Maestro Bolívar


AL MAESTRO CON CARIÑO
SIMON BOLIVAR

Más que un escrito, es un clamor de justicia, para que el 11 de DICIEMBRE sea celebrado como el DÍA DEL MAESTRO en reconocimiento a los méritos Por: Jorge Mier Hoffmandel LIBERTADOR

“Educad a los niños y no será necesario
castigar a los hombres”
Pitágoras

La fortuna que acompañaba a los aventureros del Nuevo Mundo, llegó al pequeño poblado de Bilbao, provincia de Vizcaya donde vivía un joven de nombre SIMÓN BOLÍBAR (Bolíbar con “b” alta), nativo del pueblo de Marquina, en el señorío de Vizcaya, hijo del matrimonio Marlín de Ochoa Bolíbar Jáuregui y la Rementería, y Magdalena Ibargüen, ambos nativos de la misma localidad… Era SIMÓN BOLÍBAR, identificado por los historiadores como (el Viejo), quien se ganaba la vida copiando manuscritos, profesión muy lucrativa para la época, ya que la mayoría de la gente no sabía leer ni escribir, ni existía la imprenta para reproducir documentos.

La historia del Dorado con ciudades de oro que se hallaban en algún lugar distante en Venezuela, nativos que se cubrían de polvo de oro para sumergirse en las aguas de la laguna de Guatavita en Nueva Granada, perlas más grandes que un huevo de paloma que esperaban en el fondo marino de Cubagua; así como la “Fuente de la Eterna Juventud” que se suponía en algún lugar de los pantanos de Florida, constituyeron esos relatos fantásticos que cautivaba a los europeos, y que convencieron también al joven SIMÓN BOLIBAR para embarcarse rumbo a Santo Domingo.

Es así como la estirpe de los Bolívar llegó al Nuevo Mundo..!

Tal fue la importancia que tuvo el apellido Bolívar en Venezuela, que gracias a este quinto abuelo del Libertador, SIMÓN BOLÍBAR (el Viejo), el Rey permitió a Venezuela abrirse al comercio con Europa, y por primera vez, barcos venezolanos llevan mercancías, no en calidad de contrabando, sino para la venta legal de mercancía hacia España… Si el último SIMÓN BOLÍVAR de toda una generación americana logró la independencia de un continente, gracias a éste primer SIMÓN BOLÍBAR, Venezuela obtuvo: su libertad económica, autonomía política que ya no dependería de la Audiencia de Santo Domingo, la posibilidad de utilizar las “perlas” como instrumento monetario, la designación de Caracas como Capital de la República, y fue aún más allá en su visión progresista, cuando fundó el Seminario Tridentino, establecimiento que con el tiempo se convertirá en la UNIVERSIDAD DE CARACAS y más tarde en la UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA.


La UNIVERSIDAD DE CARACAS y el Escudo de los Bolibar

Si al apellido “Bolívar” le debemos la transformación educacional y universitaria en Venezuela, el aporte del Libertador Simón Bolívar en el campo de la educación es de trascendencia universa, cuyos postulados tristemente no han tenido la repercusión que si ha tenido el BOLÍVAR GUERRERO, ya que nos hemos limitado a enunciar sus escritos en materia de la educación, y poco o nada se ha profundizado en su legado; como ese trajinado pensamiento que poco o nada se instrumenta, pero que siempre recordamos en elocuentes discursos:

“Las naciones marchan hacia el término de su grandeza con el mismo paso con que camina la educación”
Simón Bolívar

Bolívar no sólo son bellos pensamientos en materia educativa… Ni sólo atinados versos que recordar en proclamas patrióticas… Bolívar es todo un legado en educación..!

LA IGLESIA INQUISIDORA DEL INTELECTO
Y SESGARDORA DE LA EDUCACIÓN

Desde la más remota antigüedad, uno de los aspectos más destacados de la naturaleza humana ha sido la pasión por lo desconocido, y todos los misterios que nos rodean

A lo largo de la historia se reconocen dos grandes aspectos vinculados al mundo de lo oculto: la astrología y la alquimia… Cuando no existían las religiones, sin excepción, todo giraba en torno a estos dos conceptos… Por astrología se definía una técnica sumamente compleja, para interpretar los signos y mensajes revelados por los astros y las estrellas, como sucesos astronómicos predecibles y que podían develar el futuro… La alquimia era un conjunto particular de sofisticados métodos para manipular los elementos de la naturaleza, con el objeto de curar al enfermo, lograr la vida eterna, o convertir el hierro en oro… Lo único que tenían estas ciencias en común con la religión, es que ambas especialidades se englobaban dentro del campo místico de la magia, para ofrecer al practicante un control sobre poderes superiores al común de los hombres y mujeres… Pero a diferencia de la religión, la magia de la astrología y la magia de la alquimia, sí daban respuestas concretas a las expectativas del colectivo, quienes encontraban en estas prácticas una mejor calidad de vida… Con el tiempo la magia de las ciencias evolucionó hacia lo tangible, lo predecible y perceptible: la astrología se convirtió en una ciencia compleja relacionada con las físicas y las matemáticas, la alquimia evolucionó hacia la química, la farmacología y la medicina, mientras que la religión se quedó en el pasado invocando la magia y lo invisible… es por esta razón, y no otra, que la Curia Pontificia le declaró la guerra a las ciencias, cuando éstas comenzaron a ganar el terreno donde antes la religión era quien gobernaba la fe del hombre…

Las ciencias captaban adeptos a través del amor y el agradecimiento, mientras que la religión lo hacía por el temor y el padecimiento… La ciencia se convirtió en los laboratorios, mientras la religión se convirtió en un ejército devastador

…y a pesar de los siglos transcurridos, aún la religión ve con reticencia, desprecio y resquemor muchos de los adelantos científicos; dentro de los que podemos destacar: la clonación, los anticonceptivos y la genética… Porque estos aspectos científicos tiene que ver con la generación de vida y la “creación”, aspectos que fueron secuestrados por la religión cuando dice: “Dios y sólo Dios da la vida

AÑO DE 1783

Para el momento en que nació el futuro Libertador, Simón Bolívar, Venezuela estaba sometida al imperio inexorable de la iglesia católica y a los designios del Papa de Roma, donde los templos, conventos y seminarios e iglesias, se construían preferentemente a los hospitales, escuelas públicas y teatros que carecía la Capital de la Provincia, y de esta forma los jesuitas reclutaban los misioneros que demandaba la colonia en todo el continente… Se puede afirmar que Caracas, en su arquitectura, era una de las ciudades más atrasadas del continente en contraste a México, Bogotá, Lima, Cuzco, Buenos Aires, donde la edificación era exuberante, majestuosa y de una calidad comparable a las capitales europeas… Caracas era prácticamente un valle campestre de 40 mil habitantes habitado por una casta de privilegiados que esclavizaba a un pueblo sometido por el temor a la iglesia… Sobre esta Caracas, su ciudad natal, decía Bolívar:

“Si en los valles de Caracas no se hallaran frailes truhanes, tigres y funcionarios de una administración rapaz, aquello parecería un rincón del Paraíso Terrenal”
Simón Bolívar

La sociedad caraqueña, de entonces, estaba inmersa en una religiosidad enfermiza y exacerbada, impuesta desde la Curia Católica bajo el siguiente principio Papal:

“Los frailes son los aliados inseparables de la oligarquía y voceros de la monarquía en el Nuevo Mundo, porque sobre la fe católica reposa la fuerza mística del Rey por la Gracia de Dios, de suerte que los privilegios del poder y del dinero, estaban seguros bajo la guardia del Sumo Pontífice, como fiel defensor de la monarquía europea”
El Sumo Pontífice

Rey Carlos IV de España con su familia y su hijo, el futuro enemigo de Bolívar, Fernando VII

Con este adoctrinamiento religioso y el temor al castigo del TODOPODEROSO, se manipulaba la conciencia colectiva de los feligreses que debían asistir diariamente a las tres misas, y luego se repetía desde el púlpito a la clase proletaria que entraba a las homilías, luego que la aristocracia dejaba el recinto de la Catedral, ya que existía una celosa discriminación social que no permitía que los mantuanos y blancos peninsulares respirasen el mismo aire que exhalaban pobres y mestizos… Tal era la segregación racista apoyada por la iglesia, que sólo las mujeres mantuanas podían cubrir sus rostros con un velo de tejido y encaje, mientras que a los indígenas, negros, mulatos, y hasta a los blancos pobres, se les prohibía pisar el recinto religioso.

Durante siglos, los clérigos fueron los depositarios de la cultura y el conocimiento, a través de la COMPAÑÍA DE JESÚS que fue instaurada por los jesuitas en América

Era una época donde el tema científico estaba vetado en las escuelas, y se prohibía expresamente divulgar la tesis que se debatía en Europa: “La Tierra gira alrededor del Sol”… La iglesia basaba su poder en la ignorancia de un pueblo que, durante 328 años de conquista española, seguía las enseñanzas católicas y el temor que inspiraban los Tribunales de Inquisición.

Los libros estaban prohibidos bajo penas de traición para los contrabandistas que intentaban desembarcarlos desde Europa; los pobres no debían leer, y los hijos de ricos eran adoctrinados por los curas, quienes se convertían en celosos vigilantes de las inclinaciones intelectuales de sus pupilos… Este era el caso del joven Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, perteneciente a la familia más católica de Caracas: la que financiaba el lujo y el confort que desplegaba el Nuncio Apostólico, la que colaboraba en todos los actos litúrgicos de la Capital, la que asistía a todos los actos religiosos por invitación especial que les hacía la Curia capitalina, la que vivía justo al lado del Convento de San Jacinto, y la que ostentaba el símbolo de la “Santísima Trinidad” en el Panteón familiar en la Catedral de Caracas, como lo más rancio del catolicismo capitalino de Venezuela… en fin, los “BOLÍVAR y PALACIOS” eran fervoroso católicos con una larga lista de curas y monjas en la tradición familiar, desde que el primer Bolívar nacido en América, Simón Bolívar (El Mozo), se asimiló al sacerdocio luego que murió su esposa.

Monseñor Ibarra, primo del Libertador y nativo de Guacara en Carabobo, fue el Obispo de Caracas en 1798 y el primer Clérigo en dirigir la Arquidiócesis de la Capital, cuando la Catedral de Caracas fue elevada de rango Arzobispal

Hoy sus restos están sepultados en el Panteón Nacional

Otro ejemplo del fervor religioso de los Bolívar, lo encontramos en Juan Bolívar y Villegas, abuelo del futuro Libertador, que en los últimos años de su vida, volcó su atención al cristianismo como insigne creyente católico:

Juan Bolívar, conciente de ser un pecador como potentado y ferviente católico, se inmoló, pero no en vida sino en la muerte..!

Juan dio un ejemplo de valentía y abnegación a su fe cristiana: ordenó su testamento para que se le enterrase justo a la entrada del Convento de la Concepción, para que en ese sitio de paso obligado de miles de personas, los creyentes pisaran sus cenizas de pecador y su alma nunca pudiera descansar en paz..!

Su voluntad fue cumplida religiosamente… y allí quedó su alma a perpetuidad, bajo los pies de las generaciones, y en el olvido y en la gloria de su voluntaria humillación católica, como un ejemplo de lo que significa el temperamento tenaz, infranqueable y religioso de los “Bolívar”


Monja, Prima de Simón Bolívar

Cuando el futuro Libertador, Simón Bolívar contaba con apenas 10 años de edad, ya era huérfano de padre y madre

Durante ese período, un capuchino le enseño los primeros rudimentos de las matemáticas; otro la botánica, pero lo principal en su educación era asistir todos los días a misa, besarle la mano al obispo, rezar por la salud de lo reyes de España, desearle vida eterna al Papa, a los cardenales, a los obispos, y preservarse de las peligrosas ideas modernas que infestaban el ambiente capitalino: Eran los escritos que circulaban de manera clandestina, y que contenían los discursos de políticos revolucionarios, filósofos progresistas, nuevos descubrimientos y teorías científicas que estaban censuradas por la iglesia.

El Precursor, Francisco de Miranda, en marzo de 1790, en un plan presentado al primer ministro inglés, William Pitt, alertaba sobre el enfermizo adoctrinamiento del catolicismo que imperaba en el Nuevo Mundo, de espalda a la realidad cultural, científica y tecnológica de los pueblos de Europa… Decía Miranda:

“Denuncio la perniciosa censura de la Inquisición Pontificia que prohíbe a los hispanoamericanos leer libros útiles o instructivos”

El escritor Jorge Zalamea, nos describe cual era la visión sesgada del conocimiento y la esclavitud intelectual que imperaba en las colonias españolas del Nuevo Mundo:

“Sabido es que uno de los más atentos cuidados de la política española en su América, fue el monopolio de la instrucción. Un peregrino concepto hacía suponer a los gobernantes, que un pueblo ignorante, supersticioso y atemorizado por los castigos temporales y eternos, era de más fácil gobierno que una sociedad capaz de libre e ilustrado juicio. Partiendo de esta idea, los reyes delegaron en el clero el cuidado de educar a las juventudes india y criolla, seguros de que sus ministros sabían mantener a los pueblos de América, en esa dichosa inocencia del entendimiento que ellos reputaban, indispensable para los intereses terrenales de la corona y salvación eterna de las almas americanas. Basta decir a este respecto, que sólo en México y Lima se permitía la enseñanza del derecho de gentes, matemáticas y ciencia náutica; que la instrucción popular se reducía al aprendizaje de memoria de unas cuantas oraciones y cánticos, que indios y negros recitaban sin recibir explicaciones sobre su significado; que la introducción de libros que no hubiesen sido revisados y aprobados por el Consejo de Inquisidores, estaba rigurosamente prohibida, y que en cuanto a lo que en el resto del mundo sucedía, vivíase en una incomparable ignorancia”


CON SIMÓN BOLÍVAR DESPERTÓ LA CONCIENCIA AMERICANA

Si bien es cierto que Bolívar tuvo una educación accidental producto de su condición de orfandad y el de haber nacido en “cuna de oro”, por pertenecer a la familia más adinerada de Venezuela, supo sacar provecho a los maestros que le acompañaron en sus primeros pasos; tal cual reconoció en una Carta dirigida a Francisco de Paula Santander, fechada en Arequipa, el 20 de mayo de 1825:

“No es cierto que mi educación fue muy descuidada, puesto que mi madre y mis tutores hicieron cuanto era posible por que yo aprendiese: me buscaron maestros de primer orden en mi país. Samuel Robinson, que Vd. conoce, era un seudónimo de don Simón Rodríguez, quien fue mi maestro de primeras letras y gramática; de bellas letras y geografía, nuestro famoso Bello; se puso una Academia de Matemáticas sólo para mí por el padre Andújar, que estimó mucho el barón Alexander von Humboldt. Después me mandaron a Europa a continuar mis matemáticas en la Academia de San Fernando; y aprendía los idiomas extranjeros, con maestros selectos de Madrid; todo bajo la dirección del sabio marqués de Uztaris, en cuya casa vivía. Todavía muy niño, quizá sin poder aprender, se me dieron lecciones de esgrima, de baile y de equitación. Ciertamente que no aprendí ni la filosofía de Aristóteles, ni los códigos del crimen y del error; pero puede ser que Mr. de Mollien no haya estudiado tanto como yo a Locke, Condillac, Buffon, Dalambert, Helvetius, Montesquieu, Mably, Filangieri, Lalande, Rousseau, Voltaire, Rollin, Berthoy y todos los clásicos de la antigüedad, así filósofos, historiadores, oradores y poetas; y todos los clásicos modernos de España, Francia, Italia y gran parte de los ingleses. Todo esto lo digo muy confidencialmente a Vd. para que no crea que su pobre presidente ha recibido tan mala educación como dice Mr. de Mollien; aunque, por otra parte, yo no sé nada, no he dejado, sin embargo, de ser educado como un niño de distinción pudo serlo en América bajo el poder español”
Simón Bolívar

Bolívar no sólo era un insigne guerrero, un extraordinario estadista, un filósofo de la conducta humana, un excepcional periodista, un precursor conservacionista, un original constitucionalista, un visionario del acontecen político, y un defensor de los Derechos Humanos…

Bolívar, sobre todo, debe ser considerado el fundador de la Nueva Corriente Educativa que se está instaurando en el mundo… y no es cuestión de exageración ni se trata de una excelsa admiración a su personalidad… Bolívar nos dejó un inmenso legado, que hoy constituyen las bases fundamentales de los preceptos educativos que impulsa el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, por sus siglas en inglés; y la UNESCO, Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Lo irónico de su tierra natal Venezuela..! es que mientras nosotros celebramos a Simón Bolívar con excelsos discursos de admiración al “Guerrero y Padre de la Patria”, la UNESCO si le ha dado el justo valor como Padre de la Educación, al crear en 1983 el “PREMIO SIMÓN BOLÍVAR”, el cual tiene por objeto recompensar una actividad particularmente meritoria que:

“De conformidad con el espíritu de Simón Bolívar, haya contribuido a la libertad, la independencia y la dignidad de los pueblos, al fortalecimiento de la solidaridad entre las naciones, favoreciendo su desarrollo o facilitando el advenimiento de un nuevo orden internacional económico, social y cultural”

…y como dicen los estatutos de la UNESCO:

“El Premio Simón Bolívar es para estimular una creación intelectual o artística, una realización social o acciones de motivación de la opinión pública… En fin, es el Premio a la excelencia, al ingenio y la creatividad”

Es el premio a las Letras y al Arte; es el premio a la Ciencia y a la Tecnología; es el premio al Deporte y la Cultura; es el premio a las Comunidades y la Participación… A través de SIMON BOLIVAR la UNESCO premia la EDUCACION..!

El Premio SIMON BOLIVAR se otorga bienalmente desde el 24 de julio desde 1983, fecha del bicentenario del nacimiento de Simón Bolívar. A los galardonados se les otorga una suma de común acuerdo entre el Director de la UNESCO y el Gobierno de Venezuela. El jurado internacional esta compuesto por 5 personalidades representativas de diversas regiones del mundo designadas por el Director General, un personalidad por el Gobierno de Venezuela y un representante del Director General. Las resoluciones del jurado se adoptan por unanimidad.

Como dato irónico, y yo diría como un desagravio del imperio a la figura del Libertador, el primer premio le fue otorgado a 1983 a los eternos enemigos de Bolívar, a Juan Carlos I de España; y para suavizar el desagravio, el segundo premio en ese mismo año le fue dado al líder revolucionario Nelson Mandela de Sudáfrica

Bolívar fue un excelso admirador del maestro, razón por la cual debería revisarse esa fecha que celebramos como el DÍA DEL MAESTRO

Como se sabe, el 15 de enero se conmemora el Día del Maestro, basado en un hecho histórico de relativa importancia gremial y relevancia ideológica, puesto que está más enfocado a aspectos políticos y reivindicativos al trabajo del maestro… El hecho, es que lo que se celebra como Día del Maestro corresponde a una protesta gremial:

“En plena dictadura gomecista, un grupo de educadores conformaron una asociación para defender los derechos laborales de los maestros y mejorar la educación en Venezuela. Trece años después el Presidente Medina Angarita, como homenaje a los docentes venezolanos, decretó esta fecha como el Día del Maestro”

En lo personal y ante importantes sucesos que vale la pena resaltar, el DÍA DEL MAESTRO debería conmemorarse el 11 de diciembre, ya que en esa fecha de 1825, el Libertador emitió un extraordinario y revolucionario Decreto que echó por tierra 328 años de dominación intelectual en América… Fue un Decreto innovador que desplomó 328 años de adoctrinamiento eclesiástico a favor del absolutismo… Fue un Decreto revolucionario que enfrentó a la iglesia y al Papa en Roma, ya que los templos católicos, por mandato del Libertador, fueron utilizados para instrumentar el Decreto, el cual decía:

“Yo, SIMÓN BOLÍVAR
LIBERTADOR DE LA GRAN COLOMBIA
Considerando:

1) Que una gran parte de los males de que adolece la sociedad, proviene del abandono en que se crían muchos individuos, por haber perdido en su infancia el apoyo de sus padres.

2) Que para atender estas realidades y necesidades, el gobierno debe adoptar a estos huérfanos.

3) Que por Decreto de este día, se ha ordenado el establecimiento de escuelas primarias en cada ciudad capital del Departamento, como escuela madre para todos los demás lugares de la República.

DECRETO:

Que se proceda a recoger a todos los niños huérfanos y reunirlos en las escuelas”

Con esta orden presidencial del 11 de diciembre de 1825, Simón Bolívar pasa a la historia como el primer mandatario que declara la educación como un problema de Estado, y se convierte en el precursor de los Derechos Humanos por la educación… Pero además, Bolívar fue un excelso admirador del maestro:

“El Director de una Escuela Pública, es decir el hombre generoso y amante de la Patria, que sacrificando su reposo y su libertad se consagra al penoso ejercicio de crearle Ciudadanos al Estado. Que le defiendan, le ilustren, le santifiquen, le embellezcan, y le engendren otros tan dignos como él, es sin duda Benemérito de la Patria: merece la veneración del pueblo y el aprecio del Gobierno, alentarle y concederle distinciones honrosas”
Simón Bolívar

Durante los cuarenta y siete años de vida del Libertador, en Caracas existió una sola Escuela Pública… El 8 de febrero de 1823, el Libertador está por última vez en Venezuela… Siete años más tarde morirá en Santa Marta, y antes de despedirse de su ciudad natal, visita esa escuela donde estuvo inscrito entre 1793 y 1795. Se cuenta, que fue un acto sumamente emotivo, donde su Director propone que en adelante, esa institución llevará por nombre “SIMÓN BOLÍVAR

VENEZUELA en comparación a otras naciones americanas, fue la región más deprimida y descuidada en la educación de sus ciudadanos

Curiosamente… durante la edad media, las operaciones de Cirugía Plástica la practicaban los BARBEROS, y ahora en la época colonial, también eran los profesionales del Corte de Cabello quienes enseñaban a leer, escribir, sumar y restar; para convertirse en los primeros educadores de la Caracas de entonces. El más pobre le pagaba con un huevo y algunas veces hasta con la gallina entera cuando el pago se acordaba mensual. Ello se justificaba, ya que los clérigos y barberos eran las personas más instruidas de la colonia, y en quienes la colectividad depositaba su confianza.

Por 328 años, desde que los españoles llegaron al Golfo de Paria el 15 de agosto de 1498, Venezuela padeció un tétrico panorama de atraso y marginalidad intelectual en el campo de la educación, hasta 1821, cuando el Libertador logró consolidar la Tercera República con la expulsión de los españoles

En contraste al oscurantismo que existía en Venezuela, ya existían importantes universidades en Perú, México y Colombia, donde la oligarquía enviaba a estudiar a sus hijos. Fue el caso de Simón Bolívar, que a los 15 años de edad fue enviado por su tío Carlos Palacios a educarse en España bajo la custodia de su otro tío Esteban.

Luego con la consolidación de la independencia, el Libertador se vio obligado a ingeniar métodos de estudios que complementaba con importantes personalidades que hacía traer desde el exterior para colaborar en la creación de un Programa Emergente de Educación… Al respecto decía Bolívar:

“El método que me parece más fácil para enseñar a leer, es: primero poner muy diestros a los niños con el conocimiento de las letras, después en la pronunciación del silabario, pero sin deletrear, y de aquí pasar a leer en cualquier libro”
Simón Bolívar

Uno de los principales colaboradores en el Gobierno Bolivariano que se estrenaba en Venezuela fue Joseph Lancaster, personaje que fue recibido por Miranda en su casa en Londres, y en quien el Libertador y su Ministro, José Rafael Revenga, se entusiasmaron por el novedoso Método de Aprendizaje de Lancaster, que consistía en la “Instrucción Simultánea del Método Mutuo” que, con sus variantes, se aplica en la actualidad en todas las escuelas. Método que fue inventado por Joseph Lancaster, nació el 25 de noviembre de 1778 en Londres.

Lancaster vivió en la Inglaterra en vías de industrialización, en donde había una fuerte masa inculta y sin posibilidad alguna de alcanzar algún tipo mínimo de educación. Lo que le ingenió un método masivo de educación y de lectura memorizada, que demostraba eficazmente con alumnos que eran capaces de repetir al “caletre” páginas enteras de la Biblia.

A los 19 años, el 1º de enero de 1778, Lancaster abrió en Londres una escuela para niños desvalidos, en el barrio Southwark, el más pobre de la ciudad, con un original anuncio que decía:

“Se enseña a leer, a contar y a escribir por la mitad del precio que cobran las otras escuelas”

La práctica de la enseñanza mutua consistía en un monitor que se ocupaba de 10 alumnos bajo la supervisión de un maestro y de este modo se podían atender a 1000 alumnos a muy bajo costo, ya que la educación se repartía entre maestros y alumnos sobresalientes

Con el método mutuo desaparece el concepto de un Salón para cada maestro, ya que será un solo espacio físico en el que todas las clases conformarán una escuela única. En efecto, es claro que, conforme a la situación política que se estaba viviendo en las colonias americanas, la educación se transformaba en un problema de espacio físico, la falta de profesionales, de los recursos económicos, y una gran masa de gente que educar. Es por esta razón que método de Lancaster tuvo tanta difusión durante aquel momento histórico que cautivó la curiosidad del Libertador para implantarlo en los pueblos independizados:

“El sistema funcionaba a través de la designación de monitores, escogidos entre los alumnos más adelantados, que se ocupaban de conducir el aprendizaje de sus pares. El rol de maestro se modificaba ya que éste, perdía el contacto directo de sus alumnos. Entonces, la práctica de la enseñanza se daba por intermedio de los monitores que pasaban a ocupar el lugar del que enseña, donde el alumno pasa a ocupar el rol del maestro”

Simón Rodríguez fue un crítico de este Sistema, ya que en su opinión: “Los niños concurran a la escuela para aprender y no para enseñar”… y en más de una ocasión reprochaba este método de enseñanzas con originales discursos: “El método de Lancaster es como la sopa de hospital que llena pero no alimenta”

Sin embargo, el método Lancasteriano resultó sumamente eficiente, ya que consistía en mantener al niño en actividad permanente para que se entretenga y no moleste, con actividades de lectura, escritura, gramática, dibujo, costura y canto. Incluía además la Didáctica mecánica, repetitiva y memorística, donde se eliminaban los castigos corporales, que aplicaban los clérigos, y en su lugar se incluían castigos morales, como las “orejas de burro”. Simón Rodríguez, de espíritu russoniano, consideraba que los niños debían preguntar y no repetir para obedecer a la razón y no a la autoridad.

Con respecto al encuentro entre Lancaster y Bolívar escribió Andrés Bello:

“En 1810 Bolívar estuvo en Londres, vio a Joseph Lancaster y visitó su escuela, prometiendo el envío de dos jóvenes de Caracas para que aprendieran el sistema bajo la tutela directa de su fundador. Pasaron largos años, hasta que el 6 de marzo de 1823, Lancaster escribe una carta a Simón Bolívar, proponiéndole implementar su método en Latinoamérica, a lo que el Libertador accede, iniciando una larga amistad basada en el mutuo respeto y en el verdadero interés por la educación de los países que estaban en pleno proceso de modelar su estructura republicana. En 1824, mediante una invitación desde la Municipalidad, Lancaster viajó a Caracas por mediación de Bolívar, quien en esa fecha estaba atareado resolviendo los problemas del Perú. Lancaster observó con gran sorpresa e interés que en la Constitución de 1821 de Colombia se consagraba el uso en las escuelas del Estado del llamado método de enseñanza mutua o sistema de Lancaster. Este hecho le pareció Providencial. No era un desconocido en Sudamérica y consideró que el destino lo había traído hasta aquí para enseñar su método en una escala que él mismo no esperaba llegar a ver.

Ese mismo año se fundó la Escuela de Enseñanza Mutua, bajo la dirección de Lancaster. Ese año fue provechoso para él, pues vio impreso el Manual del Sistema de Enseñanza Mutua aplicado a las escuelas primarias de los niños, escrito para divulgar su pedagogía entre los docentes colombianos que solicitaban mayor información sobre esa novedad pedagógica”

Bolívar nunca olvidó a Lancaster ni dejó de alabar el método que había visto rendir sus frutos en Londres, como lo demuestra una misiva que el Libertador escribe a Lancaster el 16 de marzo de 1825:

“(…) Vd. parece que ha menester de protección para realizar sus designios benéficos, por tanto me adelanto a ofrecer a Vd. veinte mil duros para que sean empleados a favor de la instrucción de los hijos de Caracas”
Simón Bolívar

En carta del 7 de abril de 1826, fechada en Lima, el Libertador le escribe a Lancaster:

“Al llegar a esta capital tuve la satisfacción de recibir dos cartas de Vd. De los meses de junio y agosto próximos pasados. En ellas me ha sido muy agradable observar que el interés que Vd. toma en la educación de la juventud de Colombia, se aumenta cada día más; y he visto con infinito placer, las proposiciones que Vd. tiene la bondad de hacerme para adelantar los establecimientos de mutua enseñanza que tanto honran al genio de Vd.”
Simón Bolívar

Para Bolívar, la educación fue una pasión que le ocupaba tanto espacio como la guerra misma, y cuando el tiempo se lo permitía, hacía un alto en sus múltiples actividades para contribuir con ingeniosos métodos de enseñanzas que contribuirían a masificar la educación. Al respecto escribió:

“Claro que no hablo de los que llaman maestros de escuela, es decir, de aquellos hombres comunes, que armados del azote, de un ceño tétrico y de unas perfectas declamaciones, ofrecen más bien la imagen de Plutón que las de un filósofo benigno. Aquí se enseñan más preocupaciones que verdades; es la escuela de los espíritus serviles, donde el miedo no permite al corazón el goce de otras sensaciones”
Simón Bolívar

Mientras el Libertador luchaba por mantener la unión Gran Colombiana, la iglesia conspiraba para destruir el Sistema Educativo que liderizaba Lancaster en Venezuela con la anuencia de Bolívar

Cuando Bolívar regresó a Caracas en enero de 1827, en lugar de encontrar un sistema educacional en plena marcha, se encontró con un panorama desolador de aulas vacía por falta de presupuesto. Lancaster estaba enfermo y le manifestó a Bolívar su deseo de regresar a los Estados Unidos, donde podía practicar su fe y continuar con su proyecto.

¿..Qué había pasado..?

El método de enseñanza mutua que fue bien recibido en Sudamérica, contradecía los sagrados preceptos de la Santa Sede, que trataba de imponer su método doctrinario de educación, y para ello justificaba su rechazo desde los púlpitos de las iglesias, con el falso argumento, de que en esas escuelas se leía la Biblia, lo cual estaba prohibido por la Santa Sede que condenaba la traducción de ésta a los idiomas vernáculos.

El Papa Gregorio XVI condenó a todas estar organizaciones educativas, por considerar que animaban a fieles e infieles a leer el libro sagrado sin ninguna guía espiritual. Posteriormente, el Papa Pío IX emite la encíclica Qui pluribus en el año 1846; y en lenguaje especialmente agresivo, ataca a esas instituciones educativas y excomulga a sus integrantes:

“Las horribles infecciones de todos aquellos volúmenes y opúsculos que llegan de todas partes y enseñan a pecar…; contra las doctrinas pestilentes, el montón de errores…la desenfrenada libertad de pensar, de hablar, de escribir…y contra las perversas enseñanzas, sobre todo de filosofía, que engañan y corrompen miserablemente a la juventud, suministrándoles hiel de dragón en el cáliz de Babilonia”

La iglesia no veía con agrado a los divulgadores de la didáctica de Lancaster por esa razón, y no por el método en sí, y porque además los protestantes estaban invadiendo un área de la sociedad que había sido un monopolio de la iglesia

Lo cierto de esta historia poco conocida sobre el Sistema Educativo del Libertador, es que Bolívar fue un obsesionado por la educación, cuyos postulados convirtió en banderas revolucionarias que enarboló su ejército

Bolívar supo reconocer en ese Ser especial que llamamos “maestro”, una persona que dedicaba su vida a la enseñanza, y que debía poseer una abnegada vocación de servicio y entrega incondicional hacia sus semejantes, como loables condiciones que no se encuentran en otras actividades profesionales:

“El objeto más noble que puede ocupar el hombre es ilustrar a sus semejantes. El empleo del maestro será el más considerado y los que lo ejerzan, serán honrados, respetados y amados, como los primeros y más preciosos ciudadanos de la República”
Simón Bolívar

Como sabemos, Bolívar Niño fue castigado por el destino, ya que fue huérfano de padre a los 3 años y de madre a los 9 años de edad. Esta condición de orfandad y el no haber tenido hijos propios, lo sensibilizaron de tal manera, que siempre hacía un alto en sus actividades por muy exigentes que fueran, para rescatar a los hijos de la Patria… La “Democracia Bolivariana” fue tema de aprendizaje en la primaria, donde los niños aprendían a conocer sus deberes y derechos… En Bolivia, expidió el siguiente Decreto:

“Se ordena recoger a todos los niños pobres para ser ubicados: no en Casas de Misericordias a hilar por cuenta del Estado, no en Conventos a rogar a Dios por sus bienhechores, no en cárceles a purgar las miserias o los vicios de sus padres, no en hospicios a pasar sus primeros años aprendiendo a servir, para merecer la preferencia de ser vendidos a los que buscan criados fieles o esposas inocentes… Los niños deben ser ubicados en casas cómodas y aseadas, con piezas destinadas a talleres donde gozarán de libertad, no serán frailes ni presidiarios”
Simón Bolívar

Se cuenta, que para la sociedad de la época, era marginal e incompatible, con la honorable posición de gobernante que ostentaba Bolívar, el verlo recoger niños pobres por los miserables pueblos, razón por la cual escribió a su maestro de siempre, Simón Rodríguez:

“Al verme recoger esos niños, unos piensan que mi intención es hacerme llevar al cielo por los huérfanos, y otros que conspiro a desmoralizarlos para que me acompañen al infierno. Sólo usted sabe, porque lo ve como yo, que para hacer República es menester gente nueva, y que de la que se llama decente lo más que se pueda conseguir es que no ofenda. Puede ser que la fortuna me ayude al fin y usted ha de ser mi Reina de España… Entre tanto hombres de talento, de algún caudal, como cuenta la América, entre tanto bien intencionados, entre tantos patriotas, no hay uno que ponga los ojos en los niños pobres, no obstante que en ellos está la industria que piden, la riqueza que desean, la milicia que necesitan, en una palabra… la Patria… Dénseme los muchachos pobres, los que los hacendados declaran libres al nacer, o no pueden enseñar o abandonan por rudos, o dénseme los que la Inclusa bota… Si no es así, para qué independizar América..?”
Simón Bolívar

Bolívar se empeñó en promover el conocimiento práctico de las matemáticas y la gramática, que enseñan a pensar de manera analítica y no de “caletre” como se acostumbraba en la colonia… y sobre todo, estableció las bases para la Reforma Universitaria… Nuevos métodos de enseñanzas, con orientadores traídos de Francia e Inglaterra, contribuyeron a la alfabetización como un problema de Estado:

“La educación de los niños debe ser siempre adecuada a su edad, inclinaciones, genio y temperamento… La historia, a semejanza de los idiomas, debe principiarse por la contemporánea para ir remontando por grados hasta llegar a los tiempos oscuros de la fábula… La moral en máximas religiosas, es una enseñanza que ningún maestro puede descuidar”
Simón Bolívar

El Sistema de Concurso por Oposición, que hoy adoptan la mayoría de institutos educativos a nivel mundial, fue impuesto por Bolívar para seleccionar los maestros y profesores más capaces

El 12 de enero de 1827 en Caracas, publicó los estatutos universitarios para que la educación superior estuviera abierta y al alcance de todos los estudiantes sin distinción de razas, religión y condición social.

Bolívar representa la energía revolucionaria, como la fuerza revitalizante capaz de frenar el ímpetu de las grandes potencias que no han cesado de sus pretensiones de dominar al mundo… Su obra es tan compleja, tan monumental e incomprendida, que sólo bajo la óptica del análisis objetivo y el desprendimiento político que hoy contamina el ambiente ciudadano, podemos mostrar al mundo el inmenso legado del Libertador, porque Bolívar es la Venezuela representada en un pueblo que tiene la obligación de tener conciencia de la inmensa responsabilidad de haber nacido en este país de privilegios… Bolívar son todas las respuestas para las nuevas generaciones que tiene la misión de enfrentar al imperialismo económico esclavizante… y porque Educación y Formación Moral..! constituyeron los mensajes agobiante de Bolívar… En 17 años, escribió más de once mil cartas, y en cada una de ellas aparece el mensaje subliminal de la educación:

“Un hombre sin estudios es un ser incompleto… La instrucción es la felicidad de la vida; y el ignorante, que siempre está próximo a revolcarse en el lodo de la corrupción, se precipita luego infatigablemente en las tinieblas de la servidumbre”
Simón Bolívar

Al finalizar la guerra de independencia: cuando los cinco países bolivarianos demandaba más y más impuestos para reconstruir los pueblos devastados, los legisladores clamaban por mayores participaciones políticas, el ejército luchaba aún por mantener la hegemonía de los países libertados, los pueblos sobrevivían ante el hambre y el desempleo, los partidos políticos proliferaban como moscas, y los empresarios exigían mayores libertades económicas, Bolívar como presidente de la Gran Colombia imponía su visión inquebrantable por la educación de los pueblos dentro de las prioridades del gobierno:

“La educación e instrucción pública, son el principio más seguro de la felicidad general y más sólida base de la libertad de los pueblos”
Simón Bolívar

Para Bolívar la educación era la razón de su revolución… Aún en los momentos más difíciles, cuando todos los pensamientos, las voluntades y las energías estaban volcadas para la guerra, Bolívar insistía en el principio bolivariano de la educación:

“Un pueblo ignorante, es un instrumento de su propia destrucción… La educación popular debe ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso… Moral y Luces son nuestras primeras necesidades”
Simón Bolívar

Con este discurso, Bolívar recibió a los constituyentista en Angostura el 15 de febrero de 1819, cuando todos los asistentes esperaban una alocución aguerrida para construir la Gran Colombia… El potencial económico de Venezuela, sus inmensas riquezas y sus habitantes como su principal patrimonio, ya eran temas de preocupación para Bolívar:

“Jamás es demasiado temprano para el conocimiento de las ciencias exactas, porque ellas nos enseñan el análisis, pasando de lo conocido a lo desconocido y por este medio aprendemos a pensar y racionar con lógica… La moral en máximas religiosas y en práctica conservadora de la salud y de la vida, es una enseñanza que ningún maestro puede descuidar… Si mi sobrino Fernando se inclina hacia los estudios prácticos lo celebraría, pues abundan entre nosotros médicos y abogados, pero nos faltan buenos mecánicos y agricultores, que son los que necesita el país para adelantar en prosperidad y bienestar”
Simón Bolívar

En contraste a esta visión de la Educación Bolivariana, los gobiernos que precedieron a Simón Bolívar se empeñaron en fomentar la ignorancia, auspiciar la fuga estudiantil y más recientemente, en el primer gobierno de Rafael Caldera, se cerraron la Escuelas Técnicas para crear una confusión y un abismo tecnológico que aún no hemos podido superar.

Los llamados Niños de la Calle o Huelepega que deambulan por las calles americanas ante la indiferencia de la sociedad política, en algún momento de la historia fueron atendidos con la importancia que merecen… Bolívar dedicó especial atención a éstos y todos los niños, para lo cual creó toda una legislación:

“La salud de una República, depende de la moral que por la educación adquieran los ciudadanos en su infancia… Una gran parte de los males de que adolece la sociedad, proviene del abandono en que se crían muchos individuos, por haber perdido en la infancia el apoyo de sus padres”
Simón Bolívar

Educación, Formación Intelectual, Conocimientos, Paternal cuidado del Estado por la educación de los hijos de la Patria… fueron los temas obcecados del Libertador:

“Jamás es demasiado temprano para el conocimiento de las ciencias exactas… porque ellas nos enseñan el análisis, pasando de lo conocido a lo desconocido y por este medio aprendemos a pensar y razonar con lógica”
Simón Bolívar

Su visión de una América sólida y poderosa, se sustentaba en las bases de la educación de sus hijos:

“La nación será sabia, virtuosa, guerrera; si los principios de su educación son: sabios, virtuosos y militares. Ella será imbécil, supersticiosa, afeminada y fanática, si se la cría en la Escuela de estos errores. Por eso es que las sociedades ilustradas, han puesto siempre la educación entre las bases de sus instituciones políticas”
Simón Bolívar

Cuando el Libertador ya presto a lograr la libertad del Perú en la antesala de la batalla de Ayacucho, convocó al Congreso Anfictiónico de Panamá, en sus pretensiones de mostrar al mundo la capacidad evolutiva de la civilización hispanoamericana, no obstante el de estar sumida en más de 300 años de explotación y muerte:

“Las ciencias y la educación han inmortalizado siempre a los países donde han florecido… Ciencias, arte, industria, cultura, todo lo que hace la gloria y excita la admiración de los hombres… volará a América”
Simón Bolívar

Esa visión Bolivariana de la educación auspiciada con intercambios estudiantiles con otros países y el otorgamiento de “BECAS”, y que es considerada como el milagro Alemán, que reconstruyó la Europa luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, fue uno de los Panes Innovadores del Libertador y que instauro en las cinco naciones liberadas.

Bolívar no sólo se limitó a estructurar un Sistema Educativo, sino que describió al maestro, en tiempos en que el castigo y la tortura, constituían métodos para obligar a la enseñanza:

“Yo quiero como maestro… no un sabio, pero si a un hombre que se distinga por su educación, por la pureza de sus costumbres, por la naturalidad de sus modales, jovial, accesible, dócil, franco; en fin… en quién se encuentre mucho que imitar y poco que corregir; de lo contrario al decirle a un niño vamos a la escuela, es como decirle: vamos al presidio”
Simón Bolívar

El Libertador supo ver la educación como los cimientos invalorables para edificar una nación: obligó el rescate del lenguaje Quechua de las extintas culturas incas, para que los jóvenes aprendieran su lengua madre y de esta manera honrar las fabulosas civilizaciones americanas… Creó programas de alfabetización para lo cual organizó un grupo de 1.000 alumnos que viajarían por los pueblos instruyendo a sus semejantes… En Guayaquil creó la Escuela Náutica… Construyó una escuela especial para los niños indígenas entre 4 y 12 años de edad… Luego de la batalla de Junín, creó la Universidad de Trujillo en el Perú… En 1825 en Arequipa fundó la Universidad de San Agustín… Mediante un decreto ejemplarizante, estableció severas sanciones y multas para los padres que no enviaran a sus hijos a las escuelas… El 11 de diciembre de 1825, fundó en Bolivia el Instituto de Formación Militar y un Colegio Seminario.

Bolívar al reflexionar sobre el destino americano y el peligro que acecha la integridad territorial de sus territorios, nos dejó estas líneas que hoy tienen una vigencia sin igual:

“La educación es la única arma para derrotar al Poder Supremo que domina al mundo… Las naciones marchan hacia el término de su grandeza, con el mismo paso que camina la educación… Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de la calamidad pública: la ignorancia y la debilidad”
Simón Bolívar

Bolívar, pese a su ingente obra de militar y político que ocupaba casi todo su tiempo, tuvo algunos momentos para reflexionar sobre la educación de nuestra América y nos ha dejado una cita en que Bolívar define a su ideal de maestro:

“El hombre generoso y amante de la patria, que sacrificando su reposo y su libertad, se consagra al generoso ejercicio de crearle al estado ciudadanos que lo defiendan, lo ilustren, lo santifiquen, lo ennoblezcan y le engendren otros tan dignos como el ser ciudadano benemérito de la patria: busca la veneración del pueblo y el aprecio del gobierno. Este debe alentarle y concederle distinciones honrosas”
Simón Bolívar

Así como reconocemos a Bolívar como el PADRE DE LA PATRIA con el 21 de junio de 1821 y el PADRE DEL PERIODISMO que celebramos por el 27 de junio de 1818 en remembranza al primer ejemplar del Correo del Orinoco que circuló en Angostura, también hagamos justicia a su genialidad, y organicémoslo en un movimiento reivindicativo para reconocer a Bolívar como el PADRE DE LA EDUCACIÓN venezolana que se debe celebrar como el DÍA DEL MAESTRO cada 11 de Diciembre, cuando América salió del oscurantismo intelectual en que estuvimos sumidos por 328 años de dominación española.

3 comentarios

  1. Gracias por compartir con los educadores y el público gran parte de la historia de la educacion en América, sin embargo me gustaria saber más sobretodo de Joseph Lancaster asi que sugeriría que publicaran tambien la bibliografía en la cual se basaron para hacer alución del mencionado personaje inglés.

  2. hola atodos simon bolivar esto es la historia

  3. Nw me parese chevere q haigan tantas cosas inportantes


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    Esta Sección complementa la Sección “Bolívar un Enigma Americano” donde se presentan artículos referidos a la magia y el misterio que envuelven la Gesta Libertador de Simón Bolívar. Ambas Secciones constituyen un legado del Libertador, que ahora está al alcance del CIBERESPACIO, para profundizar en la BOLIVARIANOLOGÍA, como yo llamo a esa ciencia inédita que nos introduce en el interesante pasado americano, donde ese venezolano de nacionalidad continental llamado Simón Bolívar, fue el redentor de la extintas civilizaciones americanas, para convertirse en un Mesías que nos trajo, no sólo la libertad, el gentilicio y la nacionalidad, sino la Doctrina de una Religión que profesamos todos los nacidos o asimilados a estas prodigiosas tierras americanas: el BOLIVARIANISMO Por: Jorge Mier Hoffman
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