Virgen del Valle Justicia Divina

 

LA VIRGEN DEL VALLE
JUSTICIA DIVINA
Cubagua, Sodoma y Gomorra
Por: Jorge Mier Hoffman

Lo que florecía con el esplendor de una portentosa e iracunda metrópolis bautizada como la Ciudad de Nueva Cádiz en 1528, en honor a su homónimo portuaria de Cádiz en España, desde donde partieron los conquistadores que arribaron a esta pequeña isla frente a las costas venezolanas, hoy no es más que un terreno estéril e inhóspito que no deja ver lo que significó la magnificencia de esta ciudad en la historia del continente; como la describió Castañeda al Emperador del Real Consejo de las India en 1539:

“La isla de Cubagua es estéril totalmente que ni hay en ella ni leña, ni yerba ni a donde se puede sembrar cosa, legume ni comida, y lo que se puede pasar en la ciudad y un poco a la redonda, porque todo lo demás es cardones y espinas”

Cubagua ha sido un reservorio prodigioso de madreperlas de las más exquisitas tallas, perfección y tamaño, como no hay en ningún otro mar. La transparencia de sus aguas, temperatura, arena y plancton, constituyen condiciones únicas e inigualables, como supieron apreciar los mayas, una de las más fabulosas civilizaciones de Centroamérica, que viajaban desde las costas de Yucatán hasta Cubagua para negociar con los guaiqueríes esas fabulosas gemas del mar, como quedó evidenciado, en las inconfundibles perlas que fueron halladas en la tumba de Palenque en el Estado mexicano de Chiapas.

 

 

(Pakal, dignatario maya en cuya tumba se hallaron las perlas de Cubagua)

La isla fue avistada por Cristóbal Colón el 15 de agosto de 1498 en su ruta hacia La Española: El Almirante avistó a unos nativos que navegaban en curiosas canoas de madera, portando sendos collares de perlas que despertaron la codicia de los marinos. Al preguntar sobre el lugar de tan fabulosas gemas, éstos señalaron al poniente mencionando el nombre de “cuagua”, que junto a “paraguachoa” (Margarita) y “coché” (coche), son las tres islas que conforman la región insular del Estado Nueva Esparta.

Pronto..! Cubagua y la fama de sus perlas, tan grande como un huevo de paloma, cautivaron la avidez de comerciantes, aventureros y bandoleros, que fueron llegando hasta la isla para obtener el fabuloso tesoro del mar, que sólo los guaiqueríes, nativos de la isla, conocían de su ubicación. El fraile Bartolomé de las Casas dejó escrito, que para 1512 ya existía en sus costas rancherías que albergaba a los sediciosos comerciantes que, en su avidez, esclavizaban a los nativos para asegurarse una provisión permanente de perlas, lo que fue diezmando poco a poco a los nativos guaiqueríes; escribió el fraile Bartolomé De Las Casas:

Métanlos en el mar en tres y en cuatro y cinco brazas de hondo, desde la mañana hasta que el sol se pone. Los nativos están siempre debajo del agua, nadando sin resuelto, arrancando las ostras donde se crían las perlas

El auge comercial de Cubagua trajo consigo la instalación de un gobierno formal que construyó sus oficinas públicas. Es así como en Cubagua se instalan las Oficinas de Hacienda para el control y pago del Quinto Real que debían contribuir los explotadores de perlas. Se crea la Aduana, oficina de correos, hospital, una botica y hasta un colegio para los niños habitantes de la isla… Pero también llegó la lujuria y la perversión que exigían los marinos, corsarios, bucaneros y traficantes que arribaban al puerto en busca de perlas y placeres: juego, licor y sexo se convirtió en un excelente negocio que pagaban a precio de oro, y donde los nativos eran abusados en la explotación de perlas y sus mujeres como objetos sexuales, en un negocio fructífero sólo superable por los comerciantes del agua dulce que traían toneles del preciado líquidos desde costa firme en Cumaná.

“La Peregrina” una entre las 12 toneladas de perlas que se extrajeron en 43 años, y que recibió Elizabeth Taylor como un regalo de boda de Richard Bourton: Su tamaño y perfección la convirtieron en la joya predilecta de la corona española y que portaron las reinas

Tal era la cantidad de perlas, que en Cubagua surgió el “Patrón Perla” como moneda de curso legal que se utilizaba, no sólo en la isla, sino que servía para adquirir bienes y servicios en otras partes del Nuevo Mundo. Una curiosidad única en la historia monetaria, lo cual permitió un elevado estándar de vida a los habitantes de la isla, y la instalación del primer “Banco Central” del que se tiene historia en América, donde se depositaban los quintales de perlas que se extraían de las aguas. Sin embargo, en 1533 la producción se vio mermada, no por el agotamiento de los fondos marinos, sino por la llegada de los tiburones, atraídos por los cuerpos de los infelices esclavos que eran lanzados al mar, y por la carne de molusco que se vertía a las aguas, luego de extraer las perlas. Los tiburones devoraban a los infelices esclavos, que sin importar su presencia, eran obligados a sumergirse una y otra vez.

(El Autor en 1997 dirigiendo los trabajos topográficos en las ruinas de Nueva Cádiz en Cubagua)

¡..Cubagua fue el primer yacimiento de petróleo del planeta..! Del llamado pozo de brea, los nativos extraían el aceite bituminoso que resultó otro excelente negocio para los explotadores de la isla: a) como ungüento medicinal para combatir la enfermedad de la gota b) como combustible ideal para alumbrar los candiles de calles y avenidas europeas c) como impermeabilizante de los barcos de madera d) como arma de guerra en las catapultas que lanzaban “bolas de fuego” que no se apagaban con agua. La monarquía europea también demandaba la perla en formación en pequeños moluscos que, disuelta en vino, constituía un potente afrodisíaco. Era el VIAGRA de los reyes, ya que por ser la perla una mezcla de cristales de carbonato de calcio, se disuelve prontamente en el alcohol, que hace la sangre más fluida.

Nueva Cádiz se convirtió en pocos años en la Sodoma y Gomorra americana con toda su perversión… A su puerto arribaban los navegantes piratas, conquistadores y aventures de todos los mares, atraídos por el comercio de perlas, los casinos, hosterías, burdeles y tabernas que proliferaron en las costas de Cubagua… y en ese ambiente de inmoralidad, vicio y esclavitud, los guaiqueríes, quienes fueron esclavizados por los conquistadores, buscaron en la madre de Dios el fin a sus penurias… Así lo contaron los cronistas de la época:

“Los nativos acudían en peregrinación a la capillas, donde lucía esplendorosa la singular figura femenina de rostro radiante y juvenil que representaba la madre de Jesús”

Los indios imploraban por la justicia divina, ante la barbarie cometida contra sus padres, hijos y hermanos, los cuales eran obligados a sumergirse en las aguas para saciar la ambición insaciable de perlas que demandaban la iglesia y la monarquía, Decían los marineros, que un barco podía navegar sin brújula, siguiendo el rastro de los cuerpos despedazados de los nativos que flotaban en el mar, desde Cubagua hasta La Española-

Tal era la barbarie cometida por los conquistadores contra esta noble raza Guaiquerí, que muchos nativos preferían morir en las profundidades, antes de continuar el suplicio de bucear desde tempranas horas de la mañana hasta entrada la noche, sin otro alimento que los despojos de la madre perla que se lanzaban al mar luego de extraer de la concha el preciado tesoro… Así lo narró el fraile español:

“La tiranía de los españoles obligaban a los indios a sacar perlas de la manera más cruel. No hay peor suplicio infernal que se le pueda comparar… Los metían a la mar a cinco brazas de hondo desde la mañana hasta ponerse el sol. Si tratan de descansar los apuñalan. En pocos días mueren sangrando por la boca o los devoran los tiburones. La mayoría de los indígenas prefería morir ahogado antes de continuar el suplicio”

Y en ese ambiente de crueldad y esclavitud, el 25 de diciembre de 1541, día de la natividad cristiana, la naturaleza hará justicia a la súplica de los guaiqueríes

Como todas las madrugadas de “Noche Buena”, mientras unos rezaban en la iglesia la celebración de la “Fiesta del Gallo” bajo el manto protector de la Virgen de Cubagua, otros se emborrachaban hasta la saciedad en fiestas de orgías y perversión que se hacían en las tabernas… y al amanecer, descansaban la resaca del alcohol como hacían todos los años… Pero esta vez la mañana de navidad sería muy distinta… El sol no brilló como todos los días… Una espesa neblina llegaba con las olas del mar anunciando la fatalidad… Las aves marinas, que siempre descansaban sobre las embarcaciones, izaron su vuelo hacia tierra firme… El mar se tornó oscuro y picado con altas olas que impactaban el muelle de Nueva Cádiz… Los nativos presentían lo peor en el ambiente, y se embarcaron en sus canoas para dirigirse hacia la mayor de todas las islas, Margarita… Ese día no se sentía la brisa del mar y un aire pesado con olor azufre se respiraba en el ambiente.

Era el infierno de un maremoto que despertaba en las costas de Cariaco, como la zona sísmica más activa del Caribe con su temible fosa marina de más de 6 kilómetros de profundidad a pocas leguas de Cubagua, a la par de un portentosos huracán que se dejaba sentir en el Caribe, como nunca antes en esa época del año

Debajo de la tierra un rugido infernal devastaba las viviendas: unos corrían de la catástrofe que se avecina, mientras los más osados intentaban en vano remar para alejarse en sus grandes barcos… Los fervientes creyentes se refugiaron en la iglesia para rezar a la “Purísima” implorando por sus vidas… De pronto..! la costa fue sacudida por terribles vientos huracanados que arrasaban todo a su paso, al momento que la tierra se hundía en terribles temblores que no dejaban nada en pie… Cubagua fue totalmente devastada y parte de la ciudad de Nueva Cádiz sepultada en la profundidades del mar. Lo que hoy vemos, es parte de la costa que sobrevivió al cataclismo, mientras en el fondo del mar aún permanecen sepultada parte de la ciudad.

Cubagua con sus 23 km2 es el emblema de una maldición que secó la tierra hasta sus cimientos, e hizo un suplicio su ocupación, como una fuerza invisible que azotó la barbarie que reinó en la isla de los guaiqueríes, para limpiar la maldad, la perversión y la lujuria, tal cual sucedió con Sodoma y Gomorra, como pueblos que fueron devastadas por la ira de Dios y la Justicia Divina (Génesis 19):

“Dios reveló a Abraham que iba a destruir Sodoma por medio de azufre y fuego porque su pecado era muy grave… La Biblia utiliza este pasaje de la historia de Sodoma como ejemplo de cómo los pecadores son castigados”

Entre los pocos sobrevivientes del holocausto que devastó Nueva Cádiz, la presencia de la imagen de la Virgen en las playas de Porlamar, fue un milagro que supieron venerar los guaiqueríes, que hicieron de la figura de la Madre de Dios su insigne Patrona.

(Vista aérea de Cubagua y lo que quedó de las ruinas de Nueva Cádiz que albergó a la Virgen del Valle)

Este artículo es la Primera Parte de un trabajo investigativo de la Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de la República Bolivariana de Venezuela – Seccional Nueva Esparta, con motivo de celebrarse el próximo 8 de septiembre el día de la natividad de la Virgen del Valle la Virgen Milagrosa, la Madre de los pescadores, la protectora de los habitantes de Nueva Esparta y la Patrona de Oriente

1 comentario

  1. excelente material histórico para conocer quienes somos, nuestra historia, nuestras raíces. Felicitaciones


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    Esta Sección complementa la Sección “Bolívar un Enigma Americano” donde se presentan artículos referidos a la magia y el misterio que envuelven la Gesta Libertador de Simón Bolívar. Ambas Secciones constituyen un legado del Libertador, que ahora está al alcance del CIBERESPACIO, para profundizar en la BOLIVARIANOLOGÍA, como yo llamo a esa ciencia inédita que nos introduce en el interesante pasado americano, donde ese venezolano de nacionalidad continental llamado Simón Bolívar, fue el redentor de la extintas civilizaciones americanas, para convertirse en un Mesías que nos trajo, no sólo la libertad, el gentilicio y la nacionalidad, sino la Doctrina de una Religión que profesamos todos los nacidos o asimilados a estas prodigiosas tierras americanas: el BOLIVARIANISMO Por: Jorge Mier Hoffman