia el Papa Pio VII… De lo ocurrido en ese recinto pontificio se han escrito varias versiones… Así lo narró el Padre Pedro Leturia:

“El Embajador, cuya Carrera Diplomática estaba comenzando, recibió de los Palacios, amigos de él en Madrid y parientes de Bolívar, una recomendación para que este joven, viudo, huérfano y tan golpeado por la vida, tuviera la oportunidad de ver al Santo Padre y recibir su bendición. El Embajador lo llevó a la Audiencia con el Romano Pontífice y según el protocolo, cuando el Santo Padre recibe a alguien en su Biblioteca como en esta oportunidad, se hace una reverencia al entrar, otra a mitad del salón, y otra junto al Santo Padre; en adelante el Papa es quien dispone de la entrevista; invita a sentarse, permanecer de pie, a pasear, etc… Lo cierto es que el Embajador Vargas Laguna, al llegar junto al Santo Padre, se arrodilló, le besó la sandalia y quiso que el joven que le acompañaba hiciera lo mismo, pero él se resistió; entonces Vargas agarró a Bolívar por el cuello y quiso obligarlo, el Papa se dio cuenta y regañó en italiano a Vargas Laguna, diciéndole: deje al joven americano en paz. La audiencia continuó sin mayor inconveniente y, al salir el Embajador, le preguntó al joven Bolívar: ¿Cómo es posible que usted me dejara en ridículo ante el Santo Padre? Bolívar le contestó: Señor Embajador, yo me ceñí al protocolo y Yo no le adulo a nadie, así sea el mismo Pontífice… Muy poco debe estimar el Papa… replicó Bolívar… el signo de la religión cristiana, cuando lo lleva en sus sandalias, mientras los más orgullosos soberanos de la cristiandad lo colocan sobre sus coronas”

Francisco O´Leary, edecán del Libertador, también contó aquel episodio que por instante conmovió a la Curia Pontificia: “Simón Bolívar se negó arrodillarse ante el Papa y besas sus pies, como hacían todos los visitantes ante el Sumo Pontífice, hecho que molestó al séquito religioso acostumbrado a la reverencia católica”

Este suceso inesperado para la Corte de cardenales, fue más tarde referido por el propio Papa Pio VII, cuando empezó a preocuparse por la suerte de su iglesia en las nacientes repúblicas americanas:

“Simón Bolívar, Libertador…! ah ya recuerdo… ese fue el joven que se negó a besar la cruz de la sandalia papal, pretextando que correspondía a la cruz lugar más elevado”

La visita al Vaticano le permitió a Simón Bolívar conocer la recopilación artística y cultural de las culturas americanas, que desde el Nuevo Mundo habían sido enviadas al Papa por los misioneros jesuitas. Era un legado nada envidiable al patrimonio artístico griego y romano que también poseía el Vaticano… Eran los fabulosos tesoros americanos, incluyendo el único de los tres códices mexicano que se salvó de la destrucción (foto superior), ordenada en México por los frailes Juan de Zumárraga y Diego de Landa, quienes en 1530 y 1549, hicieron encender inmensas hogueras que convirtieron en cenizas millones de códices (libros) y esculturas en madera mayas y aztecas, en un intento desesperado por desaparecer el legado americano.

Cuentan que años más tarde, siendo todavía Don Antonio Vargas Laguna embajador ante la Santa Sede, le dijeron sus amigos que aquel joven Bolívar y Palacios, que una vez le había hecho pasar un sofocón en una Audiencia con el Papa, era el mismo que estaba a la cabeza de los insurrectos que querían independizarse… el comentario del viejo embajador fue:

“Ah… ya me acuerdo… qué lástima..! como no me di cuenta entonces de la víbora que tenía entre las manos, me hubiera bastado con apretarle un poquito más el cuello”

“La religión ha perdido mucho de su imperio, y quizás no lo recobrará en mucho tiempo, porque las costumbres están en oposición con las doctrinas sagradas” Simón Bolívar

Es justicia reconocer que la iglesia ha evolucionado a la par de los Derechos Humanos y demás instituciones del planeta: De los 265 Papas que han ocupado la máxima religiosa de la iglesia católica, desde que Pedro, uno de los doce apóstoles fundó el magisterio Papado del Vaticano en Roma en el año 42, Juan Pablo II elegido Papa en 1978, es considerado el Papa revolucionario, de la conciliación, del amor y la paz: es el primer Papa no italiano que llega al Vaticano luego de 400 años de acérrima sucesión católica discriminatoria y racista dominada por los italianos… es el Papa que ha democratizado la cúpula eclesiástica y ha desmontado el poder omnipotente de la iglesia que se consideraba un Poder más devastador que el político y el económico… es el único Papa que ha enfrentado a los imperios económico que dominan al mundo, cuando los calificó de manera peyorativa como “Neoliberalismo Salvaje”… es el único Papa que ha llevado sus mensaje de paz a todos los rincones del planeta, incluyendo Cuba, los países comunista, los países islámicos y otros países tradicionalmente contrarios a la fe católica… es el primer Papa que entra a una mezquita, que rezó en el “Muro de los Lamentos”, pisó tierras musulmanas, y oró en una pagoda no católica… es el único Papa que ha denunciado las salvajes políticas extorsionistas y manipuladoras que ha instrumentado los Estados Unidos mediante embargos económicos, el poder bélico y la amenaza atómica… pero sobre todo, es el único Papa que en nombre de la iglesia Católica, tuvo el coraje, la valentía y la humildad, de pedir perdón ante el mundo y ante la historia, por todos los males que llegaron al Nuevo Mundo bajo la consigna “En Nombre de Dios”… y en especial, desde que se impusieron los Tribunales de Inquisición como métodos de tortura, esclavitud y exterminio de los pueblos americanos, y que fueron coordinado en América y España, nada más y nada menos, que por el sobrino del Papa Borgia, Alejando VI, protegido del rey católico Fernando, y a quien el Vaticano le dará el máximo honor católico de canonizarlo en 1671 al convertirlo en un santo con el nombre de: San Fernando Borgia.

LA IGLESIA INQUISIDORA DE LA INDEPENDENCIA

Todas estas historias católicas que han sido narradas en los tres capítulos anteriores, definitivamente debieron influir en la personalidad religiosa de Bolívar… Es más que evidente, que en su corazón comienza a germinar la semilla de la liberación y de la justicia por esas fabulosas civilizaciones que fueron vilmente exterminadas por un Poder Económico irracional sediento de riquezas, donde la iglesia católica jugó un papel predominante, cuando se organizó para conspirar a favor de España y sus propios intereses a través de las Misiones Evangelizadoras, que contribuyeron a esclavizar a la población indígena mediante la instauración del sistema de “Entradas”, que consistía en una cacería de indios. La forma de catequizar era muy característica:

Salían en caravana con nativos que les servían de intérpretes y con regalos y comida en abundancia, para cautivar a los otros nativos que se escondían en la selva. El misionero les llevaba los regalos en un gesto de amistad, oportunidad para secuestrar a las mujeres y niños, a los que se les obligaba a rezar y aceptar a Dios, mientras los hombres eran obligados a trabajar para las misiones… Esta explotación sistemática duró 312 años por siete generaciones, para someter a la población y borrar cualquier intento de rebeldía… De esta manera, España aseguraba el control de los territorios ocupados y el Vaticano percibía parte de las riquezas, a través de los misioneros que adoctrinaban a los nativos.

La esclavización se convirtió un rentable negocio para los jesuitas a través de las llamadas “Encomiendas”, que consistía en alquilar los nativos para trabajar en los campos de los señores feudales… Era una transacción de negocios entre las misiones y la oligarquía, que incrementó el poder económico del Vaticano, como una forma encubierta de esclavitud auspiciada por la Curia Pontificia, ya que el indígena no recibía ningún pago por su trabajo.

Esta práctica inhumana poco a poco fue mermando a los nativos, quines no se reproducían, puesto que las mujeres también fueron esclavizadas para el trabajo… Cuando se agotó la mano de obra, hubo necesidad de importar esclavos negros del África, donde la iglesia también participaba, no sólo de la servidumbre, sino en su comercialización: Un ejemplo de la esclavitud en Venezuela es este AVISO colocado a la puerta de la iglesia en San Mateo, que decía:

“Al Presbítero Don Manuel Fajardo, cura del pueblo de Santa Cruz de Escobar en los Valles de Aragua, se le ha fugado desde el mes de enero de 1807 un mulato soltero, esclavo, de nombre Hermenegildo. Se pagará los gastos de captura y alguna gratificación al que lo encuentre”

Esa América inmersa en la oscuridad, la esclavitud y la explotación, luego de 300 años vislumbra un rayo de luz y esperanza con Simón Bolívar, cuyo lema de lucha inspiraba de valor a indígenas, criollos y esclavos… Decía Bolivar:

“Aquel que asegura su honor dedicando su vida al servicio de la humanidad, a la defensa de la justicia y al exterminio de la tiranía, adquiere una vida de inmortalidad, al dejar el marco de la materia que el hombre recibe de la naturaleza. Una muerte gloriosa triunfa sobre el tiempo y prolonga la sublime existencia hasta la más remota posteridad” Simón Bolívar

Desde que Venezuela dio sus primeros pasos para transitar por la ruta de la independencia, la iglesia le declaró la guerra a los revolucionarios… Cuando se instaló el primer Congreso de Venezuela, el 5 de julio de 1811, de inmediato el clero se rebeló contra los auspiciadotes de la libertad, y desde el primer momento, se convirtieron en leales defensores del rey de España, Fernando VII… Tal fue la resistencia que lideró la iglesia, que luego de trece años de luchas y sangrientas batallas que lograron libertar cinco naciones del dominio español, el Papa León XII publica la siguiente Encíclica:

“Se exhorta a los obispos a encarecer ante sus feligreses las augustas y distinguidas cualidades que caracterizan a nuestro muy amado hijo Fernando, Rey católico de España”

Esa actitud antiindependentista del Vaticano, continuará hasta la muerte del rey de España Fernando VII, cuando muere también el “absolutismo”, como el sistema político dictatorial que le confiere todo el poder a un sólo hombre… y a partir de ese momento la Santa Sede está obligada a reconocer las nuevas repúblicas independientes: primero la de Colombia en 1835, México en 1836, Ecuador en 1838 y en 1840 Chile… pero curiosamente, no se tiene un registro de la fecha en que aceptó la independencia de Venezuela, o puede ser también, y aunque parezca increíble: que aún no lo ha hecho..!

Y aunque parezca inaudito, el Vaticano desde siempre fue defensor del “absolutismo” como sistemas de gobierno, por cuanto es la estructura perfecta para su organización religiosa, donde la voluntad de un hombre se impone sobre las instituciones y la opinión del conglomerado.

Gracias a Napoleón germinó la semilla de la independencia en América, en momento que los modelos de Constitución amenazaban al “absolutismo” en los países monárquicos de Europa… El pueblo había despertado a una realidad democrática con la experiencia de la Revolución Francesa, y Napoleón disponía sus ejércitos contra los regímenes monárquicos… pero luego de un golpe de suerte cesó la amenaza, cuando Napoleón es derrotado el 18 de junio de 1815 en la batalla de Waterloo… La experiencia le plantea al Vaticano una estrategia para defender sus privilegios económicos, ocultos bajo un manto de religiosidad… y para ello, el poder imperialista: militar, religioso y económico, representado en las monarquías y la Curia Pontificia, deben evitar a toda costa el surgimiento de un nuevo líder revolucionario en Europa y América… y para lograrlo, el Papa Pio VII convoca a una conferencia donde participarán los máximos representantes del absolutismo: la monarquía y el Vaticano.

¿..Que se trató en esa reunión..?

La creación de nueva asociación criminal a las que ya nos tenía acostumbrado la iglesia… pero esta vez en una coalición imperialista y militar que la historia conocerá como: La Santa Alianza… que nos recuerda los ejércitos pontificios llamados “Las Cruzadas”… Pero ahora con la Santa Alianza, los gobernantes imperiales acordaron defender los principios del catolicismo, por un tratado que se firmó en París el 26 de septiembre de 1815, y cuyos signatarios iniciales fueron Francisco I, emperador de Austria, Federico Guillermo III, rey de Prusia, y Alejandro I, zar de Rusia… El acuerdo fue adoptado tres meses después del Congreso de Viena, cuando toda la monarquía europea lo suscribió, excepto la Gran Bretaña.

La Santa Alianza fue un acuerdo imperialista y criminal que protegía el absolutismo y la defensa que haría el Vaticano a favor de la monarquía, y viceversa

Los monarcas autocráticos invocaron el derecho de intervención sancionado por la Santa Alianza para mantener el statu quo en Europa…. y a partir de ese momento, muchas sublevaciones democráticas y nacionalistas que ocurrieron a mediados del siglo XIX fueron sofocadas en nombre de la Santa Alianza… Fue la Santa Alianza la que posibilitó el regreso de la política absolutista de Fernando VII como rey de España… Para Bolívar la Santa Alianza era una malvada cofradía del mundo tradicionalista y conservador que defendía la monarquía y la iglesia… y con su imperialismo se yergue amenazante contra los pueblos de toda la tierra que pugnaban por cambiar el orden social vigente… Por eso, en desarrollo de ésta política absolutista, en el congreso de Verona, la Santa Alianza ordenó a Francia restablecer, por medio de las armas, el absolutismo de Fernando VII en España… Para justificar este acto decía Metternich, el portavoz de la Santa Alianza:

“Un espíritu de innovación o, mejor dicho, de desorden amenaza la calma de todos los Estados. Es preciso ponerle un instinto de conservación, buscar la consolidación y fortificación de las instituciones que exigen… antiguas o modernas, lo mismo da, con tal de que tengan un origen legítimo que deben ser mantenidas a todo trance”

Bolívar que simboliza las fuerzas renovadoras del liberalismo en contra del absolutismo, acepta el reto de las fuerzas reaccionarias en el mundo, y se les enfrenta con denuedo y redoblados esfuerzos para vencerlas… Sus discursos candentes plasmados en sus comunicaciones, no sólo fustiga a los reaccionarios de Europa sino a los de América que lo combaten abiertamente… Bolívar claro en su ideología liberal que enfrentaba el absolutismo católico, el 23 de enero de 1824 se dirige a Santander desde Pativilca, cuando se entera de que Fernando VII reasume nuevamente el poder absoluto por obra y gracias de la Santa Alianza:

“Ayer nos ha allegado la inmensa noticia de la catástrofe de la causa liberal de España, con el triunfo súbito y completo de los serviles. Este suceso aumenta rápidamente la celeridad de las ruedas que conducen el carro de nuestra revolución; pero, al mismo tiempo que la apresura, le pone tropiezos y saltos que no dejarán de darnos sacudimientos terribles…La reunión de Fernando con los serviles como los aliados triunfantes sobre los constitucionalistas, parece que debe causar algún retroceso de los negocios de América… Por otra parte, estos godos de América no dejarán de concebir esperanzas… como ya lo anuncian ahora con el triunfo de los serviles y de Fernando… Los godos del Perú han profesado altamente la opinión de no reconocer la independencia”

Bolívar en su genialidad, y para enfrentar en el campo diplomático y guerrero a la Santa Alianza, se propone convocar un Congreso Anfictiónico integrados por países amigos de la independencia americana… Decía Bolívar:

“La Santa Alianza será inferior en Poder a esta Confederación, siempre que la Gran Bretaña quiera tomar parte en ella como miembro constituyente. La Gran Bretaña alcanzaría, sin duda, ventajas considerables por este arreglo”

La verdad histórica… es que las máximas autoridades eclesiásticas fueron los más acérrimos enemigos que tuvo Bolívar en contraste a la mayoría de los curas de los humildes caseríos, quienes sí compartían el ideal de independencia.

La iglesia con sus discursos y su propaganda a favor de España, fue más devastadora para la causa de la libertad que la artillería de los ejércitos españoles

Esta triste realidad no afectó el ánimo del Libertado; por el contrario, Simón Bolívar nunca le preocupó la reacción de la cúpula eclesiástica que conspiraba en las catedrales, cuando desde el púlpito se alucinaba al pueblo a favor de Fernando VII, como lo hicieron contra Francisco de Miranda cuando desde el púlpito le llamaban:

“Nuevo Belial, monstruo, insensato, ateísta… Los que lean o reciban los papeles sediciosos traídos por ese proscrito, caerá en excomunión”

Con todo ese sentimiento manipulado por los curas, fue sorprendido Miranda cuando desembarcó en La Vela de Coro: el público huyó despavorido, como si en lugar de un libertador llegaba el propio Satanás, y las calles estaban repletas de volantes que lo acusaban de sedicioso traidor y anticristo… Fue la iglesia la causa por la cual Miranda fracasó en sus dos intentos de liberar a Venezuela.

Para Francisco de Miranda, Fray Servando Teresa de Mier y Juan Germán Roscio, como estudiosos del pensamiento político independentista americano, la crítica relación entre el Estado y la Santa Sede, llegó a constituir uno de los elementos claves del ideario de independencia; es decir, que si no hubiese sido por la arrogancia, avaricia y el desprecio a la raza humana que mostraban los representantes del Papa, en América no hubiesen surgido movimientos emancipares.

El politólogo mexicano Fray Servando Teresa de Mier, además de eclesiástico, era defensor del ideal independentista y reaccionario a las políticas del Vaticano. Nació en Monterrey en 1765; y luego de ingresar en la orden de los dominicos, pronto mostró dotes de predicador… Fue un auténtico revolucionario del catolicismo.

En 1794 pronunció ante las máximas autoridades de su país, un polémico sermón en el que dudaba de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, señalándola como una invención de los misioneros para cautivar a los religiosos aztecas.

El Nuncio Apostólico alarmado por ese discurso sacrílego, lo enviaron a España y puesto prisionero… Servando Teresa de Mier fue un factor decisivo en el pensamiento revolucionario que tuvo Bolívar en contra de la iglesia, inspirado en su obra: “Historia de la Revolución de Nueva España”… la cual se convirtió en el libro de cabecera del Libertador en momento que sufría su exilio en las Antillas, donde escribió la profética “Carta de Jamaica”… En esa carta, Bolívar denuncia la manipulación católica para cautivar a los indígenas, al momento en que proliferaba la mística aparición de la madre de Jesucristo… También Bolívar acusa el “Patronato” como vínculo indebidamente fundado en el artificio de la “Donación Papal”, donde el monarca asume plena jurisdicción canónica, no ya sobre las bases de la concesión papal, sino como atributo esencial de su poder real… Pero sobre todo, el Libertador acusaba a la Curia Pontificia por su parcialidad conspirativa a favor de la monarquía, como lo demuestra una Bula papal que respaldaba las Resoluciones de la Corte Española, en momentos en que las incipientes regiones del Nuevo Mundo se rebelaban contra el orden establecido por la iglesia y los reyes de España, e invocaban su independencia aprovechando la guerra napoleónica que azotaba Europa y especial a España.

BULA PAPAL

“La impiedad sostenida por los hijos de las tinieblas, que ha oscurecido las verdades más claras, e interpretado siniestramente las Santas Escrituras, que son las fuentes de la fe y de la santa moral, multiplicando folletos, cuya sofistería y cavilosidad fascinan a los sencillos y sirvan de arma ofensiva a los hombres incrédulos e irreligiosos. Por el contrario, debemos fidelidad u obediencia debida a Fernando VII vuestro Rey Católico; él es el único instrumento eficaz para que renazca el orden, florezcan las costumbres y brille con esplendor la fe católica. Obedecer al más amado de los reyes, al defensor de vuestra fe, y al feliz resorte de vuestra prosperidad temporal, debe fijar vuestras irresoluciones, uniformar vuestras ideas y sentimientos, para que todos formemos una sola familia gobernada por el mejor de los padres, Fernando VII”

Otro de los clérigos que influirán en el pensamiento revolucionario de Bolívar frente al clero fue el Arzobispo Narciso Coll y Prat, que llega a Venezuela el 15 de julio de 1810, en los albores de la revolución de Caracas, para suceder al fallecido Francisco Ibarra… Sin embargo, no obstante su rebeldía al absolutismo católico, el obispo Prat reconocía la importancia de la iglesia para cohesionar a la sociedad confundida, en momentos en que se rompían el orden establecido para el buen funcionamiento de las relaciones de la nueva República con la monarquía y el Vaticano… decía Prat:

“Prescindir de la Iglesia hubiera equivalido a privar de sus elementos de cohesión a una sociedad que no tenía con qué sustituirlos; tentar una transacción político-religiosa con Madrid, hubiera sido romper con el dinamismo de la emancipación, que iba derecho a la Independencia absoluta. Sólo en el Vaticano estaba la solución”

Es por esta razón, que siguiendo las recomendaciones de Narciso Coll y Prat, cuando el 5 de julio de 1811 se instala el Primer Congreso de Venezuela, en la nueva Constitución, en su artículo 18, se declara el “Catolicismo” como religión oficial de la nueva República… No era la intención de complicar aún más la crisis social que significaba la emancipación al romper relaciones económicas con España, y se estaba conciente del poder influyente que tenía el Nuncio Apostólico en Venezuela… pero aún así, la nueva Confederación asume el control en la designación de los prelados, hasta tanto no se logre un acceso directo entre la nueva República y el Vaticano… Mientras el nuevo gobierno intentaba un consenso entre una sociedad acostumbrada a la autoridad del Rey y el Papa, en las iglesias se vociferaban improperios contra los patriotas, contribuyendo a crear una matriz de opinión de rechazo a la nueva condición política y social que vivía Venezuela… La guerra ideológica se intensificó aún más, cuando el nuevo gobierno amenazó con eliminar el “Diezmo”, que, como un impuesto confiscatorio establecido por la iglesia, agobiaba al trabajador del campo… La población incitada por el discurso religioso, rechazaba el ideal de independencia, el cual se vio favorecido cuando la población, mayoritariamente católica, celebraba el Jueves Santo… Casualmente, dos años antes, un también Jueves Santo, se había depuesto al Capitán General Vicente Emparan, cuyos acontecimientos desbordaron ese histórico 5 de julio de 1811, cuando Venezuela declaró su independencia de España y el Vaticano.

ESTA ES LA HISTORIA

26 de marzo de 1812: Son las 4:00 de la tarde… Las palomas que acostumbran revolotear sobre la Plaza Mayor, han abandonado el lugar y ya no se encuentran acosando a los visitantes para que les arrojasen migajas de pan, ni se encuentran sobre los capiteles de la Catedral de Caracas, que con sus campanadas anuncian la misa del Jueves Santo… Una densa neblina desciende bruscamente desde la montaña, coloreando de un gris oscuro el ambiente capitalino… Algo no está bien en el ambiente… y así lo anuncian las aves que revolotean en círculos sobre los tejados… de pronto..! un ruido ensordecedor ruge debajo de la tierra, evaporando la humedad del suelo, para atemorizar aún más a los desconcertados transeúntes que caen despavoridos por la fuerte sacudida… Todo fue tan rápido que no hubo tiempo de reaccionar… Los habitantes de Caracas estaban acostumbrados a los movimientos sísmicos, por ser un valle de mucha inestabilidad geológica; de hecho, prácticamente todas las casas eran de una sola planta y construidas con enormes bloques de adobe y caña… La experiencia les había enseñado que los terremotos en Caracas eran cíclicos, uno cada cien años..! Pero ese día no era un simple movimiento de tierra… La intensidad telúrica vaticina un catastrófico terremoto, que de acuerdo a los daños ocasionados, quizás fue de 8° en la escala de Richter calificado como Hecatombe..! Por segundos volvía el silencio y luego un sonido de truenos hacía temblar la tierra, mientras los muros caían sobre los infelices habitantes que buscaban refugio en sus hogares… sin percatarse, que lejos de la protección que buscaban, sus viviendas se convirtieron en sus propias tumbas… El suelo ondulaba como olas en el mar que no dejaba nada de pie… Por varios minutos se repitió el feroz tormento cuya intensidad fue tal, que destruye las principales ciudades del país, arrojando un saldo de miles de muertos: Barquisimeto con su poderoso contingente militar patriota es totalmente destruido, y sus hombres sepultados bajo escombros; el Oriente y el Centro del país también sufren la calamidad sísmica.

Para el momento del terremoto, Bolívar se encuentra resguardado en su casa, en la esquina de Las Gradillas… al salir, tropieza con un cuadro desolador de muertos, heridos, ruinas, y un pueblo arrodillado que imploraba clemencia al Todopoderoso… Corre hacia la casa de sus padres, con la terrible sorpresa de ver el Templo de San Jacinto convertido en un amasijo de piedras… Cientos de inocentes fueron sepultados mientras rezaban… En ese momento de angustia, cuando auxiliaba y ayudaba a rescatar víctimas, observa que el padre Dominico Felipe Mota, parado sobre los escombros, incitaba a la multitud adolorida con su discurso antiindependentista… decía Mota:

“Esta catástrofe es un castigo del cielo, porque los venezolanos se han rebelado contra su Rey… Fernando VII es un bendecido de Dios… Debemos pedir perdón por este pecado y clamar fidelidad a España… Abajo la República”

José Domingo Díaz, un venezolano partidario de Fernando VII, narra que ese día, Bolívar, el fogoso líder, trepaba en mangas de camisa por sobre las ruinas: “En su semblante -comenta Díaz- estaba pintado el sumo terror o la suma desesperación e indignación… Aparta a uno de los frailes predicadores, para pronunciar un vehemente discurso en el que explicó que aquel lamentable fenómeno sísmico era un simple fenómeno natural ajeno a las ideas religiosas y políticas”

Simón Bolívar encolerizado por esas instigadoras palabras, tomo al clérigo y lo obligó a bajarse del improvisado púlpito… Como pudo se paró sobre las ruinas y dirigió sus palabras a la turba desenfrenada que gritaba de dolor:

“Si se opone la naturaleza, lucharemos contra ella y la haremos que nos obedezca”

Poco sirvió la arrogancia de ese joven de 28 años, ya que la población se refugiaba en las iglesias donde el discurso conspirativo, en contra de los patriotas, se vociferaba desde el púlpito en todas las misas, para obligar al pueblo a rebelarse al nuevo gobierno, y apoyar al régimen español que conspiraba desde Coro y Maracaibo, cuando se anuncia el arribo del realista Monteverde con su ejército expedicionario.

Dos hechos favorecían el discurso católico y conspirativo: 1) El terremoto ocurrió un Jueves Santos, como también fue un Jueves Santos el día de la rebeldía del 19 de abril, cuando el pueblo de Caracas se rebeló a la autoridad española y el Vaticano; y 2) Coro y Maracaibo, que no se habían sumado al llamado de independencia, no sufrieron el terremoto, mientras que Caracas, Barquisimeto, Mérida, El Tocuyo y San Felipe, que estaban en poder de los patriotas, fueron ciudades totalmente devastadas… Para el pueblo cautivado por el discurso religioso, lo ocurrido fue:

“Una señal de Dios en contra de los que se oponían al amado Fernando VII, Rey de España”

Los curas valiéndose del dolor y la desesperación, desencadenaron una terrible propaganda que llamaba a los patriotas “pecadores” castigados por Dios, mientras Monteverde desembarcaba en Coro para iniciar la ofensiva realista… Por los momentos, Bolívar organizaba su ejército para auxiliar a la población indefensa… El cementerio colapsa por tantos entierros… Para evitar una epidemia se queman los cadáveres… La gente duerme en la intemperie por temor a un nuevo cataclismo… Las pocas casas aún en pie, incluyendo la de Bolívar, son convertidas en improvisados hospitales y albergue para miles de niños, mujeres y ancianos… El bloqueo marítimo impuesto por España, impide la ayuda humanitaria y la obtención de medicinas y alimentos… Los soldados olvidan las armas para dedicarse a buscar a sus familiares desaparecidos… La República es un caos que saben aprovechar los enemigos para ganar terreno patriota.

Lo ocurrido, fue un hecho fortuito y natural, que fue manipulado por la iglesia en su lealtad al rey de España; lealtad que se mantendrá aún después de la muerte del Libertador.

En lo sucesivo, el discurso del padre Mota sobre las ruinas del templo de San Jacinto, se repetirá en todas las iglesias y por un clero que conspiraba contra la República… El país comienza a desmoronarse, y Francisco de Miranda muestra debilidad contra el enemigo: será victima de sus propios errores que lo llevarán a Capitular y a morir en la cárcel… El 27 de agosto de 1812, Bolívar vivirá su primer exilio con destino a Curazao… Se había perdido la Primera República: que surgió de los acontecimientos del 19 de abril de 1810; se convirtió en independencia el 5 de julio de 1811, se instituyó en República con la Constitución del 21 de diciembre de 1811, y se perdió con la Capitulación de Francisco de Miranda el 25 de julio de 1812.

Bolívar sin desanimarse, medita sobre el futuro de su patria..! y en la biblioteca de un amigo holandés de nombre Mordehay, escribirá el 15 de diciembre de 1812 su famoso Manifiesto de Cartagena, donde confiesa con dolor:

“El borroso terremoto del 26 de marzo, que hizo perecer más de veinte mil almas en la capital, ciudades y lugares. La consternación general que causó este terrible suceso, no ha sido sino de segundo orden entre las causas que produjeron el anonadamiento de nuestra libertad e independencia” Simón Bolívar

En un lenguaje fluido, versátil y metafórico, que nunca antes se le había leído, Bolívar se presenta como un insigne escritor, al mostrar una retrospectiva sobre la derrota del primer intento de Venezuela por transitar un camino de independencia:

“Tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica, y sofistas por soldados. Con semejante subversión de principios y de las cosas, el orden social se sintió extremadamente conmovido, y desde luego corrió el Estado a pasos agigantados a una disolución universal, que bien pronto se vio realizada”

La intromisión de la iglesia católica en los asuntos políticos, su trabajo conspirativo a favor de la monarquía española, el apoyo a los realistas, y el rechazo a los movimientos emancipadores, no sólo se explicaba por la nacionalidad ibérica de los prelados, sino por la cultura religiosa que se impuso a las colonias del Nuevo Mundo desde el momento de la conquista española, que tuvo como uno de sus mayores aliados y colaboradores al clérigo San Ignacio de Loyola, personaje canonizado por el Vaticano, al cual rinden consagración los fervientes feligreses, por ser el fundador de la “Compañía de Jesús”, encargada imponer la fe católica, hacer respetar la autoridad del Papa, y suministrar finanzas a las arcas pontificias… Fue una organización conformada por un ejército de misioneros que la historia conocerá como los JESUITAS.

Los Jesuitas actuaban sobre las regiones controladas por España, como una extensión política y económica del Vaticano… Se instalaron a partir de 1540… y desde el primer momento su poder se hizo sentir en toda la sociedad hispana: controlaban haciendas, creaban escuelas para adoctrinas a niños, instalaron las universidades para concientizar a los jóvenes, conformaban los Tribunales de Inquisición, designaban a los curas y obispos en las iglesias, influían en la administración monárquica de las Provincias, y centralizaban la impresión de los libros para monopolizar el sistema educativo en el Nuevo Mundo… Tal fue el poder que adquirieron los Jesuitas, que también controlaban el comercio de importación y exportación, fundaron seminarios para aumentar el ejército doctrinario de la fe católica, impedían la instalación de escuelas públicas, llevaron misiones a todos los rincones del país para someter a los nativos, participaban en las casas de Moneda y las Instituciones Bancarias, y terminaron interviniendo las organizaciones políticas y los Tribunales de la Real Audiencia.

Los jesuitas se convirtieron en un poder omnipotente en América, expandiéndose por todo el planeta, para constituirse en una organización influyente de impresionantes proporciones que consolidó el poder del Vaticano… La Corte Española se percató del poder que había tomado la “Compañía de Jesús”, quien obtenía las mayores riquezas, en comparación al Quinto Real que percibía España por la explotación económica de los territorios de ultramar… Por esta razón, Carlos III decreta el 27 de marzo de 1767 la expulsión de los jesuitas de los territorios controlados por España, relegando a los clérigos a las actividades religiosas enclaustradas en los templos e iglesias, y reservándose la designación de los clérigos… Cabe señalar, que el poder económico que sustentaban los jesuitas se hizo sentir en la grave resección que sufrió Venezuela, cuando los jesuitas abandonaron el país: los campos más productivos fueron abandonados, los esclavos quedaron cesantes, se paralizaron las exportaciones, cerró el comercio, los estudiantes quedaron sin escuelas, y las misiones dejaron relegados a los nativos, lo que significó un problema grave de delincuencia para los hacendados, que sufrieron luego el vandalismo de grupos indígenas… Pero la deportación de los jesuitas duró poco: el Papa Pio VII utilizó las circunstancias de la guerra que mantenía Europa contra Napoleón, para imponer nuevamente la Compañía de Jesús, quienes regresan para enfrentar los movimientos independentistas que se gestaban en América, y continuar su adoctrinamiento religioso… pero ahora tenían una nueva misión: derrotar a Bolívar en los templos, en los campos, en las ciudades, y colaborar con los enemigos de la causa bolivariana. Célebre fue esa reflexión que hizo el Comandante General del Ejército español, Pablo Morillo, en carta dirigida al Secretario de Estado Universal de Gracia y Justicia de Indias:

“He tenido la honra de hacer presente a vuestra excelencia, en varias ocasiones, que la pacificación total de las provincias sublevadas de América, ha de ser obra en gran manera de los prelados apostólicos y ministros que se destinen para ocupar las mitras vacantes. La relajación de los eclesiásticos y su prevaricación en orden de las ideas revolucionarias, fue defendido las más veces porque no ha habido pastores celosos que vigilen la conducta de los párrocos y del clero, y que con sus exhortaciones persuadan y practiquen la paz y la sumisión del pueblo”

Es por esta razón, que Bolívar al proyectar el modelo social para las nuevas naciones liberadas, deplora el intervencionismo religioso en la sociedad y hace la siguiente reflexión:

“Los sacerdotes tienen grande influencia con la gente ignorante; por ello, la libertad religiosa debe ser consecuencia de las instituciones libres y de un sistema de educación general”

El intervencionismo eclesiástico fue la principal causa de la caída de la Primera República: Una iglesia que conspiraba contra la independencia y un pueblo ignorante de ideales… Decía Bolívar:

“La religión debe gozar de una absoluta protección por parte del gobierno, pero esto no quiere decir, que dejen de evitarse los males que, por la intriga, puedan hacernos por este órgano religioso”

DICIEMBRE DE 1815

Bolívar tiene la misión de tomar Santafé de Bogotá, una ciudad dominada por la influencia del Clero… La iglesia reacciona ante tal pretensión, e inicia una campaña de intriga y subversión:

Bolívar es excomulgado… y desde el púlpito los curas incitaban a los feligreses a rebelarse a la emancipación

Como resultado de esta campaña anti-bolivariana, las calles se convirtieron en un caos de confusión y muerte, aupado por curas insensatos… Amigos y enemigos de la revolución se confundían entre el fuego de artillería, mientras los prisioneros de ambos bandos eran asesinados sin misericordia… En el fragor de esta guerra civil, Bolívar tenía que multiplicarse para dirigir las acciones militares, imponer el respeto entre los ciudadanos, y responder a las acusaciones del Clero, quienes para exacerbar aún más la ignorancia del pueblo, lo llamaban:

“Extremista..! sin Dios y sin Patria…”

Bolívar respondía con excelsas proclamas: “Jamás he tomado las armas sino para libertar; y en medio de los combates he confiado siempre en que mi religiosidad contribuyese a mi fortuna”

Para evitar más derramamiento de sangre, Bolívar hace un alto en sus planes militares de someter a los rebeldes, y agota un último recurso de persuasión, para lo cual le escribe una carta a un desconocido suyo de Bogotá, pero de gran influencia, de nombre Juan Jurado:

“Como usted es el único que tengo de este nombre en esa ciudad, me tomo la libertad de dirigirle esta carta, para que no se deje alucinar con mentiras y patrañas sobre mi conducta y la de mis tropas: lanzadas del pulpito de las iglesias sin medir las consecuencias”

En esa carta, Bolívar expone su visión de hermandad y confraternidad americana, señalando a los curas como los verdaderos enemigos de la República, sin que dicha carta signifique una muestra de debilidad, sino por el contrario, es un llamado a la capitulación para evitar más muertes inocentes… Bolívar concluye su carta con este mensaje: “… este llamado a la conciencia lo hago, antes de verme obligado a reducir a escombros y cenizas a Santafé de Bogotá”

Finalmente Bolívar sometió a Bogotá, y logró la capitulación de la capital… La victoria le valió el grado de Capitán General de los Ejércitos de la Confederación de Nueva Granada.

No importaba el esfuerzo que hiciera el Libertador para hacer entender a la iglesia que debían dedicarse a sus actividades litúrgicas, y respetaran la libertad de conciencia del pueblo… el episcopado continuaba su campaña de desprestigio… Para Bolívar la iglesia era un problema serio: al soldado enemigo se le combatía en los campos de batalla, al político se le enfrentaba en los campos del Congreso, a la prensa se le combatía en el campo de la información, pero el púlpito era un campo de batalla donde sólo tenía acceso el cura, que seguía lineamiento de la cúpula eclesiástica en contra de la Independencia..! Lo único que podía hacer Bolívar era tratar de convencer a los sacerdotes para que se mantuviesen al margen del debate político.

En los primeros días de mayo de 1817, Bolívar visita la capital de las misiones, llamada “Purísima Concepción de Nuestra Señora de María Santísima Caroní”, para reunirse con el caraqueño, Presbítero y Coronel José Félix Blanco, que como sacerdote patriota gobernaba las Misiones del Caroní. Los misioneros jesuitas eran un problema para la causa patriótica: llamaban a los patriotas “chucutos”, y fomentaban la insurrección entre los feligreses; además colaboraban con los enemigos de la causa bolivariana, proporcionando caballos, víveres y utensilios… Ante la impotencia para hacer entender a la iglesia su deber de imparcialidad, Bolívar no tuvo otra opción que ordenar el destierro de los curas enemigos de la revolución: Veintidós misioneros fueron confinados en los poblados de las Misiones, hasta que pudieran ser repatriados a España… decía Bolívar:

“Que permanezcan allí hasta que ocupado el Orinoco por nosotros como lo será pronto, podamos echarlos fuera del país… Qué se vayan con Dios y nos dejen vivir en paz…”

Bolívar estaba preocupado por la reacción de sus hombres en contra de los misioneros, ya que su ejército padecía el desprecio de los pueblos incitados por la conducta religiosa… En cuanto a este incidente, agrega el sacerdote Félix Blanco:

“Fui llamado por Bolívar quién se encontraba enfurecido… apenas pisaba yo el último escalón de la escalera del convento, cuando indignado y a gritos me habló así: ¿..No se lo decía yo a usted, que temía de los locos de ejército..? Acabo saber que los desalmados han asesinado a los frailes de Caruachi a la luz del día..! Quedé estupefacto, sin poder articular palabras por largo rato”

Los jefes militares indignados por la actitud hostil y conspirativa de los religiosos, y en un acto de represalia, se vieron obligados a ajusticiarlos a las orillas del río Caroachi.

Luego en su avance hacia la liberación del Sur del continente en su camino hacia Quito, después de liberar Colombia y Venezuela, Bolívar debe enfrentar a los temibles pastusos, y en especial, a la instigación que hacía el párroco de la ciudad; al cual el Libertador responde con una Nota Diplomática, donde se percibe la religiosidad del Libertador, no obstante su posición indoblegable a los designios del Vaticano:

“Excelentísimo Señor: Una vez ocupada militarmente Pasto y confiscado todos los bienes de los realistas del lugar, jamás había pensado dirigirme a vuestra excelencia, porque estaba persuadido de que mi decoro sería ofendido por la respuesta que hubiera recibido. Cuando nuestros gobiernos republicanos, por su demasiada liberalidad parecían amenazar a la iglesia, y aun a las leyes santas que el cielo nos ha puesto para nuestra dicha y salvación, vuestra excelencia con algún género de justo temor, prefería la obediencia a un gobierno absoluto fuerte, a un gobierno laxo por su naturaleza y también frágil por su estructura. La revolución de España ha pesado tanto en la balanza de este equilibrio religioso, que todo el temor se ha cargado sobre la conciencia de los españoles europeos e imputándole un carácter antirreligioso a nuestra revolución… Yo creo que vuestra excelencia debe hacernos justicia con respecto a nuestra religiosidad…

El mundo es uno y la religión otra… El heroísmo profano no es siempre el heroísmo de la virtud y de la religión; un guerrero generoso, atrevido y temerario es el contraste más elocuente con un pastor del alma. Cantón y Sócrates mismo, los seres privilegiados de la moral pagana, no pueden servir de modelo a los próceres de nuestra sagrada religión. Por tanto, señor, yo me atrevo a pensar que vuestra excelencia, lejos de llenar el curso de su carrera religiosa en los términos de su deber, se aparta notablemente de ellos, abandonando la iglesia que el cielo le ha confiado, por causa política y de ningún modo conexa con la viña del Señor”… Simón Bolívar, 31 de enero de 1822

Bolívar supo separar la fe cristiana sustentada en las escrituras bíblicas, de la iglesia católica supeditada a la voluntad de los hombres.

La iglesia de la colonia era contraria al dogma religioso de Jesucristo, el cual ordena: amor a sus semejantes, la igualdad entre los hombres, desprendimiento de riquezas, ayudar al débil, y la vocación de servicios para trabajar por el bien de la comunidad y del país… todas ellas constituyen una moral religiosa que no cumplía la iglesia, y que por el contrario resumen la obra del Libertador Simón Bolívar… Un ejemplo de esta abnegación la escribió Ducondray Holstein:

“Debo sin embargo, hacerle justicia a Bolívar diciendo que no fue nunca avaricioso. Es extremadamente generoso y se preocupa poco o nada con el dinero. Le vi a menudo vaciar su bolsa y darle el último doblón a un soldado que le pedía a cuenta de su salario… mientras se alejaba, oía a Bolívar decir riéndose… Le pauvre diable… está más necesitado que yo, y para mí no tiene valor esa miseria de oro. Le he dado todo lo que tenía”

Así era el Libertador: un hombre que hacía honor a toda la religiosidad universal, como un ejemplo de bondad, rectitud, vocación de servicio, amor a sus semejantes, y una entrega total por un ideal aún a costa de su propia vida:

“Yo espero que vuestra excelencia animado por el amor a Venezuela, no permita que los males lleguen a su colmo, y que nuestras manchas sean indelebles. Si con mi sangre pueden lavarse, aquí está mi sangre; nunca se habría vertido mejor” Simón Bolívar

Prueba de ese desprendimiento, ajeno de toda jactancia y vanidad personal, se evidencia de una anécdota a su entrada triunfante a Bogotá, luego de haber librado la Batalla de Boyacá:

“El 10 de agosto de 1819, para celebrar el triunfo de Boyacá, el Dr. Vicente Azuero le dirigió una arenga al Libertador, Simón Bolívar, en la que abundó en términos de elogios grandilocuentes de todo tipo: Hombre singular,…. Nada hay comparable a vuestro mérito… Luego habló de Aníbal, de Cincinato, de Fabricio de Trasíbulo y Pelópidas… Diciendo que esas fueron proezas… que no igualaran a vuestro valor, vuestra constancia, vuestra moderación… al momento en que Bolívar lo interrumpió diciéndole: Ilustre y grande orador; el héroe que ha descrito no soy yo. Procura tú imitarlo y yo te admiraré”

Bolívar jamás se persignaba ni se arrodillaba conforme a la norma católica; sin embargo, su fe y la reverencia a Dios eran superiores al más devoto de los cristianos… Su amor incondicional al prójimo, la lucha por la libertad de su pueblo y el desprendimiento de todo por un ideal, distaba mucho de la posición anárquica e inquisidora de la iglesia que conspiraba por defender sus privilegios económicos… Bolívar con su ejemplo y sus acciones, le daba una lección de religiosidad y fidelidad a los preceptos cristianos, contra los cuales no podían los prelados conspiradores católicos… Por todas estas razones, el Libertador estableció la “Libertad de Culto” en todos los proyectos de Constitución:

“Hay que separar el Estado de la Iglesia, como la única manera de garantizar las libertades del pensamiento, de conciencia y de culto, como los esenciales derechos del hombre. En una Constitución política no se debe prescribir una profesión religiosa. La religión es la Ley de la conciencia. Toda Ley que se dé sobre ese asunto la anula, porque, poniendo la necesidad sobre el deber, quita todo mérito a la fe, que es la base de la religión”

Su enfrentamiento a la autoridad católica siempre fue objeto de muchos debates… al respecto, Bolívar recordaba como el interés económico se había infiltrado en las cúpulas de la iglesia.

“Siempre fui excomulgado por la iglesia, para poner al pueblo en mi contra y evitar el apoyo popular en mi avance por desterrar al poderío español; y cuando entraba triunfalmente a los pueblos liberados, esa misma iglesia me coronaba como el más fiel de los católicos. Si antes desde el púlpito se me consideraba el Diablo, luego desde esa misma tribuna se me compara con Dios… No puedo recordar sin risa y sin desprecio el edicto en que me excomulgaron, a mí y a todo mi ejército el arzobispado de Bogotá el 3 de diciembre de 1814, afirmando que yo venía a saquear las iglesias, a perseguir a los sacerdotes, a destruir la religión, a violar las vírgenes y a desollar a los niños; y todo esto para retractarlo públicamente con otro edicto, en el que, en lugar de pintarme como impío y hereje como lo habían hecho en el primero, confesaban que yo era bueno y fiel católico… Qué farsa tan ridícula y que lección para los pueblos..! nueve días de intervalo entre aquellos dos edictos… El primero se dio porque marchaba sobre Bogotá y el segundo cuando entré victorioso a la ciudad”

Bolívar marcaba una diferencia entre la fe religiosa inspirada en el amor a Dios… y el monasterio como una institución de hombres. En su opinión, la responsabilidad de la iglesia en la revolución bolivariana, fueron factores perturbadores para lograr la independencia:

El apoyo incondicional de los curas a la causa de Fernando VII en contra del ejército patriota; y el poder económico que controlaba la iglesia mediante impuestos confiscatorios y dotes, mientras la pobreza deambulaba en suelo patrio

Por ello, revolucionó el esquema constitucional que imperaba en el mundo, quitándole el poder que ostentaba el Vaticano, cuando separó la fe religiosa del monasterio de los hombres congregados en iglesias:

“El desarrollo moral del hombre es la primera intención del Legislador: luego que éste desarrollo llega a lograse, el hombre apoya su moral en las verdaderas revelaciones, y profesa de hecho su Religión, que es tanto más eficaz, cuanto que la ha adquirido por investigación propia y no impuesta”

La religiosidad de Bolívar y su enfrentamiento con la Iglesia católica es un tema polémico que causa molestia y resquemor en las cúpulas literarias que, desde siempre, han contado con el apoyo incondicional de Episcopado, especialmente en Venezuela, donde la Academia Nacional de la Historia está penetrada por Opus Dei, como defensores a ultranza del catolicismo y las instituciones del Vaticano. Lo cierto de todo ello, es que la institución católica fue el factor decisivo en el destino del continente americano, no sólo en lo que se refiere a la gesta emancipadora, sino desde la invasión europea que aniquiló la cultura nativa americana. Por esta razón, cada vez que se menciona la Iglesia como factor determinante en la Conspiración para lograr la colonización de América, los eruditos intelectuales tratan de minimizar su efecto diabólico con la mentira de la “Leyenda Negra del Descubrimiento de América”. Por ello, la manera de entender la magnitud del compromiso en el holocausto americano, es necesario revisar la historia para entender los orígenes del Vaticano como un conciliábulo de religiosidad que traicionó los principios ideológico de su fundador: Jesucristo

Nadie más calificado que Nicolás Maquiavelo para definir la CONSPIRACIÓN como un método efectivo para lograr objetivos concretos con su sentencia: “El Fin Justifica los Medios

Para comprender los alcances de la CONSPIRACIÓN COLOMBINA, debemos aclarar el primer error histórico al identificar con el nombre de ESPAÑA los orígenes de la expedición del mítico Colón

Lo que hoy conocemos como España no existía para el momento del mal llamado “Descubrimiento de América”… Cabe recordar, que la península ibérica era una vasta extensión de tierras fértiles que albergaban tribus rurales sin mayor organización comunitaria, que la de jornaleros y artesanos que labraban el terreno y comercializaban sus productos entre los pobladores vecinos, hasta que vieron llegar a las poderosas legiones romanas con todo su desarrollo de civilización… Hacia el 206 antes de Cristo, los romanos se asentaron en esos territorios que bautizaron con el nombre de HISPANIA; término que siglos después derivó a ESPAÑA… Los romanos dividieron HISPANIA en dos provincias: Citerior y Ulterior, regiones que para el siglo III después de Cristo comprendía las provincias de Bética, Lusitania, Galaecia, Tarraconense y Cartaginense. Durante 500 años en la región imperó la influencia romana: la cultura, la lengua latina, el Derecho Romano y la imposición del catolicismo que desde Roma ya tejía una red de poder por toda Europa… Paralelamente Roma creó un importante sistema de caminos, puentes, acueductos, así como iglesias católicas financiadas por los Estados Pontificios… La región era un reducto importante para la iglesia romana, desde la cual llegaban grandes cantidades de dinero para atesorar las Arcas Pontificias, cuyo poder eclesiástico ya estaba sólidamente arraigado en el Imperio romano desde el siglo II.

Estoy obligado hacer una reflexión, cosa que no se acostumbra en estos escritos, ya que el tema es sumamente polémico, que necesariamente toca puntos neurálgicos de la fe y la creencia religiosa del lector… Es un escrito que pretende trasladar al lector a un momento crucial del existencialismo de la conducta humana, en momentos en que la iglesia católica no actuaba con bondad y abnegación propia de esa religiosidad que le debía a su máximo exponente, Jesucristo, el Mesías, el mártir y redentor de un movimiento religiosos, quien murió en la cruz para salvar las almas de los hombres los justos, sino por el contrario, la iglesia de entonces, era un instrumento perverso del imperialismo monárquico que hacía estrago en los países que le permitían actuar con total impunidad, escudándose en dos símbolos inmortales: la “Cruz” y las Sagradas Escrituras… Para poder entender la controvertida posición del Clero frente a la humildad propia del dogma religioso, necesariamente debemos trasladarnos en la historia, para desempolvar la “Leyenda Negra del Vaticano”, donde la Curia actuaba como una organización criminal, inmoral y pervertida, que con toda su maldad, lujuria y corrupción, llegó hasta las entrañas mismas del catolicismo, para contaminar las Sagradas Escrituras y a su máximo líder, el Papa, como el Sumo Pontífice Romano que dirigía esa organización pseudo-religiosa que se amparaba en la fe y la inocencia del pueblo para lograr sus macabros objetivos.

En cuanto a los temas religiosos que se tratan en este artículo, debo aclarar que en lo personal, cuando se trata de religión: no pierdo el tiempo descifrando lo indescifrables, no trato de comprender lo incomprensible, ni busco explicar lo inexplicable; prácticamente me declaro a favor del agnosticismo, que sostiene la incapacidad de la mente para interpretar a Dios… Pero tampoco soy protestante ni mucho menos ateo… Estoy más inclinado hacia nuestros aborígenes con su visión simplista de la vida y de los hechos que los rodean, al idolatrar aquellas cosas que le brindaban temor y felicidad… y por lo mismo tengo la convicción de que: “todo lo que está por encima de mí, de mi entender y comprensión, es obra de un Dios creador que está vigente como vigente está la existencia de todo lo que nos rodea, incluyendo la muerte misma como parte de la evolución e inmortalidad de la materia y la energía”

…y por lo mismo que admiro la grandiosidad del tiempo y el espacio, como decía Albert Einstein en su Teoría de la Relatividad, me inclino ante los misterios inexpugnables de la vida, la magnificencia de la naturaleza, la majestuosidad del Cosmos, y la grandiosidad de todos y cada uno de los innumerables fenómenos inexplicables que nos rodean, los cuales atribuyo en su totalidad y fervientemente en un Dios Omnipotente con todo su poder, magia y sabiduría…

Pero además, tengo la humildad de no darle un nombre a ese Ser Supremo hacedor de la materia y de la vida, que para mí no tiene nombre, mientras que para otros se llama Yahvé, Alá, Krishna o Buda; como fue Kukulcán, Quetzalcóatl o Viracocha para las extintas culturas precolombinas; como lo fue Zeus para los griegos y Atón o Amón para los egipcios… Por lo tanto, este Capítulo no está inspirado en autos de religiosidad… Lo que expongo es parte de la historia misma y de los hechos narrados por sus protagonistas, y no hago interpretaciones sobre un tema que necesariamente: devela una conspiración encubierta en aires de religiosidad; descarna a unos personajes que la historia ha querido alabar; y desmonta una fantasía que ha sido repetida una y otra vez para ocultar la verdad de una iglesia católica, que desde sus inicios, para nada se fundamentó en los sanos preceptos bienaventurados de sus fundadores cristianos, sino en la ambición desmedida, sádica y virulenta de algunos de sus integrantes, que traicionaron lo que significa la religión, como loables principios filosóficos y de la fe, que el tiempo y sus nuevos protagonistas están obligados a reivindicar.

Todas las referencias históricas que se tienen de Jesús, se encuentran en los Evangelios del Nuevo Testamento descrito en la Biblia… En las Sagradas Escrituras se describe a Jesús como el revelador, no sólo de la vida humana, sino también de la realidad divina en sí misma. El Universo, la creación del hombre y el pecado de la serpiente representado en Eva, en palabras de Jesús se llama “Padre”, y por eso los cristianos llaman a Jesús “Hijo de Dios”. La crucifixión y resurrección de Jesucristo hicieron de la cruz el principal centro de atención a la fe y devoción cristianas, y el símbolo más importante del amor salvador del Dios Padre. La Biblia nos enseñan que Dios es omnipotente en su dominio. Es recto a la hora de juzgar lo bueno y lo malo, y se encuentra más allá del tiempo y del espacio; pero sobre todo, nos enseñan que “DIOS ES AMOR” e implacable y bondadoso al juzgar los pecados del hombre… El catolicismo nos obliga a ver al Papa como representantes de Dios en la Tierra al que hay que venerar y al que ninguna Ley humana podrá juzgar.

La Iglesia, es un término que deriva del griego “ekklesia”, y que significa asamblea. Fue introducida en las Sagradas Escrituras para traducir la voz hebrea “qahal”, para designar al pueblo de Dios… Es un componente moderno que se incorporó dentro de las prácticas del catolicismo… Hoy sabemos que la iglesia surgió como una necesidad de la Curia para adoctrinar al pueblo, y obtener de sus trabajos impuestos sustanciales para abarrotar las arcas pontificias, en la inmoralidad de saciar la ambición de sus integrantes… y para lograr esos malvados principios, los Estados Pontificios creaban los “principados”, bajo la administración de los cardenales, cuyos cargos eran ambicionados por las personas más allegadas al Sumo Pontífice; principados que con el apoyo de los Estados Pontificios se convirtieron en reinos, administrados por el absolutismo de una monarquía hereditaria que gozaba de la protección divina del Dios Toropoderoso católico… Algunos estudiosos cuestionan el hecho de que se pretenda asumir que Jesús intentó fundar una iglesia donde se veneraría a Dios, representado en ostentosas esculturas y compartiendo un recinto sagrado con otros santos canonizados por el Papa, ya que la palabra “iglesia” se menciona sólo dos veces en los Evangelios, y hasta el propio Jesús deploraba las riquezas, el lujo del Sanedrín del judaísmo, la adoración de figuras inanimadas, los ritos, los cánticos, los recintos sagrados y los templos de adoración.

Y precisamente la IGLESIA es la causa que dividió el cristianismo, en lo que se ha llamado: la iglesia ORTODOXA, la iglesia PROTESTANTE y la iglesia CATOLICA

Una iglesia que ha instigado las más cruentas batallas, organizadas por los Estados Pontificios, para imponer el catolicismo como la religión oficial del planeta, y para que el Papa sea venerado como el único representante de Dios Supremo sobre la tierra.

Hasta el 1492, año del mal llamado “Descubrimiento de América”, la iglesia había degradado los bienaventurados principios del cristianismo señalados por Pedro el apóstol: coronando papas; adorando figuras inanimadas en un contexto de idolatría prohibida por Jehová en sus Mandamientos; apoyando a la monarquía para esclavizar al pueblo; atesorando riquezas; guerreando con un ejércitos devastador creado por el Papa Urbano II en 1095; exterminando a sus propios hermanos; amparando la esclavitud; promoviendo el vicio, la inmoralidad, la depravación, la lujuria; y vejando a la raza humana en el peor de los tormentos, cuando en 1231, el Papa Gregorio IX instauró la tortura y la hoguera, que consumía a los infelices pobladores que se negaban a reconocer la autoridad papal, aún cuando en su convicción religiosa fuesen fieles cristianos… Pero sobre todo, la iglesia católica traicionó las enseñanzas de Jesucristo, quien llamaba a la igualdad de los hombres, mientras la Curia Romana hacía alardes de ostentación, lujo y confort, frente a un pueblo explotado criminalmente en su fe cristiana… Y para institucionalizar la explotación religiosa al mejor estilo de una Cúpula Política, en el año 110, de la burocracia sacerdotal de Antioquia, surge el “catolicismo”, cuando el obispo Ignacio de Antioquia promovió los “Fundamentos de la Doctrina Cristiana”, tergiversando las escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, para obligar a los fieles a participar en la liturgia de la Santa Misa, cumplir con los sagrados sacramentos, las ayunas y penitencias de la Cuaresma… Además, este personaje, que fue elevado a la categoría de santo tras ser devorado por las fieras por orden del emperador Trajano, condenó severamente la herejía, y prescribió a los miembros de su comunidad cristiana:

“Una absoluta obediencia al Papa, como el símbolo de la unidad de la iglesia en la tierra, y severas normas disciplinarias para todos sus detractores”

Ignacio de Antioquía nace en Siria entre años 30 al 35 y muere en el año 107… Todo lo que hoy es el Vaticano y el Imperio Católico con todos sus ritos y misterios, se inspiró en este personaje, que se dice fue discípulo del Apóstol San Juan “El Evangelista”… Sus escritos exponen la doctrina sobre la Eucaristía; la jerarquía y la obediencia a los obispos; la supremacía de la iglesia de Roma; la virginidad de María y el mito y pureza de la virginidad; el privilegio que es morir mártir de Cristo; el matrimonio de civiles ante el Altar; y decía que Dios está en el pecho de los cristianos… Durante el reinado del emperador Trajano, fue condenado a ser devorado por bestias salvajes… En su viaje desde Antioquía hacia Roma, donde tendría lugar su ejecución, escribió siete epístolas: Cinco de ellas estaban dirigidas a las comunidades cristianas de Éfeso, Magnesia, Tralles, Filadelfia y Esmirna, ciudades de Asia Menor que habían enviado representantes para darle la bienvenida a su paso por ellas; y las otras dos tenían por destinatarios a Policarpo, obispo de Esmirna, y a la comunidad cristiana de su destino en Roma… Estas Cartas constituyen la génesis de la Iglesia Católica, que con el tiempo se constituirá en la organización económica-religiosa más grande e importante del planeta, con miles y miles de sucursales.

Con el obispo de Antioquia nace la Iglesia Católica, con una sentencia fascista contraria a los sagrados principios religiosos: “La Iglesia es una institución divina cuyo fin es la salvación de las almas; quienes se separan de ella se separan de Dios”

Fue una orden que, al mejor estilo de una transnacional de objetivo económico, fue acordado en los concilios de Nicea y Constantinopla, cuando se creó el cargo de Cardenal para determinar la sucesión del Papa, y donde se expresa tácitamente: “que la catolicidad es una de las cualidades esenciales de la Iglesia, considerada: una sola, santa, católica y apostólica”… Principios del catolicismo que perdurarán en el tiempo, a los cuales más tarde se le dirá también: “romana”, cuando se establece el Vaticano como la sede gubernamental de la Curia, y cuya nacionalidad italiana, a su vez designaba la casi exclusivista de la mayoría de los cardenales que podían optar al Trono Pontificio… A partir de ese momento el catolicismo entró a la sociedad y todos los hogares, sin importar la condición social, para normar el comportamiento de hombres y mujeres, al mejor estilo de los gobiernos extremistas, bajo el imperio del absolutismo católico, donde la potestad del Ser humando está supeditado a la voluntad omnipotente de un Poder Supremo: El Vaticano

Desde que Pedro murió en Roma, el catolicismo fue creciendo en torno a una estructura burocrática aupada por una monarquía inteligente y sagaz, que supo sacar provecho de la sumisión religiosa de los feligreses que no temían rebelarse al amo del campo, de la tienda o de la fábrica, pero sí mostraba un respeto aterrador por un Dios castigador que, en opinión de la Curia, exigía sacrificios y dinero para sostener los privilegios de los señores feudales… y bajo esta extorsión religiosa fueron proliferando los “principados”, los cardenales, las iglesias, y los reinos feudales, en torno a las cuales se desarrollaban los pueblos generadores de tributos para el Papa.

Poco a poco el catolicismo fue monopolizando la fe religiosa, no por un adoctrinamiento, sino por el temor a la tortura y la muerte que les deparaba a los ateos, ortodoxos y protestantes; estos últimos, también cristianos, reclaman que ellos son la verdadera Iglesia, y no reconocen al Papa como representante de Dios en la tierra; razón por la cual, la iglesia Romana se organizó en un ejército exterminador: Las Cruzadas, que sometía a todos los que se oponían a los designios del Papa y las Sagradas Escrituras, y a su vez capturaban prisioneros que esclavizaba para la construcción de templos, glesias y monasterios.

La religión es un caudal de experiencias individuales que agrupa al colectivo en sus propias creencias… Para el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud: “Los dioses no son más que un reflejo de las aspiraciones humanas, y un mero producto de la imaginación”, concepto que fue rechazado por el Papa Pio XII con la pena de su excomunión… Debemos aclarar, que no obstante la gran cantidad de religiones que existen en el planeta, todas tienen un punto en común, el cual he resumido dentro de un concepto pragmático de interpretación teológica:

“La fe religiosa se fundamenta en un culto, en un ideal y en una creencia mística propia de cada Ser humano, que no necesariamente está vinculada a la fidelidad que se le debe a la institución que la profesa

Por consiguiente, la fe religiosa es una energía subliminal que se manifiesta en un sentimiento que expresa una pasión muy particular en cada individuo, mientras que la religión es una organización burocrática que secuestra la fe religiosa y la hace suya, exigiendo conductas de comportamiento irrestricto a la feligresía… La religión manipula el intelecto a través de un adoctrinamiento para condicionar la conciencia religiosa… La religión alimenta la fe sustentada en el miedo y los milagros; y cautiva a los adeptos que le darán vida y sustento a la institución que la promueve; bien sea aupada por una organización seglar, persona o congregación… Así nacen las religiones para dar respuestas al temor de la gente ante los misterios de la vida y la muerte… y para normar la conducta de la sociedad..!

La iglesia católica en sus comienzos, pudo haber surgido por una bienaventurada voluntad de sus integrantes, con la finalidad de llevar la palabra de Jesús por todos los rincones del imperio romano… Pero al igual que todas las instituciones conformada por hombres, pronta está a ser prisionera del vicio y la ambición; y por lo tanto, ha evolucionado a la par de las aberraciones de la misma sociedad, cuyo crecimiento se vio fortalecido con la caída del imperio y el surgimiento del feudalismo y la monarquía del campo… Por lo tanto podemos asegurar, que la Iglesia católica: ha sido guerrera para exportar sus creencias… ha exterminado pueblos para imponer su doctrina… ha atesorado riquezas para monopolizar la fe… ha utilizado la tortura para satisfacer los bajos instintos de sus precursores… ha manipulado la política para defender su credo… y se ha organizado en Centros Financieros para manejar su inmensa fortuna… Por el contrario, el misticismo es permanente, invalorable y forma parte de la creencia, la fe, la conducta y la religiosidad de los hombres sin importar la raza, el credo, ni la nacionalidad: son los hombres y no el dogma quienes manipulan la conciencia del pueblo… son los hombres y no la fe quienes utilizan la Iglesia como un “poder” para lograr prebendas contrarias a los principios religiosos… y son los hombres y no las religiones a quienes la historia se encarga de juzgar.

Desde sus comienzos, el cristianismo es una suerte de persecución y martirio que parecía llegar a su fin con la crucifixión de Jesús, pero que continuó con Pedro el Apóstol, con la misión de predicar la palabra del Mesías

Se dice, que Pedro viajó mucho en su misión evangelizadora hasta llegar a Roma, donde logra una congregación de feligreses que escuchaban las palabras de Jesús… Para entonces, los sacerdotes de Roma que adoraban a sus dioses, veían con peligro y resquemor el liderazgo de Pedro… Es por esta razón, que el emperador prohíbe cualquier otra religión distinta en Roma y comienza una persecución de los cristianos, en su gran mayoría gente fácil de adoctrinar como: gladiadores, mendigos, mujeres, ancianos, obreros relegados y agricultores… En el año 67 Pedro fue capturado por ordenes de Nerón en represalias por el incendio de Roma; luego de sufrir los martirios y la flagelación, fue crucificado y colgado cabeza abajo, para denigrar aún más del símbolo de la cruz que ostentaban los cristianos… Los seguidores de Pedro serán llevados a las arenas del circo para ser devorados por las bestias, en un espectáculo dantesco que continuará por más de dos siglos.

Pedro se convirtió en un mártir para sus seguidores, que quedaron huérfanos de un líder evangelizador, lo cual fue aprovechado por una casta ambiciosa que, en su interés de dinero y poder, usó esa masa de gente humilde y adoctrinada para crear una Congregación religiosa… Así nació la Iglesia Católica como una Sociedad Secreta que agrupaba una gran cantidad de gente creyente y esperanzadora, con su iglesia, su magisterio, sus discípulos, su congregación cardenalicia y privilegios bajo la autoridad del Papa.

Podemos decir, que el Catolicismo fue la primera organización política, cuyos líderes “religiosos” ponían esa masa de pueblo a disposición del mejor postor, y que para la época sólo la monarquía podía pagar..!

Para los emperadores romanos y la casta sacerdotal del imperio, los cristianos resultaban una amenaza que cautivaba la inconformidad de la gente humilde y resentida que había que eliminar, ya que el discurso evangelizador denigraba de los dioses del Olimpo romano; condenaba la esclavitud; y ayudaba a los excluidos por la sociedad, incluyendo a los leprosos que eran recluidos en cuevas… Los cristianos se convirtieron en los actores de los sangrientos ajusticiamientos, para un público que asistía a las arenas del Coliseo para presenciar el espectáculo dantesco, cuando las bestias devoraban a los infelices cristianos… Por 268 años, los cristianos fueron perseguido y exterminados por el imperio romano que dominaba prácticamente todas las regiones del mediterráneo… Pero hubo un emperador que sí supo reconocer en los Cristianos una “Bendición de Dios” para canalizar la inconformidad de la gente que amenazaba la estabilidad del imperio: El Emperador Constantino

Hasta el año 312, cuando Constantino oficializó el cristianismo en todo el imperio, los cristianos eran una Secta Diabólica que tuvo más de 20 personajes se hicieron llamar “Papa” que se santiguaban como “Santo” a los que había que venerar luego de su muerte… De los 265 papas, existen 85 Papas “santos” y 7 Papas “beatos”.

San Lino (67-76) fue el sucesor del Pedro en Roma; y durante el reinado católico de San Miltíades (311-314), se logró una alianza estratégica de carácter económico entre el Imperio Romano y el Imperio Cristiano

Flavio Valerio Constantino nació en Naissus, en la actual Serbia, hijo del emperador Constancio y de Elena, que llegó a ser canonizada como Santa Elena por el apoyo que le dio al catolicismo. Fue tan popular entre sus tropas, que de inmediato le proclamaron Augusto a la muerte de su padre, pero tuvo que luchar por dos décadas contra sus rivales al trono, hasta convertirse emperador cuando venció a Majencio, hijo de Maximiano, su rival en la península Itálica… Constantino obtuvo la victoria y entró vencedor a Roma, donde el Senado lo aclamó “Salvador del Pueblo Romano” con el tituló Primus Augustus… Más que por “fe cristiana”, como cuenta la iglesia, Constantino tuvo la habilidad de llegar a un acuerdo estratégico con los católicos, en un negocio de intereses económico que logró la paz religiosa y el apoyo del pueblo al emperador, para llevar su imperio a Constantinopla, siempre contando con el apoyo religioso.

A partir del 312, el cristianismo, con el apoyo de Constantino, amplió su imperio religioso a la par del imperio Romano. El emperador le permitía riquezas a cambio del apoyo popular logrado por el adoctrinamiento católico, mientras el Papa exigía al imperio el dominio de las regiones musulmanas que, en su ambición de poder, pretendía convertir al cristianismo.

Con el tiempo, el Imperio Cristiano se convirtió en un poderoso emporio económico que dominaba el panorama político y social donde el imperio Romano imponía su autoridad… Pero la avaricia del Sumo Pontífice no tenía límites, y pretendió expandir su poder por encima de los emperadores: En el siglo VIII el Papa presentó un documento, donde se decía, que el emperador Constantino otorgaba al Papa Silvestre todos los palacios de Roma y todos los espacios públicos y plazas del Imperio Romano..!

Según ese documento, evidentemente falsificado por la Curia, los Estados Pontificios heredaban todas las riquezas y todas las posesiones de los emperadores, extensiones que se conocerán como los Estados Pontificios… y es por esta razón, por la que nace en Roma, lo que se convertirá a partir de 1929 en la Ciudad del Vaticano, como una nación autónoma en 44 hectáreas.

Los siguientes siete siglos de cristiandad serán de un Pontificado donde predominarán asesinatos, perversiones, conspiraciones y corrupción… Tal era la depravación religiosa que imperaba en el Santificado Romano, que la mayoría de los papas fueron envenenados, decapitados, estrangulados; o los encerraban luego que le sacaban los ojos: El duque italiano Toto de Nepi postuló a su hermano Constantino para el cargo de Papa; no importó que su hermano no fuera clérigo; en un sólo día logró que la Curia romana le otorgara todos los cargos: clérigo, subdiácono, diácono, sacerdote, obispo y Papa… El Papa Filipo no duró un día en el cargo; apenas fue nombrado y a las pocas horas fue depuesto.

El caso de Bonifacio VI es el más emblemático para entender la ignominia del Pontificado: Nativo de Roma, fue el primer Papa elegido por aclamación del pueblo y no por los cardenales. Por esta razón su pontificado fue muy breve: A los15 días fue depuesto por una Golpe Cardenalicio. Bonifacio fue torturado por instrucciones del cónclave de cardenales y atormentado hasta la muerte… Pero había que sentar un precedente..! Su sucesor, el Papa Esteban VI, ordenó abrirle un juicio, para lo cual se desenterró el cadáver en estado de putrefacción. Los despojos fueron amarrados a la silla, y así, con el olor insoportable y las moscas invadiendo el recinto religioso, se llevó a cabo el juicio. Así describió un cronista este singular Concilio Cadavérico:

“Al Papa se le acusaba de usurpar la máxima de los Estados Pontificios, ya que su elección no fue por un cónclave de cardenales, sino por la voluntad de un pueblo harto del abuso de la iglesia, que lo llevó a ocupar el trono Papal… Durante este juicio llamado Sínodo del Cadáver, el cuerpo putrefacto del Papa Formoso fue exhumado; y por orden del Papa Esteban VI, el cadáver lució la suntuosa vestimenta con el manto purpura al que se le colocó la fastuosa corona de oro y pedrería… La Sala de Juicio exhalaba un terrible hedor que revolvía las entrañas de todos los presentes, y su cráneo, prácticamente descarnado, miraba con las cuencas vacías a sus acusadores, que en un alucinado acto macabro, le hacían preguntas sin recibir respuestas… Ante el mutismo del muerto, el Papa se acercó a ese cuerpo nauseabundo que emanaba un hedor insoportable, para acusarlo de usurpador… Al no recibir respuesta, procedió a condenarlo: Se le cortaron los tres dedos de la mano derecha que son los que utilizan los Papas para bendecir, y después de despojarlo de sus sacros ropajes, fue arrastrado por una carroza papal por las calles de Roma y luego su mutilado cuerpo tirado a las aguas del Tiber”

Durante los siguientes siglos y por 500 años, los Estados Pontificios verán crecer su Poder y su Fortuna, gracias al ACUERDO económico de la iglesia y el Imperio Romano, que a su vez sometía los dominios musulmanes: Todo en nombre de Jesucristo

Con la caída del dominio romano, Hispania fue invadida por tribus bárbaras venidas de todas las regiones que habían sido sometidas por los emperadores

En el año 642, barcos llegados de África desembarcan en Gibraltar, imponente piedra que se eleva desde la profundidades del mar, llamada por los griegos la columna de Hércules… Son los musulmanes que con su avanzada cultura se disponen a instalarse en la Hispania romana.

Para entonces, el Imperio Católico no contaba con el apoyo de los ejércitos de Roma para defender las posesiones de los Estados Pontificios en esa región ibérica

Con el anuncio de la invasión islámica, la población de católicos huyeron hacia el Norte buscando la protección de los Principados, que más tarde se convertirán en Reinos con el apoyo de los Estados Pontificios, y de esta manera asegurar el dominio de los territorios con los ejércitos del Papa: Las Cruzadas… Los “moros” convertidos al Islam, transformaron las iglesias católicas en mezquitas, que a diferencia de los recintos cristianos, en estas edificaciones árabes se prohibía: la presencia de la mujer y las imágenes de seres vivos. En muy pocos años los musulmanes conquistaron todo el territorio peninsular, excepto las zonas montañosas del Norte Cantábrico y del Pirineo, donde se refugiaron los católicos que huían de la persecución religiosa.

En Córdoba se estableció un emirato árabe dependiente de Damasco, donde se hallaban los califas… De inmediato, las ermitas que una vez ostentaron figuras católicas, fueron convertidas en mezquitas

De arquitectura árabe, hoy se conserva la Mezquita de Córdoba (foto) con sus clásicos arcos curvos, cientos de columnas y decorado geométrico en todas sus fachadas… Los musulmanes rebautizaron la región de Hispania como Al-Andalus, y allí reinaron por 850 años..! Mientras tanto en los Pirineos, donde no llegaron los árabes, se constituyó el reinado de Aragón… El dominio musulmán fue un duro golpe para los Estados Pontificios de la Italia romana, que perdió buena parte de las riquezas, que por 500 años llegaron de Hispania… Con los musulmanes, la región tuvo un movimiento constructivo de alcázares, mezquitas, fuertes, palacios, industrias, escuelas, acueductos, carreteras, y una marcada influencia musulmana en todos los órdenes: el uso del dinero, el comercio, la agricultura, la industria, música, baile, la moda del vestir, gastronomía, ciencia, arte, lengua, costumbres, religión y hasta el ajedrez como pasatiempo… En fin, gracias a los musulmanes, la península vivió años de desarrollo, ciencia, arte y prosperidad.

La lengua árabe se convirtió en el idioma oficial que se hablaba desde niño… Surgieron las escuelas, las artes y la filosofía; y con ello, prácticamente todo el ambiente social fue penetrado por la cultura musulmana, con su modo característico que, si bien es cierto no cambia el estilo de vida de la comunidad y por el contrario alimenta el intelecto humano, es contrario al fundamentalismo católico que exige obediencia al Pontífice Romano, y obliga a la representación de santos, estatuas de mártires y pinturas embadurnadas con escenas bíblicas, a las cuales la feligresía debe rendir culto y pleitesía; mientras que el islamismo no se queda atrás en su adoctrinamiento religioso con sus propias reglas, en cuando a imponer por la fuerza el dogma islámico, y hacer cumplir las enseñanzas de Mahoma que prohíbe la representación de seres vivientes en las mezquitas, ya que su dios Allah es el único que tiene el don divino de crear la vida.

Y así como los tribunales católicos ejecutaban a judíos y musulmanes, los islamitas trataban como “perros” a los católicos que lanzaban desde los acantilados, como los peñascos de “despeñaperros” en la Mancha

Para entender el arraigo islámico en la Península Ibérica, basta hacer una retrospectiva de la América Hispánica, para comprender como la influencia española marcó el destino cultural del Nuevo Mundo, y apenas fueron menos de cuatro siglos… Mientras que la Península estuvo dominada por casi nueve siglos por el Islam.

Pero… poco a poco el los Estados Pontificios comenzaron a ganar terreno musulmán para imponer el catolicismo

Las políticas expansionistas que dirigía el Pontificado de Roma, con el apoyo militar y económico que hacía a grupos bárbaro para expulsar a los musulmanes, facilitó la puesta en marcha de una ofensiva por parte de los católicos del Norte, periodo llamado de “Reconquista”, pues se luchaba para recuperar unas tierras sobre las que los cristianos decían tener “derecho”… y esa fue la bandera que utilizó la iglesia católica para expulsar a los musulmanes… Era una Guerra Santa..! que se extendió por varios siglos, hasta consolidar reinos católicos en esa Península llamada “iberia” por los griegos… En el año 1212 los reinos cristianos vencen a los almohades en las Navas de Tolosa, quedando sólo Granada como último reducto islámico en la Península Ibérica… Como puede verse en el mapa de la Península de la Pag. 64, para el año de 1479, a tan sólo 13 años de la CONSPIRACIÓN COLOMBINA, el territorio peninsular, casi en su totalidad dominado por los católicos, estaba dividido en los reinos de Navarra, Aragón, Castilla, Portugal y Nazarí… La razón por la que el catolicismo se extendió por la península, no sólo se debió al financiamiento del Papa y los ejércitos pontificios que apoyaban la guerra contra los musulmanes, sino por un hecho determinante en el desarrollo y triunfo de la guerra:

El uso de la pólvora: que desmoronó las murallas y fortificaciones que protegían los territorios musulmanes

La Pólvora fue el aliado de los católicos para derrotar al Islam… Para el año 600 en tiempos de la Dinastía Thang, aparecen en la China referencias de petardos usados como fuegos artificiales, que indica el conocimiento de un tipo de mezcla inflamable a base de polvo de bambú. Luego, los chinos idearon armas a base de pólvora, que en el año 900 usaban en las guerras como lanzallamas e instrumentos efectivos para proyectar grandes lanzas y proyectiles de piedra.

Europa conoció la pólvora negra, cuando en el 1275 el famoso comerciante veneciano Marco Polo visita la milenaria cultura China… El fraile Roger Bacon sintetizó la pólvora que sería utilizada en sofisticadas armas de guerra que usaban los ejércitos del Papa: Las Cruzadas. Para 1380, el monje franciscano Berthold Schwarz trabajaba en su laboratorio produciendo la pólvora, que monopolizaban los Estados Pontificios para someter a los musulmanes, judíos y anticatólicos, en una Guerra Santa que se extenderá por los siglos de los siglos.

La pólvora fue el polvo negro que destronó el polvo de oro que hacía poderoso a los musulmanes, y que luego los historiadores se encargaron de tergiversar, asignándole a los árabes su descubrimiento

Jerónimo de Zurita en sus “Anales de Aragón”, cuenta que estando en el trono de aquel reino Alfonso IV en el año 1331: “venia sobre Granada, imponiendo el terror por una nueva maquina de combate que llevaba pelotas de hierro que se lanzaban con fuego”… Eran los cañones católicos que lanzaban bolas de hierro, para desbastar las murallas de ladrillos cocido que hasta ese momento impenetrables a las catapultas de piedra.

Otra crónica de la época cuenta que en 1340, Alfonso XI de Castilla, al poner cerco a la ciudad de Algeciras, llave del estrecho: “su ejército lanzaba piedras de hierro como manzanas muy grandes; y que las arrojaban tan lejos de la población, que algunas de ellas pasaban sobre nuestra cabezas, pero otras sí acertaban causando destrozos”

Con el aporte de la pólvora y Las Cruzadas como los ejércitos Pontificios llegados de Francia e Inglaterra, los reinos de Aragón y Castilla pudieron ganar terrenos que por 85 décadas habían estado en poder de los musulmanes

Para el año de 1479, a tan sólo 13 años de la Conspiración Colombina, la Península Ibérica estaba dividida en los reinos católicos de Navarra, Aragón, Castilla y Portugal; mientras que los musulmanes, al reino de Nazarí en la ciudad de Granada

Los califas vieron caer las murallas que protegían sus ciudades que por siglos detuvieron a los invasores… Los cañones abrían boquetes en los débiles muros de ladrillo cocido, inmune a las catapultas pero no a las balas de cañón.

Mientras los musulmanes peleaban con lanzas, espadas, arcos y flechas, la artillería hacía estrago en los ejércitos árabes… Poco a poco el terreno fue cediendo a la invasión católica que imponía su fundamentalismo religioso en la población adoctrinada por décadas a la cultura islámica.

Pero… ¿..Cómo lograr que el pueblo heredero de la cultura islámica aceptara a los nuevos invasores y le dieran la espalda a los califatos que reinaron por 850 años..?

La respuesta la encontramos en una Bula del Papa Gregorio IX, que en el año de 1231 publicó los estatutos Excommunicamus, donde se establecían los métodos de exterminio humano auspiciado y llevado a cabo por fundamentalistas religiosos organizados en Tribunales Católicos… Una práctica de tortura y asesinato que practicaban los clérigos desde el año 325, cuando el Concilio de Nicea autorizó la ejecución de los enemigos de la iglesia:

“Qué podrían ser ejecutados todos aquellos enemigos de la fe católica y de la autoridad del Papa”

Para enjuiciar al acusado, sólo bastaba el testimonio de dos testigos… Así mismo la Bula Papal estaba hecha de tal forma, que el acusado nunca se enteraba de los nombres de aquellos que lo habían denunciado ante el inquisidor, ni tampoco era informado sobre las acusaciones que se formulaban en su contra, lo que dejaba abierto un proceso inhumano al abuso, la injusticia, la extorsión y el chantaje, que por cientos de años, miles de vidas fueron cegadas por las causas más inverosímiles… Es así, como mediante el terror, el sadismo de torturar y quemar gente viva en plazas públicas, la iglesia católica fue logrando la sumisión del pueblo temeroso hacia los reyes de Aragón y Castilla… Los inquisidores vestidos con sotanas, obligaban a los árabes y judíos renunciar a sus creencias y bautizarse bajo el dogma católico… Cuando los ejércitos católicos invadían un pueblo, de inmediato se prohibía hablar y escribir en árabe bajo la amenaza de la hoguera… Borrar el legado musulmán se convirtió en una obsesión; para ello, las mezquitas eran redecoradas con escenas católicas, destinadas a albergar a los creyentes conversos por la fuerza, a los que llamaron “moriscos”.

Tal era la intolerancia católica impuesta desde el Pontificado de Roma, que una dama querida por la comunidad de nombre María González, fue acusada por el inquisidor católico de comer un “Caldo de Gallina” durante la Cuaresma que prohibía alimentarse de carne… Bastó el señalamiento del clérigo sin derecho a la defensa, para que la joven muriera en el suplicio infernal de la hoguera, junto con aquellos que: imprudentemente hablaron árabe en público, no se arrodillaron al paso de un sacerdote, no asistieron a las obligatorias homilías, no se bautizaron, o le negaron a la iglesia católica los impuestos confiscatorios que debían pagar al clero.

Otra dama muy apreciada por la comunidad, de nombre Alonca de Vargas, fue llevada ante el tribunal eclesiástico por haberse sonreído al mencionar a la Virgen Maria; y como sentencia: la hoguera

Goncales Ruis, un importante comerciante de la localidad de Toledo, fue reportado a la Iglesia y sentenciado a muerte en la hoguera, por haber dicho en un juego de cartas: “No podrías ganar este partido aunque tuvieras a Dios como compañero”… Alonso De Jaen fue ejecutado por haber orinado una pared de una Iglesia… Pedro Ginesta de Barcelona fue sentenciado a muerte por comer tocino un Viernes. De nada sirvió la defensa que argumentaba a su favor su edad de 80 años para acordarse de los días de la semana; el tribunal eclesiástico negó la apelación, y Pedro fue consumido por las llamas… Un ejemplo de la barbarie eclesiástica que imperaba en la península ibérica por instigación de los Estados Pontificios, fue descrito por el filósofo Voltaire en su Diccionario Filosófico:

“Cuando el Chevalier de La Barre, nieto de un teniente general, un joven inteligente y con futuro, pero descocado por su juventud, fue sentenciado por cantar canciones impías y de no sacarse el sombrero mientras pasaba una procesión de Capuchinos. Los jueces de Abbeville, personajes comparables con senadores romanos, no solamente ordenaron arrancarle la lengua, sino también cortarle las manos y cocinarlo a fuego lento para descubrir cuantas canciones impías había cantado y cuantas procesiones había observado con su sombrero puesto…”

Sólo mediante el terror y la muerte, el pueblo pudo ser doblegado ante los invasores… Así como se oye: Después de 850 años, los ejércitos de Aragón y Castilla apoyados por soldados del Papa, eran invasores en la Península Ibérica y nunca libertadores como nos cuentan los historiadores.

Para someter al pueblo, el cargo de inquisidor fue confiado a los franciscanos y a los dominicos… Restringida en principio a Alemania, la nueva institución criminal entró enseguida en vigor a través de todas las Iglesias de Europa… La inquisición le permitió al Pontífice de Roma: fuentes inagotables de ingresos, que obtenían los inquisidores al arribar a los pueblos. La iglesia ejercía un control absoluto de todas las regiones a través de la autoridad que imponía un obispo y su séquito de frailes… De inmediato, todos los que poseían algún medio de fortuna se apresuraban a entregarlos a los clérigos, ante la amenaza de que su mujer o sus hijas fueran acusadas de herejes, y llevadas a las mazmorras donde eran violadas y torturadas, como preámbulo de la hoguera, donde se extasiaban los sádicos sacerdotes en un espectáculo morboso y aterrador de gritos y olor a carne humana.

La mujeres fueron las principales víctimas de los Tribunales Eclesiásticos, quizás por ser el medio de chantaje que usaban los religiosos para extorsionar en busca de fortuna

Si la acusada confesaba su herejía durante la tortura, cuyo método se escogía al azar, le esperaba la hoguera para quemar los pecados frente a una jauría de frailes que anotaban cada quejido de la víctima… Si tenía la fortaleza de soportar el dolor a que era sometido su frágil cuerpo, conforme al infernal método aplicado por los sádicos inquisidores, debía pasar la prueba de sangre, que consistía en martirizar la carne con un afilado punzón que penetraba una y otra vez la piel, para afligir aún más dolor a la tortura; luego, para lavar los pecados, se le amarraba una gran piedra a los pies, y el cuerpo desnudo se lanzaba a las frías aguas del río… Si se ahogaba, significaba que había purificado su alma, pero si ocurría un milagro y aún seguía con vida, era una evidencia diabólica de que tenía el diablo por dentro y había que limpiar su cuerpo en la hoguera… en fin, nadie se salvaba de morir si era acusado de hereje; es por ello, que las familias eran presa fácil del chantaje y la extorsión… Apenas llegaban los clérigos, entregaban todos sus bienes de fortuna, y es por esta razón, que las iglesias de entonces ostentaban un derroche de lujo, riquezas y confort como ningún Palacio de Europa.

No importaban las súplicas ni el reclamo de la comunidad… Bastaba la acusación del inquisidor para que se iniciara el Juicio por Herejía que siempre terminaba en la hoguera

La tortura como método de obtener confesiones fue aplicada sin distinción de sexo ni edad, mientras un sacerdote anotaba los gritos de dolor… A los condenados se les expropiaban sus bienes y la condena pasaba a sus descendientes a lo largo de varias generaciones, para atesorar las arcas del ambicioso e insaciable Pontificado… Los delitos de herejía no prescribían con la muerte del acusado… y aunque parezca increíble..! se hacían juicios a los difuntos con la consecuente expropiación de todos sus bienes… Para obtener mas dinero de los familiares, los inquisidores buscaron en el pasado de “marranos”, como llamaban a los anticatólicos, para encontrar faltas del pasado y enjuiciar a los muertos.

Era la ambición desmedida de una iglesia inmoral y corrupta que se hacía llamar heredera de las enseñanzas de Jesús

Mientras ocurría el juicio del difunto, a los familiares se le aplicaba el “sanbenito”… El sanbenito era un tipo de camisa amarilla con una cruz roja de San Andrés que, a manera de humillación, debían llevar todos los familiares del muerto… Quien llevara el sanbenito era proscrito por la sociedad, no conseguía trabajo, la gente no le hablaba, ni se le vendían alimentos… Sólo mediante un pago que hacían a la iglesia se salvaban de llevar la infernal túnica.

El Papa Gregorio IX en el año de 1231 instauró los tribunales de exterminios para imponer el dogma católico, acabar con los judíos, musulmanes, herejes; y que se les aplicaba también a todos aquellos que no reconocieran la autoridad del Papa, aun cuando los acusados fueran creyentes cristianos.

Más de mil años de perfeccionamiento le permitió al Pontificio Romano sofisticar los métodos de tortura para imprimir el máximo dolor

Fue una búsqueda de facinerosos, lo que significó la utilización de las mentes más perversas para obtener instrumentos de tortura.

Bastaba la denuncia del inquisidor, para que el acusado fuese sometido durante todo un día al peor de los tormentos, en lúgubres sótanos acondicionados especialmente para colocar los instrumentos de suplicio: la cuerda, que consistía en estirar las extremidades hasta desprenderlas de sus articulaciones… las tablas, que se ajustaban a pies y manos mientras trituraba lentamente los huesos en una máxima de dolor… el agua, que significaba verter el líquido sobre el rostro cubierto con una máscara de tela que impedía respirar… el potro, como una tabla sostenida por cuatro patas con garrotes que se ajustaban lentamente hasta producir un dolor insoportable… la garrucha, donde el torturado era atado de las manos desde la espalda, elevado, y dejado caer violentamente sin llegar al suelo, lo que provocaba intensos dolores en las articulaciones con la consecuencia ruptura de los músculos y desprendimiento de las coyunturas… el embudo, que consistía en verter agua caliente por la boca hasta ahogar a la víctima cuando el líquido penetraba en los pulmones… la máscara que cubría el rostro completamente, mientras un tornillo lentamente va desfigurando los huesos de la cara… el sarcófago, que contenía todo el cuerpo del infortunado con sus paredes interiores forradas por filosos clavos que penetraban la epidermis… las ganzúas, que se clavaban en los genitales mientras la víctima gritaba de intenso dolor… la roca, que se amarraba de los pies, mientras el cuerpo con las manos atadas se elevaba del suelo para lograr un dolor insoportable por el lento desprendimiento de los huesos de las caderas, la columna vertebral, el cuello y las articulaciones… la rueda que consistía en amarrar el cuerpo a una rueda de molino que giraba para introducir boca a bajo el cuerpo en agua… las brazas encendidas que se colocaban a los pies de la víctima untadas con grasa de cerdo… las pesas de arena que se colocaban sobre una tabla que aprisionaba cada vez más el pecho del infortunado, mientras el inquisidor ordenaba una más si éste no confesaba su pecado… pero si todo esto parece aterrador, nada era comparable con el horror y los suplicios que imprimían una rata hambrienta que se colocaba sobre el estomago de la víctima, y cubierta por un envase, la única salida que tenía el roedor era cavar en la carne, mientras el religioso esperaba pacientemente la confesión que suspendiera la tortura.

Si bien los chinos fueron unos genios en imprimir dolor de manera sofisticada y sin dejar cicatrices, la inquisición española lo hacía de manera burda y sangrienta, donde la intensidad de los gritos determinaba el mejor método de tortura.

Todos estas prácticas se hacía como un sadismo ritual, porque al final, si la víctima sobrevivía sin confesar, era llevada a la hoguera para ser quemada viva, en un dantesco espectáculo popular entre mórbidas oraciones católicas… por ello, morir durante la tortura era lo que imploraban las victimas al sacerdote que anotaba con toda frialdad los suplicios del infortunado, para evitar la hoguera, que era el destino que le deparaba a los infelices que eran llevados a los Tribunales de Inquisición como método llamado AUTO DE FE que fue perfeccionado por el Papa Pablo IV, cuando cambió la hoguera por mayor sadismo: se introducía a la víctima en una olla para ser cocinado al fuego lento en un compuesto de aceite, alquitrán y trementina; componentes que imprimen mayor sufrimiento y alargan la agonía del infortunado para lograr un mejor espectáculo.

Esta aberración que se aplicaba en Europa para exterminar ateos, cristianos protestantes, cristianos ortodoxos, judíos, musulmanes y católicos rebeldes a la autoridad del Papa, con la misma vehemencias criminal llegará al Nuevo Mundo para aniquilar a los nativos sobrevivientes de la colonización, utilizando esos mismos instrumentos de tortura, que con igual morbo se les aplicará a los habitantes de las Colonias americanas que se rebelaron contra la autoridad real y pontificia… Vale señalar que la Inquisición no tuvo su aplicación en años ni décadas, sino en más de 600 años..!

Cabe destacar, que la Inquisición que surgió en el 1231 con el Papa Gregorio IX, autorizada en la Península Ibérica con el Papa Sixto IV en 1478 y confirmada por el Papa Borgia en 1492 para ser llevada al Nuevo Mundo con todos sus instrumentos de tortura, se mantendrá hasta principios del Siglo XIX, quedando suprimida luego de 603 años por un Real Decreto de 15 de Julio de 1834.

El negocio para la iglesia católica, gracias a la inquisición, hizo que otros sediciosos cardenales quisieran participar del botín que acaudalaba el Pontífice de Roma, surgiendo los Cardenales rebeldes llamados antipapas..! El 20 de septiembre de 1378, cardenales se rebelaron contra el Papa Urbano VI, al designar a Roberto de Génova como el nuevo Papa, quien adoptó el nombre de Clemente VII, fijando su Sede Pontificia en la ciudad de Aviñon… Con esta actitud de rebeldía al Papa Romano, Francia le declaraba la guerra, al negarle los ducados que atesoraba el Papa, lo que originó una crisis económica en el catolicismo con dos, tres, cuatro y hasta cinco Papas disputándose en un mismo momento la autoridad y exigencias de impuestos a los Principados… En total fueron 37 antipapas que se rebelaron… Si sumamos a esta rebelión cardenalicia la dominación islámica que desplazaba al catolicismo, podemos entender la crisis financiera que vivió el Pontificado de Roma, acostumbrado a las fuentes inagotables de riquezas que le aportaba cada una de las iglesias diseminadas en Europa.

A un siglo de la CONSPIRACIÓN COLOMBINA, el catolicismo no tenía un Papa, sino varios pontífices disputándose la autoridad

La Bula, como el dictamen que hace el Papa con la “anuencia de Dios Todopoderoso”, circula en cantidades desproporcionadas, ya que todos los Papas que se hacen llamar el Sumo Pontífice emiten sus propias Bulas, y por la emisión de estos documentos obtenían jugosas riquezas: Bulas para excomulgar a otros que se hacen llamar Papa, Bulas para crear principados, Bulas para nombrar nuevos cardenales, Bulas para cobrar impuestos confiscatorios, Bulas para llevar a la hoguera a las brujas, Bula para autorizar matrimonios en la Monarquía donde existía afinidad familiar, Bulas para anular matrimonios en la monarquía… y el mejor de todos los negocios de la iglesia católica: Bulas para conceder Pases Celestiales a los pecadores, cuyos documentos certificados se vendían al precio exorbitante de hasta 18000 maravedíes, según el pecador y tipo de pecado; y cuyo “Pase” se colocaba junto al cadáver en su ataúd, como un salvoconducto divino que le daba el Papa para entrar al cielo.

Esta Modalidad de perdón y liberación de los pecados, que no existe en ninguna otra religión, evolucionó en el catolicismo moderno, como una potestad del sacerdote, quien está facultado para limpiar el alma de pecados mediante la confesión y la imposición de penitencias; y hasta conceder la extremaunción a los agonizantes sin importar la gravedad de sus pecados.

La iglesia católica que imperaba en ese momento en Europa, era un manojo de intrigas y corruptelas protegidas por el Sumo Pontífice, como el primer instigador de la maldad, el genocidio, el vicio, la lujuria, el sadismo y la morbosidad… Talentos impropios de un representante de Dios, como escribió uno de los representantes de la Curia Pontificia, el Cardenal Poggio Bracciolini, al criticar la iglesia de entonces:

“En la Curia Romana siempre triunfa el azar, y muy pocas veces hay lugar para el talento o la virtud. Todo se obtiene en ella por las intrigas, para no hablar del dinero, que es el verdadero amo del mundo… Aquí la ciencia y el mérito no sirven para nada. Trabaja un tiempo en desaprender lo que sabes, y en aprender los vicios que ignoras, si quieres hacerte apreciar por el Papa”

Los inquisidores designados por el Papa fortalecían el poder de la iglesia, fundamentado principalmente en la ignorancia de los pueblos; es por ello, que tenían la función “celestial” de aniquilar científicos, escritores, políticos, médicos, filósofos y toda persona que amenazara los designios del catolicismo y la monarquía, los cuales eran sentenciados como enemigos de la iglesia y llevados a las hogueras sin más juicio que el de la Inquisición… Fue el caso del eminente científico italiano Galileo Galilei, que sostenía que la masa de los cuerpos era proporcional a la fuerza de gravedad que ejercía el planeta, y para ilustrar a sus alumnos, se subió a la Torre de Pisa y dejó caer un martillo y una pluma, donde evidentemente, el martillo llegó primero a la tierra…

La Teoría de Galileo, la cual era compartida por Isaac Newton con sus Leyes de la Gravedad y del Movimiento, fue confirmada, cuando el astronauta del Apolo 11 , Neil Armstrong, dejó caer sobre la superficie de la Luna un martillo y una pluma, y como aseguró Galileo y Newton, efectivamente ambos objetos cayeron al mismo tiempo, ya que como se sabe, su tamaño ejerce muy pequeña fuerza de gravedad… Galileo también sostenía que la Tierra giraba sobre su propio eje y alrededor del Sol… Sus observaciones astronómicas y sus cátedras en las universidades, preocuparon a la iglesia manipuladora del intelecto y la razón… Fue denunciado ante los Tribunales Pontificios, ya que su teoría, en opinión de la Curia, era una irreverencia a las Sagradas Escrituras al querer interpretar los pasajes de la Biblia, en franca contradicción a la fe católica.

Galileo Galilei nació en Pisa en 15 de febrero de 1.564; y entre sus muchos atributos, era físico, matemático, filósofo y astrónomo… Fue condenado por la Santa Inquisición luego de publicar en 1.632 un libro llamado Massimi Sistemi (dialogo sobre los dos grandes sistemas del mundo), en el que relataba el descubrimiento de que la tierra giraba alrededor del sol, y a su vez era el centro del universo, teoría que iba en contra del Papa cuya iglesia aseguraba que la tierra era el centro del universo. Galileo fue llamado a comparecer por el Santo Oficio y obligado a retractarse so pena de ser llevado a la hoguera, pues tales aseveraciones fueron interpretadas como herejía… Al salir de la audienciaa, Galileo dió un taconazo en el piso y pronunció la famosa frase “eppur si Mouse” (pero sin embargo se mueve).

El 22 de junio de 1.633 Galileo es condenado a prisión de por vida, y luego la pena fue conmutada por el Papa Urbano VIII a residencia de por vida. Galileo murió el 8 de enero de 1.642 en Arcetri a 78 años; sus últimas palabras fueron las mismas que dijo cuando a regañadiente tuvo que retractarse ante la Curia Romana “eppur si mouve”

En 1.737 los restos de Galileo fueron trasladados desde la iglesia de San Cosme a la iglesia de Santa Croce… Un anticuario llamado Anton Francesco Gori seccionó el dedo medio de su mano derecha. Hoy el dedo de Galileo se expone en el museo de “Storia Della Ciencia” en un vaso de cristal, y bajo éste un mensaje que dice:

“No desprecies los restos de este dedo, mediante el cual una mano derecha medía senderos en los cielos, revelaba a los mortales cuerpos celestes nunca vistos y, al preparar un pequeño trozo de frágil vidrio, fue el primero en atreverse a realizar un acto que mucho tiempo atrás estaba incluso fuera del poder de los jóvenes Titanes, que crearon altas montañas en un vano intento por ascender a ciudades elevadas”

En ese ambiente de inmoralidad, intolerancia, ignorancia, incongruencia religiosa, sadismo, morbosidad y corrupción que imperaba en los Estados Pontificios bajo la protección del Papa de Roma, nefastos personajes se hicieron de privilegios católicos comprando cargos, asesinando a los cardenales enemigos y sobornando a los personeros de la propia iglesia.

Galileo también sostenía que la Tierra giraba sobre su propio eje y alrededor del Sol… Sus observaciones astronómicas y sus cátedras en las universidades, preocuparon a la iglesia manipuladora del intelecto y la razón… Fue denunciado ante los Tribunales Pontificios, ya que su teoría, en opinión de la Curia, era una irreverencia a las Sagradas Escrituras al querer interpretar los pasajes de la Biblia, en franca contradicción a la fe católica… Galileo fue obligado a abdicar en su postura científica para evitar la condena de la hoguera, por una condena menos severa de prisión perpetua en los sótanos de una abadía… En ese ambiente de inmoralidad, intolerancia, ignorancia, incongruencia religiosa, sadismo, morbosidad y corrupción que imperaba en los Estados Pontificios bajo la protección del Papa de Roma, nefastos personajes se hicieron de privilegios católicos comprando cargos, asesinando a los cardenales enemigos y sobornando a los personeros de la propia iglesia.

Es así como el 12 de julio de 1444, a tan sólo 48 años de la CONSPIRACIÓN COLOMBINA, un Borgia es coronado con el título Cardenal de los Cuatro Santos, vistiendo su extravagante traje púrpura, llevando un tocado con el birrete rojo y una mitra de damasco bordado de perlas

Son los Borgia..!

Alfonso Borgia nativo de Valencia, había sido catedrático de la Universidad de Lérida y se trasladó a Italia al servicio del rey Alfonso V de Aragón… Fue un hábil sacerdote que pudo llegar al trono pontificio en 1455, dada la astucia de manejar una conspiración para sacar del camino a los cardenales enemigos y hasta al propio Papa Nicolás V… Su reinado Papal se caracterizó por dirigir una iglesia guerrera que fortaleció un ejército implacable para someter a los pueblos herejes: Las Cruzadas… De esta manera logró atesorar una inmensa fortuna que en 3 años, convirtió a los “Borgia” en la familia más adinerada de Italia… Para asegurar la continuidad pontificia de los “Borgia”, el Papa nombró cardenales a sus casi adolescentes sobrinos Juan de Borgia Llansol y Rodrigo Borgia, como los primeros de los 12 cardenales que tuvo la familia Borgia… Fue una dictadura católica tan prolífera, que hasta uno de los cardenales fue beatificado como un “santo”: Francisco Borgia

Alfonso Borgia nativo de Valencia, había sido catedrático de la Universidad de Lérida y se trasladó a Italia al servicio del rey Alfonso V de Aragón… Fue un hábil sacerdote que pudo llegar al trono pontificio en 1455, dada la astucia de manejar una conspiración para sacar del camino a los cardenales enemigos y hasta al propio Papa Nicolás V… Su reinado Papal se caracterizó por dirigir una iglesia guerrera que fortaleció un ejército implacable para someter a los pueblos herejes: Las Cruzadas… De esta manera logró atesorar una inmensa fortuna que en 3 años, convirtió a los “Borgia” en la familia más adinerada de Italia… Para asegurar la continuidad pontificia de los “Borgia”, el Papa nombró cardenales a sus casi adolescentes sobrinos Juan de Borgia Llansol y Rodrigo Borgia, como los primeros de los 12 cardenales que tuvo la familia Borgia… Fue una dictadura católica tan prolífera, que hasta uno de los cardenales fue beatificado como un “santo”: Francisco Borgia

A partir de que los “Borgia” se infiltraron en la médula de la iglesia católica, una sombra oscureció aún más los excelsos principios de la cristiandad que sólo conseguía feligreses por el temor a la inquisición: La iglesia católica se convirtió en una nefasta organización criminal de exterminio y corrupción que reinará durante los años que siguieron a la invasión del Nuevo Mundo… Con los Borgia y toda la perversión que ellos representaban, el catolicismo se apartó de sus fieles preceptos de santidad y religiosidad, para convertirse en una organización económica y criminal… tal cual escribió Nicolás Maquiavelo:

“Los BORGIA… apenas pronunciado, este nombre hace brotar, rutilante y feroz, un mundo de lujo y orgías, de amor y muerte, en el cual reinan supremos el puñal y el veneno… Resuenan como un toque de clarines: Alfonso, Rodrigo, Cesar y Lucrecia Borgia, vestidos de seda y oro… Con ellos, el incesto y el asesinato manchan al Vaticano, y las fuerzas
del mal arrastran al Jefe de la Iglesia de Dios al fondo del abismo del infierno”

Los Borgia constituían un nefasto clan familiar de la peor calaña de Italia, donde la ambición de sus integrantes no tenía límites en ese ambiente de sadismo y lujuria donde se desenvolvían, hasta llevarlos a asesinar a sus propios parientes:

Tal es el caso del Cardenal Cesar Borgia, quien ordenó asesinar a su propio hermano Juan, duque de Benevento y de Gandía, en su codicia de obtener la capitanía de “Las Cruzadas“, como se conocían los Ejércitos Pontificios

La fama de los Borgia también se vinculaba con las célebres bacanales que ofrecían en su lujoso palacio fortificado, a los que clérigos, aristócratas y políticos asistían asiduamente, donde el vino, la comida y el sexo se mezclaban en un éxtasis de lujuria y perversión, como una droga alucinógena que cautivaba a los comensales, quienes quedaban cautivados por esas orgías libidinosas que se daban en el suntuoso castillo en Italia, a mitad del camino entre el puente de Sant´ Angelo y el Campo dei Fiori, donde habitaban los Borgia… Además… la fama de los Borgia inspiraba un miedo aterrador en un contexto de magia negra, muerte, maleficio y religiosidad macabra, que les llegaba a todos sus enemigos.

Años de lujo y riquezas vivirá otro de los integrantes de los Borgia, el Cardenal Rodrigo Borgia, pecando del celibato que le imponía la disciplina católica

Nombrado Cardenal por su tío, el Papa Borgia Calixto III, sus aventuras sexuales le habían hecho ganar la fama de pervertido, mientras una de sus amantes, Vannoza Catanei, le dará tres hijos bastardos, dos de los cuales harán honor a la maldad que siempre caracterizó a la generación de los Borgia: Cesar y Lucrecia Borgia

No sólo eran los asesinatos atribuidos a los “Borgia”… no eran sólo las orgías, las conspiraciones, las intrigas, el terror y el sadismo que manipulaba el Cardenal Rodrigo Borgia en un éxtasis de lujuria enfermiza, sino la inmoralidad y la vejación humana que ostentaba sin ningún pudor, al momento que mantenía relaciones sexuales con su pequeña hija Lucrecia… Desde muy niña Lucrecia sobresalía entre todas las damas de la aristocracia por su belleza y atributos físicos… A los 11 años de edad, ya su padre la había dado en compromiso en dos oportunidades… Acuerdos que anulaba por un celo enfermizo hacia su propia hija… Rodrigo Borgia será designado Papa, y por su relación incestuosa ante el temor de un posible embarazo, pactó un matrimonio arreglado con el joven Giovanni Sforza, quien sufría de impotencia sexual, y cuyo padecimiento conocían las prostitutas, como las cortesanas que frecuentaban los aposentos del Vaticano… El Papa Borgia en su celo enfermizo, se aseguraba con este matrimonio, que su hija no tuviera relaciones sexuales con otros hombres… Giovanni sufrió una crisis nerviosa al enterarse del embarazo de su esposa, y de sus relaciones incestuosas con el Papa… Ante los tribunales se declaró impotente, y denunció las relaciones pecaminosas del Papa Borgia… Así declaró Giovanni:

“Si ustedes me quitan a mi mujer, es porque el Papa desea tener la libertad de gozar él mismo de su propia hija”

El Papa usó su poder para anular el matrimonio alegando la impotencia de Giovanni; y luego ordenó asesinarlo por haber traicionado el pacto matrimonial… Lucrecia dará a Luz un niño de nombre Giovanni, pero su padre, el Papa Borgia, tuvo la inmoralidad de emitir dos Bulas referidas a la paternidad del niño: en la primera asegura que el padre del niño era el hermano de Lucrecia, el cardenal Cesar Borgia… y en la segunda, confiesa que el niño fue producto de sus relaciones incestuosas que mantenía con su hija Lucrecia.

Pero la inmoralidad del Papa iba aún más lejos, cuando llevaba a su alcoba a jóvenes reclutados de los seminarios, donde se formaban sacerdotes, cuyas orgías homosexuales se comentaban en los pasillos del Pontificado, denigrando aún más de la inmoralidad que ya reinaba en la Corte Pontificia del Papa Borgia… Una experiencia de estas aberraciones sexuales, donde también participaba su hija Lucrecia, fue narrada por Gerardo Saraceni y Ettore Berlingeri, quienes llegaron a Roma como plenipotenciarios del Duque Ercole I, de la dinastía más influyente de Italia:

“El 31 de octubre de 1501, Cesar invitó a los aposentos de la iglesia a su padre, el Papa, y a su hermana Lucrecia. También hace ir a cincuenta de las más famosas cortesanas de Roma. Después de comer, las damas galantes bailaron con los servidores y con otros que se encontraban allí. Primero tenían vestidos y después se quedaron completamente desnudas. Fueron actos de lujuria desenfrenada donde todos participaban, incluyendo el Papa y sus dos hijos. Los acoplamientos se realizaron públicamente en el salón. Los asistentes, que hacían función de árbitros, entregaban los premios a los ganadores que mostraran mayor virilidad”

Fue este mismo personaje, el Papa Borgia, Alejandro VI, quién otorgó a Isabel y Fernando el título nobiliario de “Reyes Católicos”, al tiempo que por la Bulas “Inter Caetera”, les cedía en Patronato los dominios de todas las tierras del Nuevo Mundo, llamado “Reino de las Indias”, y a su vez autorizaba el exterminio de los nativos que no se doblegaran a la autoridad católica.

En ese mundo de morbosidad y truculencia religiosa oculta bajo un velo de religiosidad, aparece en el escenario el más abominable de los criminales que ha conocido la humanidad, Tomás de Torquemada, brazo instigador del Cardenal Rodrigo Borgia y confesor de la Infanta Isabel de Castilla por designación del Papa Sixto IV, quien convertirá la inquisición en un instrumento implacable de persecución religiosa… Vale recordar, que en ese momento, el Pontificado Romano se hallaba en la peor de las desgracias bajo la autoridad de este Papa depravado y homosexual, que se deshizo de los viejos cardenales y nombró sólo a jóvenes de entre 18 y 28 años, que más que cardenales eran sus consortes en su pontificado.

Colgar al cuerpo tomado de los brazos, y en los pies una pesada roca, era la tortura preferida del fraile Torquemada, ya que hacía confesar cualquier cosa a la infortunada víctima, cuando las articulaciones se desprenden lentamente en un infernal dolor.

Para el año de 1478, a tan sólo 14 años de la CONSPIRACIÓN COLOMBINA, ya la Inquisición se inauguraba en Castilla, con el objeto de salvaguardar la pureza de la fe católica… Dos años más tarde comenzó sus actuaciones exterminando herejes, ateos, enemigos del rey, del Papa, judíos y musulmanes… Es durante esta etapa de organización criminal, cuando destaca la figura del Fraile Torquemada, funesto confesor de la Infanta Isabel y especialista en tortura con sus métodos e instrumentos del dolor… Junto con el Cardenal Rodrigo Borgia, ambos personajes planifican la unificación del reino de Castilla con el reino de Aragón, para lo cual había que lograr la unión matrimonial entre Isabel y Fernando, para favorecer la penetración del catolicismo que competía en desventaja con la religión musulmana arraigada en la Península Ibérica, y que impedía que el catolicismo llegara a las regiones de África.

Desde muy joven, la Infanta Isabel de Castilla fue cautivada por la perversión disfrazada de religiosidad que hábilmente manipulaba el Cardenal Rodrigo Borgia, en sus macabros planes de exterminio humano y manipulación histórica que cambiarán el destino de la humanidad.

Pero… ¿..Quién era la Infanta Isabel que más tarde se convertirá en Isabel La Católica y que algunos iletrados historiadores quieren beatificar como Santa Patrona de España..?

En momentos en que los musulmanes dominaban la costa peninsular, dos reinos católicos se disputaban el dominio territorial musulmán: El reino de Aragón y el reino de Castilla… Eran dos reinados de familiares entre sí que degeneró en la genética y consanguinidad de la casta familiar, por la perversión, la lujuria y la depravación del incesto, práctica común, como consecuencia de uniones matrimoniales y extramatrimoniales, bajo el alucinado principio católico aprobado por el Sumo Pontífice Romano:

“Los herederos de la Corona de Aragón y Castilla son hijos bendecidos por el Todopoderoso y seres privilegiados para el altísimo destino”

Con esta declaración que promulgaba la Curia Pontificia en todos los principados de la vasta extensión europea, la iglesia católica garantizaba la estabilidad y continuidad de la monarquía… Y la mejor forma de hacerlo, era mediante una poder sacerdotal que, ante los súbditos del reinado, reconocía a los monarcas como elegidos de Dios para conducir los destinos de esos pueblos inmersos en la ignorancia, la miseria y la injusticia, pero temerosos de un Dios implacable que castigaba con la tortura y la hoguera a todo aquel que denigrara del Papa y de los reyes.

¿..Por qué la iglesia cometía ese sacrilegio de reconocer a un mortal como elegido de Dios..?

Hasta ese momento, sólo el Papa ostentaba el título de elegido por el Todopoderoso para conducir los destino del hombre, y ninguna Ley humana podría castigarle.

“Sólo la Ley Divina puede juzgar los designios del Sumo Pontífice”

Entonces, ¿..Qué interés tenía el Papa de otorgarle Poderes Divinos a los reyes..? La respuesta está en la manera en que se conduce la Curia Romana: “El Bendito Dinero”

Con este reconocimiento divino que la Curia Romana le otorgaba a los reyes, la iglesia obtenía la indulgencia de los monarcas y un agradecimiento infinito, que en compensación se materializaba en una simbiosis financiera para la explotación de los inocentes e ignorantes plebeyos… y para garantizar la continuidad del reinado, la iglesia exterminaba a los libre pensadores y todo aquel que se rebelara contra del Orden Monárquico establecido y apoyado por la iglesia católica, que también recibía una parte de los impuestos.

Era una infeliz simbiosis parasitaria “Corte e Iglesia” para explotar al pueblo y obtener riqueza fácil y permanentes

Por otra parte, los matrimonios entre la misma familia estaban prohibidos por la iglesia bajo pena de la excomunión; y el incesto estaba severamente castigado con la hoguera, menos para miembros de la monarquía, quienes requerían de una Bula del Papa que autorizaba el casamiento… Ello significaba, que cada vez que se pactaba un matrimonio entre realeza de igual consanguinidad, se requería de la autorización del Sumo Pontífice a través de una Bula; documento que costaba millones de maravedí, referencia monetaria de Castilla; y cuyo monto variaba según el parentesco: con hija, con hermana, con sobrina, con tía o con prima.

Vale recordar, que no obstante de encontrarnos en el siglo XXI, aún persisten los mismos privilegios monárquicos que la iglesia otorga a los reyes de España… y a pesar de la era espacial y el milenio de las computadoras, el Papa emite Bula para permitir el matrimonio entre la realeza que no se le permite a la plebe… Un ejemplo fue la Bula de Juan Pablo II que permitió el casamiento ante el Altar, del Príncipe Felipe de Asturias con la conductora de televisión Leticia Ortiz, dado su condición de mujer divorciada.

Producto de esa confabulación monárquica y religiosa se gestó la CONSPIRACIÓN COLOMBINA

Todo comenzó cuando el rey Juan de Castilla se casa con su prima carnal, la Infanta Doña María de Aragón, de cuya unión nace el legítimo heredero de la corona de Castilla, Enrique, y otras dos hijas que mueren a temprana edad… Otros escritores dicen que no era su prima sino su sobrina; mientras que algunos la señalan como su hija ilegítima, como producto del hermetismo monárquico y, por consiguiente, de las relaciones extramatrimoniales que se acostumbraban entre los integrantes de la realeza, quienes se consideraban Seres protegido del Dios Católico, y por esta razón eran aliados incondicionales del Pontificado de Roma.

Pero su hijo Enrique mostraba claras tendencias homosexuales que ponía en riesgo la rama sucesora al trono de Castilla al no poder dar herederos

Preocupado por las tendencias sexuales de su hijo, el rey Juan pacta un matrimonio con Blanca de Navarra… Ambos eran adolescentes, pero el rey Juan tenía la esperanza de que de esa unión surgiera al menos un heredero, que era lo más importante para la continuidad.

Apenas Enrique cumplía los 15 años de edad, se acuerda celebrar una misa de velaciones en el Monasterio de San Benito en Valladolid, para ratificar el compromiso matrimonial adquirido años antes. La Infanta Blanca acude a dicho monasterio acompañada de su madre… Siguiendo la costumbre castellana de la época, se celebra una abundante cena por la noche antes de que los jóvenes contrayentes se retiraran a su aposento… Tras la puerta, tres notarios esperando les sea entregada la correspondiente sábana con manchas de sangre, testimonio del desfloramiento de la novia y consumación oficial del matrimonio… Pero pasó lo que muchos temían… La sábana totalmente blanca no expuso resto alguno, y los notarios anotaron:

“La boda se hizo quedando la princesa tal cual nació, de que todos mostraron grande enojo”

Por este motivo Enrique pasará a la historia con el sobrenombre romántico “El Impotente” y no como el Príncipe Gay que detestaba a las mujeres… Enrique seguirá cohabitando por tres años con Blanca de Navarra, quien aceptó la homosexualidad de su esposo, pero se negó a serle infiel en la alcoba, como se lo exigía el propio Enrique para complacer a su padre en darle un príncipe heredero.

En esa perversión que reinaba en la Corte de los reyes, la reina María, la esposa del rey Juan, es envenenada por instrucciones de su esposo, dejando libre al rey para unirse en matrimonio con su prima, la muy joven hija del rey de Portugal, Isabel de Portugal, con apenas 13 años de edad, de cuya unión nace la Infanta Isabel (La futura reina Católica) y el príncipe Alfonso, segundo heredero al trono de Castilla según la costumbre de la monarquía.

El rey Juan muere a los 49 años de edad, y su hijo mayor de 29 años asume el trono del Reino de Castilla como Enrique IV

Pero la esposa de Enrique IV insistía en no serle infiel, lo que peligraba la descendencia al trono de Castilla… Como nuevo rey, envía al Castillo de Arévalo a la viuda de su padre, su madrastra Isabel de Portugal, junto con sus dos pequeños vástagos hermanastros: Alfonso e Isabel, donde sufrirán las penurias, limitaciones y restricciones que les imponía Enrique IV.

El nuevo rey convertirá la Corte en una herejía de perversión y lujuria, al obtener una Bula del Papa Nicolás V que anula su matrimonio, para poder contraer nupcias con su prima y tía política Juana de Portugal de 12 años de edad.

Pero ésta no era una unión normal dada la fama de homosexual de Enrique IV, al que en los pasillos de la Corte se le llamaban “El Impotente”, y por los actos libidinosos de su prima y esposa Juana, no obstante su corta edad… Entre la pareja de reyes se interpuso el joven y apuesto paje Beltrán de la Cueva, pareja de alcoba del rey Enrique IV y a su vez amante de la reina… Para el rey y la reina era la condición perfecta… Al cabo de siete años, Juana de Portugal queda embarazada y da a luz a una niña bastarda de nombre Juana, que fue llamada de manera despectiva “Juana la Beltraneja” para señalar que era una hija bastarda de Beltrán de la Cueva… Juana de inmediato fue rechazada por la Infanta Isabel, ya que su hermanastro, el rey Enrique IV, la había declarado legítima heredera del trono de Castilla, dejando fuera a sus dos hermanastros.

 

Juana la Beltraneja

Tal era la perversión religiosa que imperaba en la época, que el Papa santificó el título nobiliario dado al Paje de Lanza Beltrán de la Cueva como “Duque de Alburquerque”, por ser el amante de la reina Juana de Portugal y por haberle dado una hija bastarda, futura heredera al trono de Castilla.

En ese ambiente de depravación, Isabel de Portugal enloqueció, y fue enclaustrada por los médicos, como se trataban a los enfermos mentales de la época… Mal cerebral que en el caso de la realeza, era una enfermedad hereditaria de malformación genética común en los reyes de Portugal, Aragón y Castilla, motivado a las relaciones incestuosas que degeneraba en taras genéticas que mostraban los descendientes…. Esta situación familiar marcó la personalidad de la Infanta Isabel, futura reina de Castilla.

En este panorama de intriga, perversión e inmortalidad que reinaba en la Corte de Castilla, aparece, en la vida de la Infanta Isabel, la figura maléfica del Cardenal Rodrigo Borgia.

Como se sabe, el éxito de los Borgia estaba asociado a un veneno poderoso que no dejaba rastros… Políticos, militares, banqueros y hasta cardenales que se interponían en la ambición de los Borgia, terminaban envenenados en misteriosas circunstancia… Era un eficaz y efectivo veneno, que se obtenía de unos pequeños escarabajos que sólo conocían los Borgia:

“Los insectos eran procesados bajo una fórmula secreta, para obtener un polvo blanco, el cual tenía la cualidad de constituir un potente y efectivo afrodisíaco, que vanagloriaba a los comensales que asiduamente eran invitados a las bacanales de los Borgia, pero que suministrados en cantidades mayores, causaba graves lesiones internas capaces de producir una muerte infernal por asfixia, que deformaba el cuerpo hasta convertirlo en un monstruo”

Es así como la fórmula del veneno de los Borgia le sirvió a Isabel para ascender en sus ambiciones de llegar al Trono de Castilla, y todo aquel que se interpuso en su camino terminó envenenado.

La Infanta Isabel físicamente era una mujer poco atractiva, como resultado de esas contaminaciones genéticas que originan las relaciones incestuosas, que no sólo degeneran en taras de demencia mental, sino también en anomalías físicas, como inmortalizó el maestro español Velázquez en las famosas pinturas de enanos y niños deformes “Las Meninas”… Dicho de otra manera, Isabel era una mujer fea y de pequeña estatura, que se deja ver en su físico, no obstante las mejorías que hacían de ella los retratistas de la Corte… Su complejo de inferioridad, el rechazo de su hermanastro el rey Enrique IV, y la demencia de su madre, marcaron la personalidad de la Infanta Isabel, hasta convertirla en una mujer cruel y calculadora, a lo que había que agregar, que en esa época los matrimonios se consumaban entre los 12 y 15 años de edad a más tardar, por lo que Isabel estaba traumatizada por el complejo de no encontrar a ningún hombre que quisiera desposarla… Ya contaba con 18 años y no se había casado ni tenía pretendientes… Por todas estas circunstancias, Isabel encontró en el Cardenal Rodrigo Borgia al confidente y al compañero ideal para lograr sus macabros planes para coronarse reina de Castilla, tomando en cuenta, que su confesor, el sacerdote Tomás de Torquemada, era hombre fiel del Cardenal Borgia.

Este lienzo está considerado como la obra maestra de Velázquez. En el centro está la infanta Margarita Teresa, hija del rey Felipe IV. A ambos lados, sus damas de honor, o Meninas, cuidan de ella. A la derecha de las Meninas aparecen la enana Maribárbola y Nicolás de Pertusato junto a un perro recostado. Detrás de ellos, la dama de compañía, doña Marcela de Ulloa, está charlando con un hombre. A la izquierda del cuadro, detrás de un gran lienzo, está el propio Velázquez, pintando al rey Felipe IV y a la reina doña Mariana, que aparecen reflejados en el espejo del fondo.

En este ambiente de hostilidad afectiva, Isabel desarrolló una personalidad conflictiva e intrigante que la convirtió en una mujer dispuesta a hacer lo imposible por lograr el poder a cualquier precio; tal cual decía Maquiavelo:
El fin justifica los medios

El rey Enrique IV intuye los planes de Isabel para ascender en el trono… y para cortarle el camino es sus pretensiones y a su vez garantizarle el trono de Castilla a su hija Juana “La Beltraneja”, conspira para casar a Isabel con Don Pedro Girón, anciano maestre de Calatrava; a su vez arregla el matrimonio de su hija Juana con su joven tío Alfonso, hermano de Isabel y hermanastro del rey.

Dos matrimonios que le permitían al rey Enrique IV perpetuarse en el poder real a través
de su hija Juana “La Beltraneja

Según narra el cronista Mosén Diego de Valera en su Memorial de diversas hazañas de la época, nos relata un curioso caso sucedido en un pueblo de Jaén siete días antes de la muerte del Maestre: A la hora de partir se vio una gran multitud de cigüeñas guiadas por una de ellas, que se vinieron a situar encima del castillo donde estaba Girón y, haciendo círculo encima de él de manera que oscurecieron el sol, empezaron a hacer ruido con los picos. Se turbó el Maestre al ver el caso y por más que preguntó qué podría significar aquello, nadie supo responderle. Lo único que acertaron a ver es que las cigüeñas tomaron el mismo camino que al día siguiente habría de seguir don Pedro para ir al encuentro de la infanta doña Isabel.

Pero Isabel tenía sus propios planes y sabía que su hermanastro planificaba con ese matrimonio cortarle sus aspiraciones al trono: En víspera de la boda real, se celebró una comida en el Palacio Real de Madrid, donde el rey brindó por los novios; luego de lo cual los comensales se dirigieron a sus habitaciones… A la mañana siguiente, el novio no se presentó al desayuno… Pedro Girón apareció en su cama muerto con la lengua verde, hinchada y la cara deforme como un “monstruo”… Había sido envenenado en circunstancias misteriosas, tal cual ocurría con el veneno de los Borgia; y al igual que se decía del Cardenal, en los pasillos de la Corte de Castilla se comenzó a murmurar “El Veneno de Isabel”.

Isabel estaba dispuesta a todo, y en su ambición de heredar el trono de Castilla, su hermano de 14 años, legítimo heredero del trono, era otro obstáculo si se casaba con su sobrina bastarda Juana “La Beltraneja”… Luego de comer truchas, el joven muestra un malestar estomacal y se dirige a su aposento: Su lengua hinchada y rostro deforme, dan cuenta del veneno mortal de los Borgia… y nuevamente se murmura en los pasillos sobre la maldad de Isabel en eliminar a todos los que se le atravesaban en su ambición del trono de Castilla.

Ahora más que nunca el rey Enrique IV necesitaba casar a Isabel para cortar su rápido ascenso en la línea hereditaria al trono, y acuerda un nuevo casamiento, con Alfonso V de Portugal

Al conocer las intenciones su hermanastro, Isabel pide ayuda al Cardenal Borgia, quién convence a Fernando de Aragón en una conjura de intereses para acordar un matrimonio a escondidas, fugaz y encubierto en menos de cinco días, para evitar la consumación de los planes que tenía el rey Enrique IV… En octubre de 1469, a veintitrés años de la CONSPIRACION COLOMBINA, los novios se reúnen frente al altar al momento que Isabel le entrega al sacerdote una Bula que los autorizaba al matrimonio por ser primos carnales, relación incestuosa que sólo la iglesia autorizaba en la monarquía… Pero la Bula era una falsificación que hubo que improvisar para no alertar a su hermano el rey… Fue una estratagema del Cardenal Borgia para facilitar la consumación de la boda… Al conocer la noticia, Enrique llamó a los escribientes de la corte para garantizar que, a su muerte, el trono le fuera entregado a su hija Juana.

Pero la farsa se supo en el Pontificado Romano, situación que podría aprovechar Enrique IV, ya que el delito ameritaba que el matrimonio fuera anulado… y aún más grave, ya que la Infanta Isabel estaba próxima a dar a Luz, una hija de nombre Juana, que en su madurez sufrirá la desgracia de la monarquía española: la demencia… y será llamada Juana “La Loca“.

Nuevamente fue determinante la participación del Cardenal Rodrigo Borgia para que interfiriera ante el Papa Sixto IV, quién cambió su decisión de anular el matrimonio a cambio de favores políticos; pero sobre todo, en la Confabulación de un Plan para expulsar a los musulmanes de Granada, último reducto del Islam en la península; y gracias al Cardenal Rodrigo Borgia, se legaliza el matrimonio de Isabel de Castilla y de Fernando II de Aragón, personajes que irónicamente la historia inmortalizará como los bienaventurados “Reyes Católicos”, dignos representantes del bien católico.

Enrique IV tuvo que reconocer la habilidad de su hermanastra Isabel, y tuvo que conformarse con entregar en matrimonio a su hija Juana a su tío Alfonso V de Portugal, al momento que ratifica todos los derechos a su hija, como legítima heredera al trono y no a su hermanastra Isabel como todos esperaban.

Como lo describió el crítico de arte español: “Cuadro del género histórico en España. Se trata de la evocación del viaje que hace doña Juana desde la Cartuja de Miraflores a Granada acompañando el cadáver de su esposo Felipe el Hermoso. Según la crónica de P. Mártir de Anglería, la comitiva estaba compuesta por eclesiásticos, nobles y caballeros, y en una de las jornadas, de Torquemada a Hornillos, “mandó la reina colocar el féretro en un convento que creyó ser de frailes, mas como luego supiese que era de monjas, se mostró horrorizada y al punto mandó que lo sacaran de allí y le llevaran al campo. Allí hizo permanecer toda la comitiva a la intemperie, sufriendo el riguroso frío de la estación”. Pradilla recoge este momento, reflejando el drama amoroso, los detalles de la comitiva y la riqueza del paisaje invernal castellano. La figura de doña Juana centra la composición, delante de un sencillo asiento de tijera cubierto por un almohadón. Viste un grueso traje de terciopelo negro que pone de manifiesto su avanzado estado de gestación. En su mano izquierda podemos observar las dos alianzas que indican su viudedad. La reina vela el féretro de su esposo, colocado sobre parihuelas y adornado con las armas imperiales. Dos grandes velones mortuorios flanquean su cabecera. Junto al catafalco se encuentran una joven dueña y un fraile de blanco hábito, leyendo en voz baja una plegaría y sosteniendo un cirio. La zona de la derecha de la composición está presidida por la hoguera y el humo que ha provocado una fuerte ráfaga de viento. A su alrededor vemos a los miembros de la corte que acompañan a la soberana en el viaje, reflejando en sus rostros el abatimiento, la compasión hacia la reina o el aburrimiento, vestidos todos ellos con ropas de la época. El fondo está ocupado por el monasterio del que doña Juana sacó el féretro de su marido al saber que estaba ocupado por monjas; en el extremo contrario aparece el resto de la regia comitiva, llegando al lugar con las luces del último atardecer de un día de invierno. La composición se organiza alrededor de un aspa, destacando como Pradilla ha conseguido la plenitud atmosférica del espacio abierto en el que se desarrolla la escena. Otro elemento a reseñar es el tratamiento de las indumentarias e incluso de los elementos orográficos con los que se consigue elevar la tensión del momento. Todo ello ha sido conseguido con una pincelada vigorosa y segura, con un toque certero, sin renunciar al dibujo pero empleando una técnica jugosa, muy pictoricista, que se convertirá en la tarjeta de presentación del pintor. Medalla de Honor en la Exposición de 1878, la primera en la historia de estos certámenes, alcanza también los máximos premios en París, Berlín y Viena, señalando el cenit de la pintura de historia en España y de la pintura española en Europa”

Una tensa calma se respiró en el reino en los siguientes cinco años, hasta que el 11 de diciembre de 1474 en el Alcázar de Segovia, imponente edificación construida por los árabes, se reúnen Isabel y su hermanastro, el rey Enrique IV.

La finalidad del encuentro: un pacto de conciliación y hermandad luego de tantos años de felonía, traición, envenenamientos y disputa familiar

El reino se había dividido en dos bandos irreconciliables: los que apoyaban a Enrique IV y su hija Juana “La Beltraneja”, y los que seguían religiosamente a la iglesia que apoyaba a Isabel y Fernando… Un acuerdo de paz era inminente para apaciguar el ambiente de Guerra Civil que amenazaba al reino, y que desviaba la atención por expulsar a los musulmanes, como la prioridad para la iglesia católica en sus planes expansionistas hacia el África.

Fue un momento perfecto para que Isabel conjurara su última CONSPIRACIÓN hacia el trono de Castilla

En la noche todos brindaron por la gloria de Castilla, la salud del Papa, la paz del reino, la expulsión de los musulmanes y el acercamiento de los hermanos… Se registró como un encuentro donde reinó la cordialidad y el necesario acercamiento familiar… Isabel jura ante la cruz que no hablará más de sus ambiciones al trono, mientras el rey esté con vida… Pacto que se selló con un abrazo de hermano… Al amanecer la conmoción..! El rey amaneció muerto en circunstancias misteriosas, luego de intensos dolores que hacen suponer un envenenamiento.

Las exequias se hicieron en Madrid… Apenas salió del funeral, Isabel se dirigió a la plaza pública donde el pueblo reunido lloraba a su rey… En medio de la multitud acongojada, Isabel acompañada del séquito católico, se subió a un pedestal improvisado, arrojó el manto del luto y se hizo llamar la Reina de Castilla, para sorpresa del pueblo, asombro de la monarquía, satisfacción del Cardenal Borgia, e indignación de su sobrina Juana “La Beltraneja”, que se sentía la legítima heredera al trono de Castilla… Al momento que el séquito de frailes proclamaban: Vivan los Reyes Católicos..!

Con el apoyo del Cardenal Borgia, Isabel se fue a la Guerra Civil de forma poco cristiana contra su sobrina Juana, a quien derrotó en Toro en 1476 y en Albuera en 1479; capturó en calidad de prisionera, y encerró de por vida en un convento… Juana fue proscrita por su cruel tía Isabel… Castilla y Aragón se unieron en un imperio..!

Un eterno agradecimiento le ofrecieron los reinos de Aragón y Castilla al Cardenal Rodrigo Borgia, no sólo por el complot que le abrió a Isabel el camino al trono de Castilla, sino por los consejos e intermediación ante los Estados Pontificios, para lograr el favor del Papa y el apoyo económico de la iglesia en la estrategia de expulsar de los musulmanes, como la estrategia católica… y aun más, al lograr que el Papa consintiera en delegar en Isabel y Fernando la designación de los representantes de la iglesia en sus reinos.

Lograda la unión tan anhelada de ambos reinos, la próxima misión de Isabel y Fernando fue la expulsión del último reducto árabe en Granada, y la aniquilación de las tendencias religiosas anticatólicas.

… y aquí lo mejor de todo para ambos reinos..!

El Papa Sixto IV autoriza a los monarcas a nombrar sus propios Inquisidores que serían coordinados por Torquemada, y de esta manera podían confiscar bienes, atesorar las riquezas que estaban en poder de los musulmanes, judíos y enemigos del reino, para así obtener riquezas infinitas por la extorsión religiosa y los impuestos confiscatorios… Así nació la Inquisición Española que contrario a la inquisición Papal que designaba a los inquisidores, ahora Isabel y Fernando podían nombrar a los asesinos que exterminarían a los enemigos del reino de Castilla, de Aragón y de la Iglesia.

Los siguientes años serán claves para derrotar a los musulmanes, exterminar a los judíos, y todos los denunciados como enemigos del papa y de la monarquía.

El Papa Sixto IV muere en extrañas circunstancia el 12 de agosto de 1484, a tan sólo ocho años de la CONSPIRACIÓN COLOMBINA

Su papado se había caracterizado por las intrigas políticas, la corrupción generalizada y el fomentar la Inquisición en los reinos de Castilla y Aragón… Se cuenta que antes de morir, los médicos le recomendaron “Leche materna” para su alivio estomacal ante un supuesto envenenamiento, a lo cual el Papa Sixto IV le respondió: “La Leche de hombres jóvenes me caería mejor”… Le sucede en el trono papal el Cardenal Giovanni Battista Cibo con 52 años de edad, que se hará santificar como Papa Inocencio VIII.

Con el apoyo económico del Pontífice de Roma y los ejércitos de Papa, finalmente el 2 de enero de 1492 Isabel y Fernando logran expulsar a los musulmanes de Granada, logrando la unificación territorial y religiosa de dos reinos católicos: Aragón y Castilla

Una celebración que fue compartida por el nuevo Papa Inocencio VIII, quien heredó no sólo el trono de Sixto IV, sino toda la depravación, corrupción e inmoralidad que reinaba para ese momento en la iglesia católica… pero además, el Papa estaba loco, y en su demencia tuvo la perversión de nombrar Cardenal a su nieto de tan sólo 12 años de edad.

Nuevamente la sombra del envenenamiento recae en el Pontificado Romano, cuando el 2 de julio de 1492 se anuncia la muerte del Papa Inocencio VIII

Las sospechas recen en el Cardenal Rodrigo Borgia, quien se manifestaba abiertamente por codiciar la corona que le acreditaba el cargo de Vicario de Cristo, y reclamaba para sí toda la CONSPIRACIÓN que logró la unión de dos reinos y la expulsión de los musulmanes de la Península… Ningún otro cardenal se atrevería a optar al cargo papal ante el temor de ser asesinado… Y en un cónclave de magia, miedo y corrupción, el 6 de agosto de 1492, a tan sólo dos meses del mal llamado “Descubrimiento de América”, se reúne el coro cardenalicio para debatir la sucesión papal, donde todos apostaban a la designación del Cardenal Rodrigo Borgia.

Al medio día, en momentos en que los feligreses esperaban la designación del nuevo Papa, ocurre un fenómeno celestial, cuando la multitud aglomerada en la plaza de San Pedro, dirigen su mirada al cielo para observar tres soles, quizás por efecto de una refracción que ilumina el ambiente en tonos naranjas y rojo sangre, como si el cielo vaticinara el destino fatal que le deparaba a un continente y a millones de sus habitantes… El fenómeno celestial impacta en los presentes que buscan refugio para huir de la extraña refracción de las tres luces que iluminaban la Capilla Sixtina del palacio Papal.

Fue un fenómeno de tres soles que bien podríamos interpretar como una señal divina que anunciaba la CONSPIRACIÓN COLOMBINA con la participación de tres funestos personajes para el destino de un continente: El Papa Borgia, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla.

Las tres luces será interpretado por la Curia Romana como una señal que iluminó los tres poderes de los Estados Pontificios: material, espiritual y celestial… mientras que los historiadores que defienden la tesis del “Descubrimiento de América”, lo relacionaron como una señal divina que guió a las tres carabelas de Colón al Nuevo Mundo: la Pinta, la Niña y la Santa María… Fue un fenómeno extraordinario que ha quedado en la memoria de los cronistas de la época, y al que la ciencia ha querido buscar una explicación en el campo de la refracción solar y el hielo en la atmósfera.

…Y en esa aura celestial que teñía el cielo de sangre, la penumbra de la noche tendía un velo de oscuridad sobre lo que le deparaba a la santidad católica… Se abren las ventanas del cónclave para anunciar el nombre de Rodrigo Borgia como el nuevo Papa santificado como Alejandro VI… Es el segundo Papa de la familia Borgia después de 37 años… El primero fue Alfonso Borgia santificado como Calixto III en 1455… Alejandro VI es coronado en la escalinata de la Basílica de San Pedro, en presencia de los embajadores plenipotenciarios de Italia, Francia, Alemania, Portugal, Castilla, Aragón y del séquito de cardenales que gobernaban los Reinados y Principados… Es así como 1492, no sólo significó la ruptura definitiva de la moral y la santidad cristiana, sino una fecha memorable para el destino del Nuevo Mundo.

1492 será la fecha que decidirá el destino de un Continente, de 60 millones de sus habitantes y 10 mil años de su historia

Colón por Salvador Dalí

1492 es la fecha que el mundo conmemora como la fecha del “Descubrimiento de América”, que España ovaciona como “El Día de la Raza”, que en Santo Domingo se celebra como “El Encuentro entre dos Mundos”, la que Juan Pablo II bautizó como “El Día de la Evangelización”, que en Venezuela se recuerda como “El Día de la Resistencia Indígena”, y que yo denuncio como “El Día del Holocausto”, porque esa fecha cambió el rumbo de la iglesia, el destino de un continente y la evolución de la especie humana, por ser la fecha de una CONSPIRACIÓN que tendrá como protagonista al mítico Cristóbal Colón… Es la fecha en que se desbordó toda la barbarie acumulada en más de 1450 años de cristiandad pontificia, y salvo algunas excepciones, la iglesia apostólica y romana será eclipsada por la maldad que imperará en la Curia Pontificia en los siguientes 12 años con la elección del Papa Borgia, Alejandro VI y su séquito cardenalicio.

1492 es también la fecha en que se expulsó a los musulmanes, y con la toma de Granada, Alejandro VI impuso el catolicismo, en tierras que por 850 años fueron adoctrinadas por el Islam

Ahora el problema económico se hacía más patético, ya que con el fin de la guerra y la expulsión de los musulmanes, terminaron las fuentes ilimitadas de ingresos… Los campos de cultivos fueron devastados… Ya no había la excusa de la guerra fraticida para justificar la hambruna, y el poder católico ya no asustaba con sus Tribunales de Inquisición para buscar mujeres herejes, y de esta forma obtener riqueza fácil con el soborno, el chantaje, los indultos, y los “Pases Celestiales“… Muchos judíos y musulmanes se convirtieron al catolicismo para salvar sus vidas, y se acabó la extorsión religiosa con la aparición del “Gueto” en distintas ciudades, como un recinto amurallado de reclusión para judíos, musulmanes, enemigos del reino y enemigos del Pontificado.

Los “Guetos” serán las prisiones públicas que en los próximos siglos se construirán en la mayoría de los países de Europa para represar la fe y los dogmas en franca contradicción al catolicismo

La situación económica de los reinos se agrava aún más, cuando los agiotistas de la corte, conocidos como “Taula de Canvi”, ya no disponían con más recursos para financiar las guerras y el lujo que ostentaban los reyes de Castilla, Aragón y los Estados Pontificios con su sede en Roma.

La guerra había saqueado las finanzas..!

En ese panorama de crisis económica que había dejado la guerra entre moros y cristianos, nuevamente aparece en el escenario el Papa Borgia, el genio de la CONSPIRACIÓN, y artífices del complot que logró la unificación de los reinos de Aragón y Castilla… Ya lo advertía Maquiavelo:

“Alejandro VI nada hizo sino decepcionar, y en nada pensó más durante toda su vida; nunca hubo hombre alguno que tanto prometiera y nada cumplió. No obstante, en todo triunfó, pues estaba bien informado sobre su parte del mundo”

Los monarcas se juntan en una cofradía de intereses económicos: la reina de Castilla, Isabel, el rey de Aragón, Fernando, y el rey del Pontificado, el Papa Alejandro VI, para planificar una salida urgente a la crisis económica, y obtener las riquezas que necesitaban los tres reinos para mantener esos territorios conquistados por la fuerza y el terror de la Inquisición, que llevó a la hoguera a miles y miles de inocentes… Digo rey del Pontificado, por la manera absolutista de como el Papa Borgia degeneró la santa iglesia católica.

Los tres soberanos convocan una encubierta reunión que dignifica a Maquiavelo y denigra del nombre de Jesucristo y de su símbolo místico: La Cruz, que ostenta el máximo representante de Dios en la tierra: El Papa

ACTO GENOCIDA QUE SIGNIFICO:
La aniquilación de los habitantes del Nuevo Mundo, la devastación de sus ciudades, el saqueo de las riquezas y la destrucción de diez mil años de civilización

Si la historia no reseña esa reunión, no es por falta de pruebas, sino por el temor de narrar un acontecimiento que cambiaría la historia del Nuevo Mundo… Los hechos hablan por sí sólo… y aunque parece fantasioso, existió un plan perverso que tuvo como principal protagonista al símbolo emblemático del catolicismo: el Papa

Como ya ha sido señalado en el Capítulo I, es falsa la historia de un descubrimiento casual que nos ha insinuado la historia; como también es una mentira los bienaventurados personajes de Isabel, Fernando y el Papa Bogia, protagonistas de la historia fabulada del “Descubrimiento de América y Colón

Asistieron a esa reunión por invitación del Papa Borgia: Isabel de Castilla, Fernando de Aragón y los banqueros alemanes “Welser”, quienes junto con la casa comercial “Fúgger”, eran los mayores prestamistas de Europa… El objetivo de la reunión: obtener los fondos necesarios para la invasión del Nuevo Mundo…

La “Capilla Sextina” con sus murales pictóricos de Sandro Botticelli y retratos de Rafael, fue el lugar cumbre donde se concentró lo más representativo del poder de Europa… y quizás esa reunión satánica, fue la inspiración para que años después, el artista Miguel Ángel pintara en esta Capilla su obra maestra “El Juicio Final”… Sí, el Juicio Final pero del Imperio Americano..!

En esa “cumbre” de magnates: monárquicos, religiosos y financieros, se planificó el más brutal y encarnizado ensañamiento contra la raza humana, como fue la aniquilación de las culturas americanas..!

Culturas que ya se conocían desde tiempos inmemoriales, y cuyos vestigios culturales eran por todos conocidos… De esa CONSPIRACIÓN surgió la figura de Cristóbal Colón, convertido en el héroe, el mártir y el responsable de la conquista, bajo la excusa de un “Descubrimiento Casual” que respondería ante la historia por las atrocidades que se derivarían por la invasión… Así mismo se ordenó callar la historia en un “limbo” intelectual que perdurará por casi trescientos años, lapso en el cual se prohibirán los escritos referidos al momento de la invasión americana, y serán llevados a la hoguera: poetas, escritores, filósofos, intelectuales y mentes científicas que destacarán en la Europa dominada por el catolicismo… Apenas los artistas plásticos y constructores, sobrevivirán a la barbarie católica, no por su arte, sino por la necesidad de utilizar sus servicios en el decorado ostentoso de Palacios e Iglesias.

Fue un Plan Macabro que les permitió a los tres participantes: riquezas infinitas y un poder absoluto… Por el éxito del Plan Macabro y en agradecimiento de la iglesia, el Papa Borgia le otorgará a los reyes Isabel y Fernando, el excelso título nobiliario de “Reyes Católicos”, que los inmortalizará ante la historia, como símbolos emblemáticos del catolicismo, y que irónicamente los americanos celebramos cada 12 de octubre en remembranza al año de 1492, como la fecha del “Descubrimiento de América”

..digo celebramos de manera sarcástica, puesto que ese Plan Macabro significó: planificar el exterminio sistemático de todas las civilizaciones que habitaban las vastas regiones americanas

La historia fantasiosa del anuncio del “Descubrimiento de América”, nos cuenta que luego que la flota invasora regresa a España el 4 de mayo de 1493, el Papa Borgia, Alejandro VI, publica solemnemente una Bula donde hace entrega formal a los Reyes Católicos de todos los territorios de las Indias Occidentales recién descubiertas… Fue la formalización de la CONSPIRACIÓN para iniciar en saqueo de todas las riquezas y la esclavitud de los pobladores de esas tierras; de esta forma. Alejandro VI favoreció la exclusividad de Portugal y España para sus rutas hacia África y América.

La conspiración involucró a Portugal, pues tenía con la corte de los reyes “católicos” un tratado marítimo llamado “Alcacovas-Toledo”, que fue remediado por el papa Alejandro VI en cinco bulas:

1) Bula Inter coetera (3 de mayo de 1493): donó a los Reyes Católicos las tierras situadas al occidente que no pertenecieran a otros príncipes cristianos.
2) Bula Eximiae devotionis (3 de mayo de 1493): ratificó y clarificó las concesiones hechas a los Reyes de Castilla por la bula anterior.
3) Segunda Bula Inter coetera (4 de mayo de 1493): fijó una línea demarcatoria entre los territorios pertenecientes a España y Portugal, situada a cien leguas al oeste de las islas Azores y Cabo Verde. Dado que la latitud de ambos archipiélagos es diferente, la línea no era derecha y no se podía utilizar un meridiano para precisar la demarcación. Ello daría origen al Tratado de Tordesillas del 7 de junio de 1494, firmado entre los monarcas de España y el rey de Portugal y de los Algarbes, en virtud del cual se establecía un reparto de las zonas de conquista y anexión del Nuevo Mundo, mediante una línea divisoria del Océano Atlántico y de los territorios adyacentes.
4) Bula Piis fidelium (25 de junio de 1493): concedió a fray Bernardo Boil amplias facultades espirituales, a quien los reyes luego enviaron a encabezar la evangelización en el Nuevo Mundo.
5) Bula Dudum siquidem (26 de septiembre de 1493): precisó el dominio castellano sobre las tierras que se descubriesen más allá de las encontradas por Colón.


 

El mapa muestra la línea de demarcación acordada mediante el Tratado de Tordesillas, firmado el 7 de junio de 1494 y ratificado, de un lado, por los Reyes Católicos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón el 2 de julio de 1494, y, de otro, por el rey portugués Juan II el 5 de septiembre del mismo año.

Pero como dice el refrán “El Crimen No Paga“, y hoy conocemos los detalles de la CONSPIRACIÓN:

Estas cinco Bulas junto con el Tratado de Tordesillas, contienen tres detalles que confirman mi denuncia: de que la historia de un descubrimiento casual por Colón, no es más que una Farsa y una Mentira que se repite una y otra vez para embaucar a los historiadores… Esta Bula es una prueba de que el Pontificado y todos los reinos de Europa, antes del mítico viaje de Colón, ya sabían de la existencia del Nuevo Mundo, de sus tesoros, sus riquezas y de los fabulosos imperios que existían en ese fabuloso Continente que llamaban el Reinos de las Indias: de su gente, sus pirámides, sus templos e envidiables adelantos científicos, como civilizaciones de un desarrollo envidiable en el Viejo Mundo.

Según cuentan los historiadores, Colón partió de Puerto de Palos el 3 de agosto, buscando una nueva ruta que lo llevaría a las Indias para buscar las especias que narró marco Polo, bajo la creencia de que la Tierra era un plato rodeada por abismos sin fin..! Según esos mismos historiadores, Colón regresó nueve meses después, el 4 de mayo de 1493, para anunciar: “El descubrimiento casual de nuevas islas en su ruta hacia la India”

Al respecto de lo que narra la historia fabulada de Colón y el Descubrimiento de América, esta Bula del Papa devela la gran mentira y la CONSPIRACIÓN:

1. La Bula dice: “todas esas islas y todas esas tierras”: Colón realizó cuatro viajes… el primero duró aproximadamente nueve meses, y en su recorrido de seis meses por mar nunca llegó a tierra continental… En ese Primer Viaje arribó a la isla Guanahaní que bautizó como San Salvador, divisó Cuba, y precariamente pudo desembarcar en una gran isla que bautizó La Española, hoy Haití y la República Dominicana, luego que la Santa María se destrozó contra los arrecifes… Por lo tanto al señalar la Bula “todas esas tierras”, se refería a un continente que según los historiadores, Colón nunca supo de su existencia, y que fue en su Tercer Viaje, cuando seis años después navegó por el Golfo de Paria, el 5 de agosto de 1498; y a pesar de divisar las tierras de Sudamérica, nunca se percató que esa extensión de costa pertenecía a un Continente.

¿..Cómo sabía el Papa de la existencia de un Continente..?

2. La Bula dice: “todas esas islas y todas esas tierras, que (…) desbordan de oro, especias y numerosos tesoros, situadas al Oeste y al Sur”: Ciertamente, esos fabulosos tesoros y especias constituían los tesoros americanos, pero que nunca fueron conocidos por Colón, ya que ciertamente, como dice la Bula, pertenecían a los vastos imperios Incas, al Sur, e imperios aztecas, al Norte, que invadieron Francisco Pizarro y Hernán Cortés, respectivamente, cuando ya Colón había muerto… Recordemos que en sus Cuatro Viajes, Colón nunca conoció los fabulosos tesoros americanos: ni la vainilla, ni el cacao, ni el tabaco, ni las fresas, ni el ají, ni las numerosas especias de la vasta flora americana… Apenas pudo recoger unas pocas cuentas de oro de los nativos taínos que habitaban La Española… Colón muere en Valladolid el 20 de mayo de 1506, y el fastuoso Imperio Azteca es conocido trece años más tarde, cuando Cortés arriba al valle de México en 1519; mientras que el Imperio Inca fue conocido por Pizarro en 1532, o sea, veintiséis años después que muere Colón… En cuanto al tesoro de los chibchas y sus leyendas del Dorado, se conocieron en 1539 cuando el conquistador Jiménez de Quesada arribó a la planicie de Cundinamarca, región que bautizó con el nombre de Nuevo Reino de Granada, y ya habían transcurrido 36 años de la muerte de Colón.

¿..Cómo sabía el Papa de la existencia de los fabulosos tesoros de los maya de Centroamérica, del oro de los Inca en Sudamérica, los fastuosos metales preciosos de los chibchas y las piezas de oro de los tatuy, en Venezuela, que usaban los nativos como monedas en sus transacciones comerciales..?

3. La Bula dice: “todas esas islas y todas esas tierras… situadas al Oeste y al Sur de la línea que va del Polo Norte al Polo Sur”: es decir, que la Bula ya da por sentado la existencia de dos Polos Magnético y la línea ecuatorial, cuyas latitudes determinan la redondez de la tierra, y la posición equidistantes de los meridianos Norte y Sur, como la geomorfología terrestre que ya era conocida por los eruditos de la época; es decir, que Europa sabía que la tierra es redonda.

¿..Cómo sabía el Papa la existencia de los Polos..?

Estos tres argumentos señalados en la propia Bula, echan por tierra la mentira de la “Tierra Plana y el Descubrimiento Casual de Colón”… Es la mentira que se estudia en las escuelas, la que dibujan todos los niños del mundo, y la que ha permitido los más emotivos discursos y celebraciones cada 12 de octubre.

La Bula del Papa Borgia es la confesión del Holocausto Americano, como una estrategia planeada sistemáticamente para aniquilar las culturas americanas

Ya no se trata de una simple especulación, que encontraría en los detractores de la historia suficientes argumentos para echar por tierra mi tesis del “Holocausto Americano”… Estamos evaluando un documento de la época, que está firmado nada más y nada menos que por el Papa, como el principal protagonista e instigador del exterminio de más de 60 millones de americanos en los años siguientes a la invasión; documento que puede ser verificado en los Archivos de India en Sevilla, donde están depositados los documentos de la CONSPIRACIÓN.

A partir de la invasión del Nuevo Mundo, el Papa Borgia se convirtió en el potentado más adinerado de Europa, atesorando las inmensas riquezas en oro, piedras preciosas, especias y esclavos que llegaban en barcos procedentes de América… Por otra parte, tales fueron las riquezas en plata y oro que llegaban a la Península Ibérica, que Fernando e Isabel acuñaron monedas que invadieron toda Europa, generando una inflación galopante como nunca antes vista, que cambió el panorama económico del continente europeo… Miles y miles de monedas de plata y oro comenzaron a circular, permitiéndoles a los Reyes Católicos riquezas infinitas para expandir sus dominios más allá del Mediterráneo.

Los palacios fueron decorados con esculturas de madera forradas en láminas de oro procedentes de los invalorables objetos de los nativos americanos, los cuales eran derretidos en los talleres de orfebres de la Corte; mientras que la mayoría de los utensilios de oro y plata se fundían para acuñar las monedas de los Reyes Católicos… El Papa atesoraba los objetos en el Museo del Pontificado que fue creado especialmente para exponer el fruto de la victoria… Apenas un ejemplo del saqueo que sufrió el Nuevo Mundo, lo constituye la Catedral de Sevilla, que hoy muestra en el Altar principal un derroche de lujo en esculturas de madera forradas en más de 500 kilos de láminas de oro y plata.

Se estiman en más de 300 barcos repletos de tesoros que, provenientes del Nuevo Mundo, llegaban mensualmente al puerto de Cádiz en la Península Ibérica

La invasión del Nuevo Mundo significó riquezas incalculables para los reinos de Castilla, Aragón y los Estados Pontificios… Los Welser, como la familia de banqueros alemanes de Augsburgo, fueron los principales beneficiarios en las concesiones que otorgaban los reyes y el Sumo Pontífice… Por el éxito del Plan de Invasión, el Papa Borgia otorgó a Isabel y Fernando la Bula “Inter Caetera” donde les cedía en Patronato los dominios de todas las tierras del Nuevo Mundo, y a su vez autorizaba el exterminio de los nativos que no se doblegaran a la autoridad papal… Este mismo Papa que denigraba los sanos principios de la religiosidad, es el mismo personaje que entregó a Fray Bernardo Boil la “Bula Piis Fidelium” del 25 de junio de 1493, que concedía amplias facultades para la Evangelización del Nuevo Mundo, autorizando con ello a los sedientos conquistadores el asesinato de los nativos americanos… A partir de ese momento, todos los asesinos tenían “Licencia Divina” para cometer todo tipo de atrocidades bajo el falso argumento de la “Evangelización”… Y para justificar el aberrante mandato papal de asesinar a mansalva, Alejandro VI, en su mente maléfica, como lo calificaba Maquiavelo, inventa un argumento divino que sólo existía en la mente perversa de este siniestro personaje, y que será la base jurídica del Patronato, que le permitía a los Reyes Católicos nombrar los representantes del Clero y de los Tribunales de Inquisición, que colocaba a los plebeyos como serviles de ambos reinos:

“La gente que poblaba el mundo tenía autonomía política, pero a la llegada de Jesucristo, todas las potestades de esos gentiles se le transfirió a Jesucristo, y a su muerte en la cruz, el Pontificado asumió su representación en la vida terrenal; derechos que provienen por delegación dada por Jesucristo a San Pedro, y éste a su vez tenía facultad plenaria para delegarla en sus sucesores papales”

Conforme a esta doctrina inventada por el Papa Borgia, la cual no aparece en las escrituras bíblicas, la potestad de los pobladores americanos desaparecía para recaer en los designios del Pontífice Romano, que a su vez entregaba a los Reyes Católicos por las Bulas 3 y 4 de mayo de 1493, concediendo a los Reyes el derecho de gobernar “El reino de las Indias“, como se llamó la vasta región americana que luego fue llamada el Nuevo Mundo.

Los Welser, banqueros alemanes que participaron el la explotación del Nuevo Mundo

Con esta autorización dada por el Papa, la reina Isabel “La Católica” y a Fernando “El Católico”, firmaban los títulos de posesiones llamados “CAPITULACIÓN”, que se les entregaba a los privilegiados conquistadores, en su mayoría representantes de los banqueros Welser, el cual se encabezaba con la siguiente leyenda:

“Por donación de la Santa Sede Apostólica, somos señores de las Indias Occidentales, islas y tierra firme del Mar Océano, descubiertas y por descubrir, y que pertenecen a la Real Corona de Castilla”

Al arribar las naves españolas, de inmediato los nativos eran atrapados y amarrados en “fila india”… Cada nativo era llevado ante el jefe de la expedición, poseedor del “Contrato de Capitulación”, y el séquito de frailes católicos que acompañaba al conquistador… Un soldado colocaba la filosa espada sobre el hombro del infeliz, obligándolo a inclinarse ante la cruz, besar la Biblia, venerar la bandera española, y a firmar el acta de “Requerimiento” como un contrato de sumisión… Sucedía corrientemente, y por razones obvias de entendimiento del lenguaje e ímpetu aguerrido del nativo, que éste se negara a cumplir al menos una de las órdenes… si ello ocurría, era razón justificada para cortarle el cuello con la misma espada que pretendía humillarlo.

Este acto de barbarie formaba parte del procedimiento evangelizador bajo el nombre de “Justicia Cristiana”, aceptado y promovido por el Pontificado mediante la “Doctrina de la Justa Guerra”, que la iglesia católica se encargó de endulzar con palabras y oraciones de una religiosidad infinita, que pretendía ocultar el holocausto americano.

Pero la otra historia, la verdadera y la que todos debemos conocer, fue escrita precisamente por un fraile español, apenas ocurrido el descubrimiento, como tripulante de las “misiones evangelizadoras” que llegaron al Nuevo Mundo

Es una historia espeluznante y cuya veracidad no se pone en duda, puesto que constituyó una denuncia a la barbarie cometida por los colonizadores contra los habitantes del Nuevo Mundo, amparados por el Papa en su ambición insaciable de riquezas y poder… Así lo escribió el Libertador:

“Han sido innumerables e incomparables los asesinatos y atrocidades cometidos por los españoles, para destruir los habitantes de América después de la conquista; con el fin de conseguir la tranquila posesión de su suelo nativo… Han sido deplorados por el gran filósofo y filántropo Bartolomé De Las Casas” Simón Bolívar

Fray Bartolomé De Las Casas nació en Sevilla España en el año de 1474 y falleció en Madrid el 29 de julio de 1566… Después de graduarse, emprendió en 1502 el viaje hacia el Nuevo Mundo, estableciéndose en la isla de “La Española”, hoy Santo Domingo, cuando habían transcurrido apenas diez años del descubrimiento.

Ocho años después, en 1510, Fray Bartolomé De Las Casas hace votos sacerdotales y se dirige con su amigo Diego de Velázquez a la conquista de Cuba… En la isla permaneció dos años, donde recibió el beneficio de una “Encomienda“.

La Encomienda era institución creada por el Sumo Pontífice para la colonización, para darle marco jurídico a la explotación de las tierras, la esclavitud y exterminio de los nativos americanos… Mediante este mecanismo perverso con aires de religiosidad, se creaba un derecho otorgado por los Reyes Católicos en favor de un súbdito español (encomendero), con el objeto de que éste percibiera los tributos o los trabajos que los súbditos indios debían pagar a la monarquía, y, a cambio, el encomendero esclavizaba a los nativos, con el derecho “divino” de exterminar aquellos que no renunciaran a sus creencias religiosas, no aceptaran el adoctrinamiento católico, no reconocieran la autoridad del rey, o que en su rebeldía innata del indígena, no adoptaran una actitud sumisa ante el encomendero.

El establecimiento legal de las encomiendas o de los repartimientos de indios, surgió de una Real Provisión de 20 de diciembre de 1503, en la que se establecía la esclavitud de los indios y el buen trato, siempre y cuando cumpliera con las obligaciones que se les exigía para convivir con los europeos… Este documento, elaborado por un consejo de juristas y teólogos, tenía como objeto garantizar la mano de obra necesaria para explotar las minas y asegurar el asiento de una población europea que afianzara la colonia. Mostraba, asimismo, la intención monárquica de legitimar sus decisiones, y de que sus actuaciones fueran “conformes a derecho humano y divino”.

El sistema de la encomienda, implantado inicialmente en la isla La Española, constituía una delegación del poder real en el encomendero para recoger el tributo y usar los servicios personales de los indios, pero la monarquía, que velaba por sus propios intereses, no hizo nunca concesión de este derecho a perpetuidad, excepto en México con Hernán Cortés. En la práctica, la encomienda fue el subterfugio legal que enmascaraba los abusos cometidos por los conquistadores con los indios… La deplorable situación a que estaban sometidos los indios provocó, que ese fraile, Bartolomé de Las Casas, reaccionara ante la Curia Pontificia para denunciar las atrocidades cometidas por los conquistadores.

El Papa Borgia, Alejandro VI, había emitido tres Bulas para otorgar a Castilla, Aragón y Portugal, el derecho y la obligación de convertir al cristianismo a la población del Reino de las Indias

En tal sentido, las denuncias de Fray Bartolomé De Las Casas recaían directamente en el Sumo Pontífice, como instigador y promotor de la explotación irracional, y del exterminio que se estaba sucediendo en todas las regiones del Nuevo Mundo.

De las Casas tuvo que enfrentar la arremetida de su propia iglesia y de una monarquía que no reconocía a los nativos como seres humanos, ya que en la opinión de la Curia, los indios no tenían alma ni hacían pleno uso de la razón..! De Las Casas terminó proscrito en una abadía, y con el transcurrir de los años, sus detractores lo acusaron de crear la “Leyenda Negra” de España, a causa de la “exageración” con que denunció la matanza de los indios.

El fraile Bartolomé De Las Casas, tuvo la valentía de recopilar toda su vivencia sobre el exterminio en el Reinos de las Indias; escritos que se conocerán como “Brevísima relación de la destrucción de las Indias”, donde narró con lujo de detalles la barbarie, torturas y asesinatos, cometidos por los conquistadores contra los inocentes pobladores que habitaban esas tierras americanas… Una crueldad muy bien planificada por el Imperialismo Monárquico y Religioso para expoliar las riquezas del Nuevo Mundo, exterminar su cultura y a millones y millones de seres humanos… Los siguientes episodios son sólo un pasaje superficial de los miles que dejó escrito De Las Casas, los cuales han sido interpretados en sus textos para mejor comprensión, ya que el original está escrito en “Castellano Antiguo”; así denunció el Fraile De Las Casas:

“Las crueldades de los malvados invasores no tenían límites. En sus doctrinas religiosas, los indios creían en un Paraíso donde viajaban las almas después de la muerte… El respeto al cuerpo humano y a la carne de sus hermanos indios, se evidenciaba en los ritos funerarios que precedían a la muerte de uno de sus integrantes… Los pestilentes y abominables europeos, sabían de esas creencias religiosas, y para saciar sus bajos instintos y como una forma de someter a los indios insurrectos, se apresaban veinte mil indios y no se les daba de comer por varias semanas… Luego sus hijos eran descuartizados y sus partes colocadas en hogueras, para que los cautivos se vieran en la obligación de comer a sus propios hijos, y de esta manera terminaban sumisos a la autoridad del encomendero”

“Nunca vi hombres tan inhumanos, tan sin piedad y tan feroces bestias… Sólo por riquezas..! En una búsqueda de experimentar nuevas formas de torturas, trajeron, enseñaron y amaestraron perros bravísimos, que hacían pedazos a un indio y lo comían como cerdo… Si en algún momento un indio mataba a un cristiano, la Ley era matar a cien indios… Un nuevo gobernador llamó a los indios escondidos en la selva, y luego de convencerlos de su buena voluntad, hizo meter en una choza muy grande a 300 señores. Luego, ordenó cerrar la entrada y encendió fuego”

“Sólo por divertirse, ataban a los niños indios a dos caballos y los tensaban lentamente hasta que los briosos corceles les arrancaran las extremidades. Los padres eran sometidos a la misma tortura, pero ante la resistencia que oponían los fuertes músculos, con la espada les cortaban piernas y brazos. El dorso sangriento aun con vida se retorcía del dolor, tiñendo de rojo los verdes campos americanos que una vez cobijaron a los inocentes indios, mientras los caballos despavoridos corrían con los miembros desprendidos y ensangrentados… Los malvados invasores disfrutaban cortándoles las orejas, los labios y la nariz a los jóvenes, quienes huían ensangrentados hacia el matorral entre burlas y risas de esos sanguinarios que se hacían llamar colonizadores… Para acelerar la matanza, en grupos de ocho mil indios se les obligaba a trabajar sin darles comida, ni agua, hasta que caían muertos de sed y de hambre. Siete años tardaron los conquistadores en acabar con todos los indios de Guatemala”

“San Juan y Jamaica eran islas de gente felices donde habitaban más de 700.000 almas, las cuales fueron asesinadas y hoy están despobladas. Otras 30 islas en más de dos mil leguas también están despobladas y desiertas, ya que sus habitantes también fueron asesinados”

“Los conquistadores obligaban a los indios a sacar perlas de la manera más cruel. No hay peor suplicio infernal que se le pueda comparar: Los metían a la mar a cinco brazas de hondo desde la mañana hasta ponerse el sol. Si tratan de descansar los apuñalan. En pocos días mueren sangrando por la boca o los devoran los tiburones. La mayoría preferían morir ahogados antes de continuar el suplicio. Una nave puede navegar de isla en isla sin instrumentos, guiándose solamente por los cuerpos que flotan de los indios que en miles son lanzados al mar”

“Las razones por la que han asesinado tanta gente, es por hincharse de las riquezas de oro y una insaciable codicia que nunca se había visto en el mundo. En La Española los cristianos con sus caballos y espadas comienzan la matanza, desbarrigan a las mujeres paridas y despedazan a los niños y ancianos. Tomaban los niños de las tetas de la madre por las piernas, y daban de cabeza con ellas en las rocas. Otros bullían los cuerpos de niños en los ríos riendo y burlando. Hacían una horca larga que no permitía juntar los pies a la tierra, y de trece en trece colgaban a los indios, para luego colocar leña a fuego lento y los quemaban vivos hasta los tuétanos”

“Semejantes actos afligen a los más endurecidos, y excitan justa execración contra aquellos que los han perpetrado… Son hechos abominables para deshonrar el género humano, que con tanta frecuencia se repitieron durante la época del descubrimiento” Simón Bolívar

“Entre los ingeniosos métodos de tortura que aplicaban a los inocentes indios, se les untaba el cuerpo de miel para que los picasen los insectos y murieran entre gritos y alaridos… Comúnmente mataban a los señores nobles de la tribu, haciendo unas parrillas de vara a la cual le ponían fuego lento para que, poco a poco dando alaridos en aquellos tormentos desesperados, se les salía el alma… Cuando los alaridos no dejaban dormir al capitán conquistador, les metía palos en la boca para que no sonasen… Nunca vi hombres tan inhumanos, tan sin piedad y tan feroces bestias. Sólo por riquezas… Inventar nuevas formas de tortura se convirtió en una competencia entre los que se hacían llamar colonizadores… Los gritos y alaridos de sus victimas medían la intensidad del dolor infringido a los indefensos nativos americanos… Untaban aceite a los cuerpos desnudos y pegaban paja seca en todo el cuerpo que luego encendían. Las risas de los malvados se intensificaban con los alaridos de los inocentes que eran quemados en vida. Miles de nativos eran apresados sólo para cortarles las manos y dejarlos huir hacia los montes, para de esta forma impresionar a los otros que estaban escondidos y se rindieran a los conquistadores”

“Los cristianos utilizaban a los indios como bestias de carga, se hacían montar en hamaca atada a la cabeza de cada indio por 200 leguas. Cuando un indio caía al suelo por cansancio, la caminata no se detenía, y la cabeza se desprendía por el peso de la carga, cayendo el cuerpo hacia el otro lado. Se construyeron monturas para los indios como si fueran bestias de carga… Cualquier frase es poca para describir las torturas, violaciones y crímenes. Afirmo que toda la muchedumbre de la isla Española fueron muertas”

“Con la crueldad y el cinismo que los caracterizaba, los conquistadores engañaban, robaban y asesinaban sin importar el sexo ni la edad… Son tanta la cantidad de muertes, torturas y crueldades que no podría lengua humana decirlas”

“A los esclavos no le daban de comer sino yerbas; a las mujeres paridas le sacaban la leche de las tetas para que murieran las criaturas, cesando así la generación de indios”

“El exterminio de los nativos insulares no tuvo mayor resistencia y pronto las islas del Caribe quedaron despobladas. En una acción conjunta, cientos de barcos habían desembarcado, sorprendiendo a los infelices nativos no acostumbrados a los enfrentamientos bélicos. En la Española, los Caribes se enfrentaron con flechas a las poderosas armas de pólvora de los enloquecidos europeos, sedientos de la recompensa que pagaban los Reyes Católicos por cada “mano” cortada a un nativo. Ante el triunfo contundente en el Caribe, los invasores se fortificaron para prepararse a la aventura en tierra firme. Desde el norte de México hasta la Patagonia, quedaban importantes civilizaciones por destruir… Los ignorantes invasores, forjaban el hierro de sus espadas enfriando el metal en la sangre de los indígenas que en miles eran desangrados por los herreros, ante la creencia de que ello los harían invencibles”

“En México agruparon 6.000 indios en un solar frente a una inmensa pirámide y durante tres horas estuvieron los españoles descuartizando vivos a las indefensas almas… En su desesperación e impotencia, las mujeres y niños se ocultaban entre los sangrientos cuerpos que en miles se acumulaban en el piso; no contando que los sanguinarios esperaban pacientemente hasta que asomaban la cabeza… De nada servían las súplicas y los llantos, de igual forma esos inocentes cuerpos eran descuartizados. La “Noche Triste” significó la muerte de 100 mil aztecas a manos de Hernán Cortés. Así estuvieron los españoles por siete años: torturando, quemando vivo a los hombres y descuartizando a las mujeres y niños, colgándolos luego en largas varas… Júzguese aquí cuantas sería el número de la gente que consumirían… Los cristianos llegan a los pueblos de indios a robar y matar de la manera más brutal”

“Las regiones del Sur fue con la que más han hecho estragos, asolado y despoblado, por ser la tierra más rica y más próspera de oro y de población que hay, con más de dos millones de indios que habría que destruir en dieciséis años. Los tiranos alemanes resultaron más bárbaros y sanguinarios en contra de los inocentes indios”

“Los mercaderes Alemanes con trescientos o más hombres llegaron a esas tierras, hallando aquellas gentes mansísimas como ovejas, como las halladas en otros lugares de las indias antes que les hagan daño los invasores”

“Los mercaderes Alemanes entraron con mayor crueldad que ningún otro tirano que hemos visto, parecían crueles tigres y lobos rabiosos hambrientos de riquezas… Eran bestias que disfrutaban matando indios. Porque con mayor ansia y ceguera rabiosa de avaricia y más exquisitas maneras e industrias para robar plata y oro a esas tierras que le fueron otorgadas en encomienda. En cualquier parte del territorio se encontraba a las aves de rapiña que asaltaban cualquier caserío, choza, cueva o lugar donde alguna vez habitaron los indios. Cuando la frustración se apoderaba de estos malvados, arremetían sin piedad contra los inocentes pobladores”

“Todas las torturas inimaginables fueron aplicadas a los indios para que dijesen el lugar donde se extraía el oro”

“Son tantos y tales los estragos, crueldades, matanzas, destrucciones, robos, violaciones, violencias y tiranías que han realizado en esta gran tierra, que todas las que he dicho son nada en comparación de las que se hicieron; pero aunque las dijéramos todas, que son infinitas, las que no he mencionado son las más abominables”

“La historia relata aquellos espantosos acontecimientos que Las Casas vio con sus propios ojos. Esta nueva y hermosa porción del globo, poblada por nativos indios, regada después con la sangre de más de veinte millones de víctimas; y vio también las más opulentas ciudades y los más fértiles campos, reducidos a hórridas soledades y a desiertos espantosos. La destrucción de los Incas y casi toda la población del Perú; así como los sufrimientos que experimentaron el rey Inca Tupac Amaru y toda su real familia. En México más de un millón de sus habitantes han perecido en las ciudades pacíficas, en los campos y en los patíbulos” Simón Bolívar

Simón Bolívar se refería al episodio despiadado de los conquistadores en contra de José Gabriel Condorcanqui, descendiente del inca Tupac Amaru… Este valeroso nativo estudió con los jesuitas en Cuzco y fue nombrado cacique de las regiones de Tungasuca, Pampamarca y Suramaná. Los elevados impuestos y los nuevos repartimientos de tierras realizados por el virrey Agustín de Jáuregui, provocaron que Condorcanqui encabezara en 1780 una de las sublevaciones más importantes de la época colonial de indios y mestizos que se sucedieron en América: Se proclamó Inca y cambió su nombre por su pariente Tupac Amaru, último soberano inca asesinado en el peor de los martirios en 1572, por haberse sublevado contra la autoridad, y juzgado por alta traición, fue ejecutado públicamente en la plaza de Cuzco, desapareciendo con él la dinastía de los soberanos incas… José Gabriel Tupac Amaru hará lo mismo que su antepasado inca, y con un grupo de rebeldes nativos sitiarán la antigua Capital Inca… Será derrotado por Gabriel de Avilés en 1781; hecho prisionero, lo obligaron a presenciar en la plaza de Cuzco el sacrificio de su esposa, su hijo, su cuñado y la cacica de Acos… Después, al igual que hicieron con su antepasado, lo tendieron sobre el suelo, lo amarraron a cuatro caballos, que al arrancar al galope, lo descuartizaron vivo en un indescriptible tormento, frente al resto de su gente que gritaba de ira y dolor, al ver el cuerpo retorciéndose en un infernal alarido.

Lo narrado por Las Casas es la verdadera historia del mal llamado “Descubrimiento de América”, que le planteó a España la necesidad de explicar la conquista, la esclavitud y aniquilamiento de millones nativos, con el cinismo de usar la expresión cristiana “En Nombre de Dios”, como el único argumento para justificar lo injustificable.

El Fraile De Las Casas fue perseguido, marginado y recluido por su propia iglesia, ante las denuncias tan evidentes y los hechos tan abominables que escribió… Fueron tan crueles e inhumanos, que el Papa en su sarcasmo se vio obligado a pronunciarse, pero sólo se limitó a cambiar el término de “Conquista” por el de “Pacificación“.

“Se habla de la felonía conque Napoleón Bonaparte trató a los reyes de España Carlos IV y a Fernando VII, es mi opinión que es un acto manifiesto de retribución divina, y al mismo tiempo una prueba de que Dios sostiene la causa justa de los americanos, ya que al monarca de México Moctezuma fue preso por Cortés y muerto; y Atahualpa, Inca del Perú, destruido por Francisco Pizarro y Diego Almagro. Existe una gran diferencia entre la suerte de los reyes españoles y de los reyes americanos que no admite comparación. Los primeros son tratados con dignidad y conservados, para que al fin recobren su libertad y trono; mientras que los últimos sufren tormentos inauditos y vilipendios más vergonzosos”

Pero lo más irónico… es que luego de 500 años..! esos mismos argumentos religiosos fueron utilizados por la diplomacia para celebrar en pomposos actos de resonancia mundial la llegada de Colón al Nuevo Mundo, y hasta se celebra como “Día de Júbilo Nacional” en todo el planeta, el 12 de octubre como “El Día de la Raza”… La triste verdad, es que ese día nefasto para América es un día de luto, de dolor y de llanto… Es el día del holocausto más dantesco de toda la historia de la humanidad..! porque a partir del 12 de octubre y en los próximo 20 años, más de 60 millones de nativos serán exterminados y sus ciudades sepultadas, junto con las civilizaciones más avanzadas que ha conocido la historia: mayas, aztecas, toltecas, incas, caribes, chibchas, timoto-cuicas, arawakos… en fin… culturas que hoy a los ojos de los arqueólogos y antropólogos están sorprendiendo al mundo por su organización social y desarrollos urbanísticos, culturales y científicos.

Toda una revolución intelectual entre los eruditos de la Corte, fue la interpretación que obtuvieron de los libros (códices) maya y aztecas que llegaron de México, los cuales eran fabricados usando la corteza vegetal del amate, y se sabe que también utilizaron la piel de venado especialmente tratada. Formaban largas tiras dobladas como biombo, y las recubrían con una fina capa de estuco, sobre la que dibujaban extraños jeroglíficos que no han podido ser descifrados.

Los códices eran considerados como libros sagrados, que registraron noticias, crónicas y hechos históricos; haciendo gala de la precisión de sus sistemas cronológicos y de su literatura; y dieron cuenta de su arte, así como de sus conocimientos en astronomía, ingeniería, geometría, medicina y botánica, para constituir un aporte incomprensible para esos teólogos contaminados por el tabú, el veto y la ignorancia que exigían las Sagradas Escrituras.

Todo un mundo científico e incomprensible del Nuevo Mundo se develaba en los lúgubres pasillos de la Corte y de los Estados Pontificios… Por instrucciones del Papa se ordenó quemar todos los escritos de esas fabulosas culturas… Era la intención, desaparecer el inmenso legado científico de más de 10 mil años de evolución cultural… En México, los misioneros recopilaban todos los códices para alimentar las inmensas hogueras que convertían en cenizas el legado de milenarias civilizaciones… El caso más patético de la ignorancia religiosa lo realizó el español Diego de Landa (1524-1579), obispo y cronista de Yucatán. Ingresó como franciscano en el convento de San Juan de los Reyes de la ciudad de Toledo a los 17 años de edad. Ordenado ya de sacerdote, pasó a Yucatán en 1549. Tres años después fue nombrado guardián del convento de Izamal, quien ordenó desmantelar la mayor de todas las pirámides maya, para edificar con sus piedra un inmenso convento… Landa fue sorprendido por la sagacidad de los nativos, quienes fingieron ceder a la extorsión religiosa, para asistir obligados a las homilías católicas, abandonando sus cuevas de culto a sus dioses maya. Para sorpresa de los clérigos, los nativos habían escondido detrás de los altares católicos, las imágenes de sus deidades, las cuales eran honradas cada vez que asistían a las misas católicas… en represalia por tal actitud, Landa ordenó destruir todo el legado maya… y en un auto de fe que se celebró en la localidad yucateca de Maní, dispuso se quemaran todos los códices, pinturas, glífos y estatuas de madera y estuco de la milenaria cultura mayas.

De regreso en España, Landa escribió una obra titulada “Relación de las cosas de Yucatán”, donde tergiversó toda la cultura maya… y aquí lo más increíble..! No obstante la barbarie cometida por este religioso, su obra es utilizada como fuente de máxima importancia para el estudio de la cultura prehispánica

De los miles y miles de códices maya y azteca, apenas sobrevivieron tres, que han recibido el nombre de la ciudad en donde se encuentran: Dresde (Alemania), París (Peresiano) y Madrid (Trocortesiano); aunque se asegura que en los sótanos del Vaticano, en una de las tantas salas de misterios, deben existir códices reservados sólo para beneplácito de la Curia… Recordemos, que bajo el suelo del Vaticano existe un laberinto de salones y depósitos, cada uno más enigmático que el siguiente, como el “Salón Macabro”, reservado para almacenar partes de cuerpos de hombres, mujeres y niños beatificados por el catolicismo. Se le llama el “Arcano Archivo de las Reliquias”, con sus paredes rellenas de archivadores de madera y viejas estanterías con cajones, que contienen la dantesca recopilación de macabros objetos del cuerpo humano: dedos, fémur, radio, calavera, pie, corazón, prepucio, ojo, oreja, lengua, piel, sangre, cabellera, dientes, manos, costillas, cúbitos, en fin, órganos o partes reconocibles de un cuerpo humano que pertenecieron a un cadáver exhumado a solicitud del Vaticano. Estos objetos que son clasificados como “Reliquias Santas”, son distribuidos a las iglesias nuevas que inaugura el Vaticano, ya que según la norma católica, cada Altar debe contener un órgano o hueso del cuerpo de un Santo.

…y precisamente para dar cumplimiento a esta macabra costumbre católica de convertir el Altar de cada iglesia en un cementerio, que en nada se diferencia de la magia negra con sus ritos y muertos, es por lo que el Vaticano necesita beatificar personajes, como paso previo a la canonización que por orden del Papa lo convierte en Santo, y que cada año concentra a los más representativo de la Curia Romana en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, para elegir a esos personajes que donarán sus órganos para las nuevas iglesias que se instalarán en el mundo… Se cuentan por miles la cantidad de personajes que han sido bendecidos para ser venerados como santos… Para tener una idea de la cantidad de “santos” que fabrica cada año el Vaticano, como la primera materia prima para edificar futuras iglesias, lo significó los “santos” del fallecido Papa Juan Pablo II:

1978 hasta julio del 1997 Juan Pablo II había proclamado 278 santos. Entre ellos se cuentan 245 mártires y 33 confesores. Ha proclamado además en ese período 770 beatos, de los que 579 eran mártires y 191 confesores… El mismo Juan Pablo II está próximo a convertirse en un Santo, y parte de su cuerpo será inmortalizado en algunas de las catedrales que se proyectan construir en el planeta.

CON EL GENOCIDIO HISTÓRICO DEL FRAILE DIEGO DE LANDA SE INICIÓ LA DESAPARICIÓN DE TODO EL LEGADO CULTURAL AMERICANO

Era la intención, desaparecer el inmenso legado científico y cultural de más de 10 mil años de evolución… En México, los misioneros recopilaban todos los códices para alimentar las inmensas hogueras que convertían en cenizas el legado de milenarias civilizaciones… Ciudades completas fueron borradas de la faz de la tierra… Donde hasta ayer existió una raza que honró el arte y las ciencias, hoy no queda ni un rastro de su existencia… Con el transcurrir de los años, los que visitaron México, Honduras, Nicaragua, Salvador, Costa Rica, Panamá Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, no pudrían creer, que en estos vastos territorios de selvas, desiertos y montañas, existió una raza de nativos, cuyas ciudades fueron tan inmensas, tan impresionantes y tan llenas de gente alegre, que envidiarían a las metrópolis de Europa: Sólo México tenía cinco grandes reinos más grande y poblados que Toledo, Sevilla, Zaragoza, Barcelona y Valladolid juntos… El Perú con sus templos y pirámides, acomplejaban el fastuoso imperio de los egipcios… y Guatemala era un emporio de metrópolis maya.

Luego que se destruyó el vasto legado artístico y cultural, conforme al Plan de la CONSPIRACIÓN, se procedió a desmantelar las impresionantes metrópolis que una vez albergaron a esos millones de nativos que fueron exterminados: templos, pirámides, palacios, teatros, escuelas, observatorios y monumentos, fueron derribados piedra por piedra para edificar ciudades coloniales… Fue una obra que requirió de miles de esclavos, mucho de los cuales llegaban del África… Era inminente desaparecer esas impresionantes ciudades que no se correspondían con la versión de indios desnudos, bárbaros y caníbales, como describían los eruditos europeos a los nativos del Nuevo Mundo… La inmensa ciudad azteca de Tenochtitlan, rodeada de lagos y edificada con imponentes templos y pirámides, fue desmantelada piedra por piedra para construir con el material la actual capital de México… Lo mismo se hizo en todas las demás acrópolis americanas… Pero la urbe de América era mucho

más vasta e inmensa de lo que se creía… Cuando la obra de destrucción y desmantelamiento era imposible de realizar por su inmensidad y volumen de edificios, se utilizaron miles y miles de esclavos indígenas para sepultar la ciudad..! y aunque parece imposible “se tapiaron ciudades enteras de kilómetros y kilómetros cuadrados, muchas de las cuales están siendo desenterradas de las selvas”… El caso más evidente en la desesperación por borrar las inmensas metrópolis americanas, lo constituyó la impresionante obra de rellenar de tierra y escombros todo el centro ceremonial de Teotihuacán, luego de que fueron incendiados sus edificios.

Durante siglos en el valle de Teotihuacán a 45 Km de la Capital mexicana, sólo se distinguían cerros aislados en una inmensa llanura (foto de abajo), los cuales utilizaban los moradores mexicanos para la siembra de maíz, frijoles y el agave azul del cual obtenían la “tequila”… Nadie podía imaginar, que bajo esos montículos de tierra y escombros, se escondía una de las metrópolis más impresionantes de las culturas mesoamericanas.

En1884, el arqueólogo mexicano Leopoldo Batres, logra del presidente Porfirio Díaz, la autorización para dar inició a la exploración del lugar, descubriendo con sorpresa, que bajo toneladas y toneladas de rellenos de cascotes y tierra compactada, se encontraban edificios prehispánicos que fueron intencionalmente ocultados, en un trabajo faraónico que significó quemarlos, para luego cubrir con tierra y escombros una ciudad de 2000 templos, 300 pirámides, cientos de edificaciones, plazas, mercados, avenidas, observatorios, ciudadelas y un sin número de estatuas de piedra… en fin, fue una labor faraónica para sepultar 20 Km2 de edificaciones, incluyendo la monumental pirámide del Sol.

La ciencia ortodoxa nunca encontró una explicación para que los nativos realizaran una obra de tal envergadura, con el sólo propósito de sepultar esa inmensa metrópolis de pirámides de Teotihuacán.

Para los arqueólogos nunca pasó por sus mentes un holocausto de exterminio que fue planificado para aniquilar la cultura americana y borrar todo vestigio de su existencia

El siguiente paso de los autores de la CONSPIRACION COLOMBINA, fue alterar los acontecimientos históricos para hacer ver que los mismos se sucedieron de manera fortuita en torno al cuento novelesco del “Descubrimiento de América” y la figura de Cristóbal Colón

Conforme al Plan concebido para exterminar las civilizaciones de América, se acordó reconocer bajo el término de “Leyenda Negra”, algunas travesuras que cometieron un grupo de delincuentes y presidiarios que acompañaron al mítico Cristóbal Colón en sus cuatro viajes por buscar una nueva ruta hacia la Indias, a cambio de libertad condicional… La historia fantasiosa colocaría a la Reina Isabel y al Papa Alejandro VI como los héroes de América: la reina por alentar a Colón en su aventura marítima de descubrir una nueva ruta hacia las Indias, y al Pontífice por otorgar a los marineros la autorización para adoctrinar a los salvajes indios que sacrificaban jóvenes vírgenes y comían carne humana.

Toda una historia de religiosidad, bondad y agradecimiento infinito, que algunos sarcásticos historiadores llaman con orgullo la “Leyenda Dorada”

La mentira repetida una y otra vez creó una falsa imagen de los pobladores americanos… Para los arqueólogos, todos los monumentos que no pueden ser explicados, fueron altares para colocar los corazones aún palpitantes de las víctimas sacrificadas por los “salvajes americanos”.

Una mentira que hoy se repite en la película “Apocalipsis” del actor y director Mel Gibson´s, donde se presenta a los mayas como una sociedad brutal que hace de la sangre un culto, al extraer los corazones palpitante de la víctimas y sus cuerpos arrojados desde las cimas de las pirámides. Es la mentira que ha tergiversado la historia escrita por los vencedores del Holocausto, y que ha permanecido a través del tiempo.

Es así como la avaricia europea, trasladó a la cultura americana la barbarie que imperó en el Viejo Continente, luego de siglos de guerras segregacionistas, monárquicas y religiosas… Lo cierto, es que en 1492 no solamente partió el símbolo de “Colón” hacia América, sino flotas de naves invasoras que abordaron el continente americano por distintos lugares, en una acción conjunta de saqueo y exterminio.

Si analizamos las fechas de los viajes y las ocupaciones territoriales que narra la historia, encontraremos que ello sólo fue posible mediante una estrategia de ocupación previamente planificada sobre un continente que se sabía de su existencia

Si aceptamos la historia tal cual como fue escrita por Juan Bautista Muñoz y sus amanuenses, encontraremos que en apenas cuatro años del primer viaje de Colón: se descubrió la geografía del continente americano… se hicieron cartas navales y mapas de todas las regiones… se ocuparon todos los territorios… se construyeron fortalezas y asentamientos europeos en todos los puntos claves del continente, incluyendo cientos de islas… y toda Europa conoció las Cartas marítimas de Colón, para que Portugal, Francia, Alemania, Inglaterra e Italia, surcaran también los mares americanos como lo hizo el mítico Colón… Como puede observarse, es prácticamente imposible realizar toda esta hazaña en sólo 4 años… aún hoy en día con toda la tecnología marítima, aérea y satelital, sería imposible recorrer todo el continente americano en todas sus cordilleras, elevadas montañas, desiertos, selvas, llanos, ríos, lagos, a no ser que previamente se supiera de sus existencias.

El péndulo implacable del tiempo amenazaba con aflorar la verdad de la CONSPIRACIÓN… Cambiar la historia se convirtió en una obsesión y una preocupación enfermiza de los instigadores del Holocausto Americano… Rescribir los acontecimientos exigió todo un Plan Conspirativo que se cumplió a cabalidad, y que ha sido tan eficiente y efectivo, que luego de 500 años, ha logrado distraer a los investigadores en un tema irrelevante, árido e incipiente:

¿..Quién descubrió la América..?

La iglesia con su ejército de evangelizadores enviados al Nuevo Mundo, se encargaron de quemar todos los Códices y libros de los nativos americanos, y luego, destruir todos los escritos referidos a las atrocidades cometidas por los españoles, y aquellos que describían la verdadera historia de América… Así nació el Popul Vuh, el Chilam Balam, las crónicas y los relatos; escritos, todos hechos por los frailes para contaminarnos de mentiras y de una historia romántica, fabulada y manipulada de Nuevo Mundo.

Desde el primer momento en que comenzó la invasión, se instó a los amanuenses a escribir una historia fantasiosa sobre el Reino de las Indias

Las cédulas papales del 21 de septiembre y 9 de octubre de 1556, prohibían la impresión de libros que tratasen sobre América si no estaban autorizados por licencia especial del Consejo del Reino de Castilla, y donde se les ordenaba a los oficiales reales incautar y destruir cualquier documento ilegal… Conciente de la prohibición, el Fraile Bartolomé De Las Casas establece en su testamento las primeras medidas para salvaguardar su obra “Historia General de las Indias”, extendiendo un documento en que legaba sus manuscritos a una orden religiosa, y donde expresaba su voluntad de que no fuera publicara hasta pasado cuarenta años de su muerte.

El deseo del fraile era que su obra no cayera en manos de la intolerancia católica que imperaba en la época y que fomentaba la CONSPIRACIÓN COLOMBINA

Pero su deseo no fue respetado, y cinco años después de ser enterrado, el manuscrito fue transportado a Madrid y puesto bajo custodia del Censor del Consejo de la India, Juan López de Velasco, designado por el rey para recopilar la información de las colonias americanas, cuyo trabajo tituló: “Geografía y Descripción Universal de las Indias”… Juan era un hombre formado por la Corte, y en su concepción filosófica de la vida, el Estado era lo primero… razón por la cual, al manuscrito se le hicieron gran cantidad de retoques y añadidos, donde se incorporar el tema “Colón” para que no hubiese contradicción con la versión del descubrimiento que inventaban los eruditos de la Corte.

Y en esa ceguera intelectual que nos impuso la iglesia católica, por 285 años nada se escribió sobre el Nuevo Mundo..!

Para tener una idea de lo que ello significa… es como si en el año 2115 no contáramos con todos los adelantos científicos y tecnológicos que brindan las telecomunicaciones, los libros, el Internet, las bibliotecas, los sistemas magnéticos de almacenamiento de datos, las computadoras, los registros fotográficos, vídeo cámaras, televisoras, cines, teatros, las revistas y los periódicos, ni la inmensa literatura que se ha escrito sobre América… y alguien, sin ningún apoyo documental o literarios, tuviera la misión de escribir sobre la muerte de Simón Bolívar ocurrida en Santa Marta, Colombia, el 17 de diciembre de 1830…

Con toda seguridad, sería una historia tergiversada, llena de mentiras y muy distinta a la que hoy conocemos del Libertador

Y precisamente eso fue lo que sucedió con la historia de Colón y su fantástico “Descubrimiento”, el cual se escribió 285 años después del 12 de octubre de 1492, para ocultar un holocausto de exterminio humano y saqueo que conllevó una CONSPIRACIÓN convertida en una historia tergiversada y manipulada en su contexto y contenido, con la finalidad de ocultar el genocidio de 60 millones de seres humanos, la aniquilación de un continente y la destrucción y desaparición de diez mil años de cultura.

Pero luego de 285 años después, sucedió lo que tanto temían los conspiradores..!

En 1777 el mundo intelectual es sorprendido con una obra inquietante, que por vez primera exponía una cruda realidad de exterminio en torno a lo que hasta ese momento se conocía como la “Colonización del Nuevo Mundo”… Publicada por William Robertson, la obra The History of America describía las aventuras de los conquistadores y algunos pasajes del fraile Bartolomé De Las Casas… Tal fue el impacto que causó esta publicación en la población, que de inmediato el rey de España ordenó construir su versión de los hechos, y de esta manera ocultar la CONSPIRACIÓN COLOMBINA para dar respuesta a los intelectuales que ya comenzaban a debatir los alcances de la conquista española, que de alguna manera encendieron una llama de independencia.

Dos años después, en 1779, Juan Bautista Muñoz fue el encargado de escribir la Historia del Nuevo Mundo, que en sus cuatro tomos, menciona las aventuras de un navegante llamado Colón, de cuyos textos se derivará casi toda la información que hoy conocemos… Fue escrito 287 años después del “Descubrimiento”… Se argumentó, que para realizar su trabajo, Muñoz examinó entre 1781 y 1784 los documentos sobre América que se guardaban en numerosos archivos oficiales y privados, reuniendo una extensa colección documental que actualmente se guarda en la Real Academia de la Historia de Madrid, y proponiendo la creación del Archivo General de Indias… Lo cierto, es que Muñoz fue parte de esa CONSPIRACIÓN que tendió un velo de misterio y ocultismo sobre los verdaderos acontecimientos de la invasión… y para asegurar el hermetismo y la manipulación de los hechos, se ordenó crear una fuente de información inalterable e inviolable, sobre la cual se sustentarán todos los estudios e investigaciones del pasado, presente y futuro, relacionados con el Nuevo Mundo… Así nació el Archivo de Indias, fuente de mil mentiras, mil manipulaciones y mil verdades ocultas para la investigación de la América Colombina.

Archivos General de India

Situado en la antigua ciudad española de Sevilla, el Archivo General de Indias, reúne la mayor parte de la documentación relacionada con América, generada por la burocracia española durante el periodo colonial: manuscritos, planos, bulas papales, decretos, capitulaciones, informes de cronistas; en fin, toda la documentación relacionada con el Reino de las Indias, nombre con el que fueron llamadas las tierras del Nuevo Mundo conocidas como América… Sevilla, al igual que casi todas las regiones de España, es la arabización en latino de su nombre original en árabe: “Ishbaliya’ a ‘Shbiya”… Durante los siglos XV y XVI, Sevilla se convirtió en la puerta de los viajes atlánticos que permitieron la conquista de América, lo que le permitió un desarrollo económico y comercial como ninguna otra región de la Península. En 1502 se fundó la Casa de Contratación de Indias, que luego se convertiría en el Archivo General de Indias, organismo que ejercía el control monopolístico del comercio americano y convirtió a la ciudad en el puerto europeo más importante, lo que se tradujo, entre otros efectos, en una gran expansión urbana. En Sevilla nació el Fraile Bartolomé De Las Casas, en cuyos escritos se fundamenta la revelación de un Holocausto Americano; y al igual que en la época de los Reyes católicos, en esta milenaria ciudad, los actuales Reyes de España tiene su palacio de veraneo, el Palacio de Alcázares, donde aún se respira el lujo y el confort que vivieron Isabel, Fernando y el Papa Borgia, cuando visitaban Sevilla para disfrutar de las riquezas obtenidas por la CONSPIRACIÓN COLOMBINA.

En 1793, España publicó el primer tomo de su versión sobre la “Historia del Nuevo Mundo”, que abarca desde 1492 hasta 1500, y con esta obra se inauguraba el Archivo de la Conspiración conocido como los Archivos de India, con la intención de preservar la historia fantástica de Colón en busca de una nueva ruta hacia las Indias y salvaguardar la imagen inmaculada de los Reyes Católicos… Luego, el rey Carlos III nombró a Juan Bautista Muñoz cosmógrafo mayor de Indias, con la misión de actualizar el “Archivo General de Indias”, al que se le destinó un edificio justo al lado de la Catedral de Sevilla, donde hoy se halla la Biblioteca Colombina de Hernando Colón y las tumbas del Almirante y su hijo… Al Archivo General de Indias se incorporaron los documentos de la Conspiración Colombina: el original de las tres Bulas del Papa Alejandro VI dada los colonizadores del Nuevo Mundo, una copia del diario de Colón escrita por su hijo Hernando 33 años después que murió su padre el Almirante Colón, y los planos de las principales ciudades americanas, entre miles de otros documentos que constituyen la única fuente de información que existe de la América colombina, que tendrán en común: constituir información manipulada para justificar el mito del “Descubrimiento de América”.

La Catedral de Sevilla, Biblioteca Colombina y el Archivo General de Indias: Los tres símbolos de la CONSPIRACIÓN

Cristóbal Colón es la caricatura de una criminal CONSPIRACIÓN que se escribió 285 años Cristóbal Colón es la caricatura de una criminal CONSPIRACIÓN que se escribió 285 años después de la historia fabulada de un “Descubrimiento Casual” que cambió el rumbo de la historia de un continente, como Al-Qaeda cambió el destino de la humanidad.

Sin embargo… en nuestras aulas de clases, aún la mentira está plasmada en esos textos, que al igual que ayer, son vigilados por una intelectualidad encargada de ocultar la verdad de una CONSPIRACIÓN

Han transcurrido más de 500 años del Holocausto Americano, y aún continuamos alabando a los asesinos, con una historia fantasiosa que ha sido llevada al cine como el “Día de la Raza”; y que por razones obvias, debemos repetir como epitafio de este Capítulo: “El viernes 12 de octubre de 1492, Colón y sus compañeros llegaron a la isla Guanahaní en las Bahamas, a la que llamaron San Salvador. En ese momento entraron en contacto dos mundos que se habían mantenido separados… Los nativos, los hombres y las mujeres se presentaron completamente desnudos… Habían acudido a la playa llenos de curiosidad debido a los navíos que durante la noche, y ya anunciándose el alba, anclaron cerca de su costa… Eran indios con los cuerpos pintados de rojo y de blanco, el pelo negro y lacio recortado sobre las orejas, o bien, largo sobre la espalda y atado con un hilo… Los españoles tenían gruesos y voluminosos vestidos; eran encabezados por Cristóbal Colón, quien lucía barba y cabellos blanco, vestido elegantemente de color grana para teatralizar o ritualizar mejor la ocasión… Bajó a tierra con el estandarte real desplegado y flanqueado por sus dos capitanes, Martín Alonso y Vicente Yánez Pinzón, quienes blandían sendas banderas en las que lucían una cruz verde, la letra F en una y la letra I en la otra, ambas coronadas, que simbolizaban a los reyes de España, Fernando e Isabel, honrados por el Sumo Pontífice, el Papa Alejandro VI como Reyes Católicos.

Inmediatamente después de pisar tierra inició el ritual religioso: se arrodilló, besó la tierra y dio gracias a su Dios con los ojos inundados de lágrimas; al ponerse de píe ante sus compañeros y ante los sorprendidos nativos, pidió al notario y a todos los presentes, que dieran fe de que en ese momento tomaba posesión de la isla en nombre de los Reyes Católicos”

Con este encuentro casual, se inició el encuentro de dos mundos; y al Caribe le correspondería en la historia mundial, ser el primer gran enclave del entonces ya inminente imperio español, que crecería y se conformaría poco a poco a partir de las estratégicas islas. De ellas partieron innumerables viajes de exploración, conquista y anexión al imperio de cuantos territorios se encontrara a su paso… Fue un descubrimiento casual que mostró al mundo que la tierra era redonda y llevó a España la herencia de un Continente que los reyes supieron apreciar… Fue el descubrimiento de América que todos celebramos el 12 de octubre de 1492. y que le otorgó al Almirante Cristóbal Colón, ser distinguido por la UNESCO como el personaje más importante del pasado milenio

Por su parte, el Vaticano también reivindicó la “Leyenda Negra” que poco a poco comienza a ser divulgada en las escuelas y las universidades

A solicitud del Papa Juan Pablo II, un grupo de escritores del Vaticano, presentaron un trabajo investigativo y de recopilación histórica sobre la Inquisición Española, cuyos actos abominables tanto daño le han hecho a la iglesia de Jesucristo… y aquí lo increíble..! El Papa sorprendió al mundo intelectual, al señalar que la inquisición no fue tan mala como se dice en la “Leyenda Negra” ni tan buena como señala la “Leyenda Dorada”… Fue la respuesta de una iglesia que no tiene la humanidad de reconocer ante la historia su responsabilidad en la aniquilación de un continente y diez mil años de historia… Fue el Holocausto Americano.

Ver LA CONSPIRACION Primera Parte: Osama Bin Laden y Cristóbal Colón, Dos Actores de una Conspiración

http://estafahistorica.wordpress.com/la-conspiracion-primera-parte/

Ver LA CONSPIRACION Tercera Parte: La Mentira del 11 de Septiembre del 2001

http://estafahistorica.wordpress.com/la-conspiracion-de-osama-bin-laden-estafa-historica/

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    Esta Sección complementa la Sección “Bolívar un Enigma Americano” donde se presentan artículos referidos a la magia y el misterio que envuelven la Gesta Libertador de Simón Bolívar. Ambas Secciones constituyen un legado del Libertador, que ahora está al alcance del CIBERESPACIO, para profundizar en la BOLIVARIANOLOGÍA, como yo llamo a esa ciencia inédita que nos introduce en el interesante pasado americano, donde ese venezolano de nacionalidad continental llamado Simón Bolívar, fue el redentor de la extintas civilizaciones americanas, para convertirse en un Mesías que nos trajo, no sólo la libertad, el gentilicio y la nacionalidad, sino la Doctrina de una Religión que profesamos todos los nacidos o asimilados a estas prodigiosas tierras americanas: el BOLIVARIANISMO Por: Jorge Mier Hoffman
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